Fue encontrada abandonada, embarazada y herida. Hoy, con un solo ojo funcional, vive una nueva etapa en la casa de Gran Hermano (Telefe). La historia de Paris no es solo la de una perra, sino la de miles que esperan por una segunda oportunidad.
Paris es una galga de entre seis y ocho años. Fue rescatada en marzo de 2022 luego de haber sido abandonada en una vereda de la localidad de General Villegas, en la provincia de Buenos Aires. Estaba a punto de parir cuando vecinos de la zona notaron su estado y decidieron intervenir. La llevaron de inmediato a una veterinaria, donde recibió las primeras curaciones. Dos días después del rescate, dio a luz.

"Todos sus cachorritos encontraron hogar rápidamente, pero Paris debió permanecer en observación para recuperarse de las heridas del maltrato", relató el Big en un video que se emitió antes de su ingreso al reality. Las consecuencias físicas de su historia fueron evidentes: perdió la visión del ojo izquierdo, un daño irreversible que la acompañará por el resto de su vida. Aun así, la atención profesional, la paciencia de quienes la cuidaron y una cuota indispensable de cariño le permitieron volver a caminar, a jugar y a confiar.
Fue víctima de abandono y maltrato animal, una realidad frecuente en animales de raza galgo, muchas veces descartados tras haber sido usados para caza o carreras. En su caso, no hay precisión sobre los detalles del maltrato previo, pero sí se conoce que llevaba varios años esperando una adopción sin éxito.

“Paris es sana, tranquila y muy cariñosa, y a pesar de ser adulta, sigue manteniendo las ganas de seguir viviendo”, resumió GH en su presentación. La imagen de la perra, de andar calmo, con mirada dulce y cuerpo delgado, contrastó con la intensidad habitual del programa.
Una participante inesperada con un objetivo concreto
Paris ingresó oficialmente a la casa el martes 1.º de abril, convertida en la nueva integrante de Gran Hermano 2025. Según explicó Santiago del Moro, su incorporación al reality tiene como fin visibilizar la realidad de los animales abandonados y promover su adopción. “Así como el año pasado lo hice con Arturito, este año lo hago con ella”, explicó.

“Ojalá su paso por la casa le consiga lo que siempre mereció: una familia que la cuide, la valore y la llene de cariño. Porque el verdadero premio para ella no es la fama, sino el amor”, publicó Del Moro en su cuenta de Instagram, acompañando sus palabras con una imagen de Paris recostada.
Al igual que con mascotas de temporadas anteriores, Paris podrá ser adoptada por alguno de los participantes al finalizar el ciclo. La dinámica se repetirá con la esperanza de que, esta vez, no deba volver a esperar más de tres años por un hogar.

En Argentina se estima que unos 20 millones de animales viven en la calle, entre perros y gatos. Nacen, viven y mueren a la intemperie sin conocer el calor de un hogar o una mano que los acaricie. Mientras eso sucede, se incrementan los criaderos (legales y clandestinos) y la lamentable idea de poner “de moda” a determinadas razas, generalmente, alteradas genéticamente para darles características atractivas y hasta pocket.
Aunque no existe la posibilidad de saber el número exacto de perros que viven en las calles, la cifra estimada a nivel país, por regiones y datos provinciales, se basan en los estudios que elaboró el Colegio de Veterinarios de Buenos Aires en 2018 —que determinó que en la Provincia había más de 6 millones de perros sin hogar—y ante la falta de soluciones en ese momento, se deduce que los nacimientos de animales en las calles no dejaron de incrementarse.