Flor Torrente habló por primera vez de la muerte de su papá: “Hay que aprender a vivir sin él”

La hija de Araceli González se refirió al sorpresivo fallecimiento de Rubén, de 62 años, ocurrido en febrero de este año

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Flor Torrente habló por primera vez de la muerte de su papá (Puro Show. El Trece)

El 13 de marzo pasado, Flor Torrente despidió en las redes a su padre Rubén con un conmovedor mensaje y una serie de fotos de diferentes momentos de su vida. La hija de Araceli González reflejó todo su dolor en un profundo relato, expresando toda su gratitud al hombre que le dio la vida.

Según pudo saber Teleshow a través de Fabián Mazzei, actual pareja de Araceli, la muerte de Rubén se había producido dos semanas atrás. "Flor recién ahora pudo escribir algo. La estamos conteniendo sus amigos y sobre todo su mamá”, destacó el actor.

Con el paso de los días, la actriz se vio con fuerzas para enfrentar por primera vez a una cámara y abrir su corazón en este momento tan especial. En diálogo con Puro Show (El Trece) se refirió a cómo transitaba este momento y si había podido recomponerse emocionalmente.

“Es eterno, no tiene un principio, un fin. Son procesos y uno los va transitando de la mejor manera que puede. Y el laburo a veces ayuda, porque hace que por momentos podamos abstraernos de nuestra realidad y distraernos un ratito. Creo que el arte tiene el poder de transformar las cosas que nos pasan en la vida”, señaló la protagonista de Pequeños grandes momentos. Aunque aclaró. “Es mi papá y es algo que está ahí, constante y latente”.

Flor Torrente con su papá
Flor Torrente con su papá Rubén

Durante la entrevista, Flor contó cómo es su relación con Natalia Lescano, la última pareja de su padre. “Es la mamá de mi hermano, la conozco hace muchísimos años y nos queremos mucho“, expresó, y aseguró que estuvieron juntas en este momento tan difícil. “Somos una familia. Estamos ahí, unidos por mi hermanito, que es lo más importante. Porque los adultos podemos procesarlo de otra manera, pero a un niño hay que acompañarlo”, dijo en relación a Vicente, quien estaba presente cuando Rubén se descompensó jugando al fútbol, el hecho que desembocó en su inesperada muerte. “A veces pasan estas cosas que no tienen explicación y hay que aprender a ver cómo transitamos la vida sin él”, concluyó.

La actriz y diseñadora compartió la noticia a través de sus redes sociales con un mensaje íntimo y conmovedor, acompañado de fotografías de su infancia junto a su papá. “Finalmente llegó ese día. El día que desde chiquitos sabemos que no queremos que llegue nunca”, escribió, describiendo el impacto emocional de la pérdida.

En su publicación, Florencia habló de un “torbellino de emociones” y de una despedida que, aunque dolorosa, también está atravesada por el amor y la gratitud: “El dolor es tan grande como su presencia y huella en vida”. La despedida cerró con una evocación a su vínculo inquebrantable y una promesa de reencuentro. “Nos volveremos a ver, Ruchito (…) Te amo y te extraño por siempre y para siempre. Gracias, papucho”.

"Te amo y te extraño
"Te amo y te extraño por siempre y para siempre. Gracias, papucho", aseguró Flor en su posteo (Instagram)

En los últimos años, Flor había mostrado una relación cada vez más cercana con su padre. En septiembre de 2024, incluso lo presentó públicamente en redes sociales como uno de los pilares que la acompañaron durante una mudanza.

Rubén Torrente fue esposo de Araceli González entre 1988 y principios de los noventa. En 1991 nació Flor, su única hija en común. Aunque la pareja se separó, Rubén permaneció siempre presente en la vida de su hija, acompañándola en cada etapa.

Según contó Lescano, la tragedia con el padre de su hijo ocurrió en febrero de 2025. “Rubén muere con 62 años jugando al fútbol. Fue el jueves 27 a jugar un partido con un papá amigo del cole y con Vicente, que peloteaba en la cancha de al lado”, relató Lezcano. Añadió que fue a las 9 de la noche cuando recibió la noticia que cambiaría su vida para siempre: “A las nueve y un minuto recibo el llamado que nos cambió la vida para siempre: me dicen que se había descompensado y que lo estaban reanimando. Su corazón se detuvo y ya no se pudo hacer más nada”.