El eco de la batería de Alberto Superman Troglio, el histórico exmiembro de Sumo y Las Pelotas, entre otras agrupaciones, resuena con otro tono esta vez: el de la desesperación. Con la misma intensidad con la que golpeaba los tambores en los escenarios, ahora clama por ayuda en las redes sociales para recuperar sus instrumentos y denunciar una presunta estafa que, según él, usurpó no solo su música, sino que incluso llegó hasta a su propia identidad.
En un video publicado recientemente, Rolando Alberto Superman Troglio expuso con crudeza la situación que enfrenta con un excolega y supuesto amigo con quien había fundado una banda llamada Nerone. Lo que comenzó como un proyecto artístico terminó, según su relato, en un engaño que lo dejó sin sus baterías, sin control sobre su propia imagen y, lo que es peor, con la sensación de haber sido traicionado en lo más profundo.
Con el rostro marcado por la indignación, Troglio relató cómo este individuo no solo se niega a devolverle sus dos baterías (una Mapex y otra hecha por el luthier Paton, junto con fierros, platos importados y pedales de bombo), sino que hasta llegó a crear un canal de YouTube donde publica material sin su autorización, usurpando su identidad.
Al comienzo del video, deja una pequeña retrospectiva de su vida para los que no están familiarizados con su figura: “Yo toqué la batería en Sumo hasta el 87 que falleció el cantante. Después toqué tres años en el grupo Las Pelotas. Hicimos Las pelotas yo y Germán (Daffunchio). Después toqué un tiempo en Divididos, finalmente con Los Auténticos Decadentes”, recapituló.
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“Este tipo me compró con la historia de que éramos hermanos”, dijo Troglio con una mezcla de furia y desilusión. Durante años, aceptó grabar videos explicando cómo compuso clásicos de Sumo, como “La Mula Plateada”, “Kaya” y “1989″, entre otras obras de las bandas en las que participó. Creyendo que se trataba de una estrategia para promocionar Nerone, descubrió después que todo ese material fue utilizado para monetizar un canal sin que él viera un centavo.
“Por lo que sé, hasta ahora tiene cientos de miles de seguidores y supuestamente está ganando dinero estafándome”, reveló.
El músico acusa a esta persona de responder mensajes en su nombre, de hablar con sus seguidores como si fuera él y de entrometerse en su vida privada hasta niveles insoportables. “Me entero por él si tengo un hijo o no. Habla con las esposas de mis hijos. Se mete en mi vida personal”, agregó con rabia.
Pero lo que colmó su paciencia fue otro hecho aún más grave: la publicación de imágenes de su hijo menor de edad sin su consentimiento ni el de la madre. “Eso es cruzar un límite”, advirtió, visiblemente afectado.

En el video, Troglio no ocultó su intención de llevar el caso a la justicia. Mientras tanto, su pedido es claro: que su denuncia se difunda lo máximo posible en redes sociales para frenar lo que considera una burda usurpación de identidad.
“Él tiene una empresa que se llama Forever Lighting. Desde esa empresa estafa a los boludos como yo", afirmó con una mezcla de ironía y amargura. Su relato cerró con una súplica directa: “Si ven videos míos donde hay una batería roja atrás, sepan que son mis instrumentos, que no me los quiere devolver y que está usando mi imagen para robarme plata”.
La historia de Superman Troglio no es solo la de un músico estafado, sino la de un hombre que se enfrenta a un enemigo inesperado: la vulnerabilidad digital, la facilidad con la que hoy se puede apropiarse de una identidad ajena. El exbaterista de Sumo y Las Pelotas espera que su voz llegue lejos. Porque, aunque ya no golpee los parches con la misma furia de antes, su reclamo aún resuena.