Qué tecnología usará el tren más rápido de Sudamérica

El tren más rápido de Sudamérica funcionará con energía 100% eléctrica, tracción distribuida y sistemas avanzados de seguridad

Guardar
Conoce cómo funcionará el tren
Conoce cómo funcionará el tren de alta velocidad de Brasil, el más rápido de Sudamérica. (Foto: Imagen ilustrativa)

Brasil confirmó los detalles tecnológicos del que será el tren más rápido de Sudamérica. El proyecto del TAV (Tren de Alta Velocidad), que unirá Río de Janeiro, São Paulo y Campinas, estará basado en trenes eléctricos de última generación capaces de alcanzar velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.

Inspirado en los modelos de alta velocidad de Japón y Europa, el sistema apunta a transformar la movilidad en el país y posicionar a Brasil como un referente ferroviario en la región.

El anuncio ratifica que el TAV utilizará trenes con tracción distribuida, un enfoque técnico que permite repartir los motores eléctricos en varios vagones, en lugar de concentrarlos en una sola locomotora.

Un tren de alta velocidad
Un tren de alta velocidad funciona con electricidad en sus vagones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este diseño, adoptado por sistemas como el Shinkansen japonés o el TGV francés, mejora la eficiencia energética, incrementa la estabilidad a altas velocidades y reduce el desgaste de la infraestructura. Gracias a esta tecnología, el recorrido entre Río de Janeiro y São Paulo podrá realizarse en aproximadamente una hora y 45 minutos, en una distancia total de 510 kilómetros.

Desde el punto de vista energético, el proyecto se apoya en un sistema de alimentación mediante catenaria de alta tensión, un estándar en la alta velocidad ferroviaria mundial. El tren funcionará con energía 100% eléctrica, lo que refuerza el enfoque sostenible del proyecto al reducir la dependencia de combustibles fósiles y disminuir las emisiones de gases contaminantes.

Este modelo busca ofrecer una alternativa más limpia frente al transporte aéreo y al tráfico vehicular, dos de los principales responsables de la huella de carbono en los corredores urbanos más congestionados del país.

El tren de alta velocidad
El tren de alta velocidad de Brasil podría llegar a velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.

La infraestructura es otro de los pilares tecnológicos del TAV. Para mantener velocidades cercanas a los 350 km/h, la línea incorporará un uso intensivo de túneles y viaductos, lo que permitirá sortear las complejidades del terreno brasileño y reducir al mínimo las curvas pronunciadas. Este tipo de diseño es clave para garantizar trayectos más rectos, estables y seguros, además de minimizar el impacto sobre zonas urbanas densamente pobladas.

En materia de seguridad, el tren contará con sistemas avanzados de monitoreo en tiempo real. Sensores distribuidos a lo largo de la vía y en los propios trenes permitirán supervisar el estado de la infraestructura, detectar anomalías y anticipar fallas antes de que se conviertan en un riesgo operativo.

Estos sistemas preventivos, comunes en redes de alta velocidad de Asia y Europa, permiten operar sin cruces a nivel y con control automático del tráfico ferroviario, reduciendo drásticamente la posibilidad de accidentes.

El tren de alta velocidad
El tren de alta velocidad de Brasil conectará tres importantes ciudades.

El diseño aerodinámico del TAV también juega un rol central. La forma del tren está pensada para reducir la resistencia del aire, mejorar la estabilidad y disminuir el consumo energético a altas velocidades. Este enfoque no solo impacta en el rendimiento, sino también en el confort de los pasajeros, al reducir vibraciones y ruidos durante el viaje.

El objetivo estratégico del proyecto es conectar tres de los principales polos económicos de Brasil. Río de Janeiro, São Paulo y Campinas concentran una parte significativa de la actividad industrial, financiera y turística del país. Al reducir los tiempos de viaje, el TAV busca facilitar el desplazamiento diario de trabajadores, empresarios y estudiantes, además de impulsar el desarrollo urbano y regional a lo largo del corredor ferroviario.

La magnitud del proyecto se refleja también en su escala económica. La inversión estimada oscila entre 10.000 y 20.000 millones de dólares, una cifra que incluye la construcción de la infraestructura, la adquisición del material rodante y la implementación de los sistemas tecnológicos.

Se plantea que el tren
Se plantea que el tren de alta velocidad de Brasil empiece a funcionar en el 2032. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según el cronograma oficial, la fase de planificación se extenderá hasta 2027, año en el que comenzarían las obras. La entrada en operación comercial está prevista para principios de 2032.

El TAV representa un cambio estructural para el transporte sudamericano. Actualmente, los sistemas ferroviarios de la región operan mayoritariamente a velocidades que no superan los 160 kilómetros por hora en sus mejores tramos. Con este proyecto, Brasil no solo duplicará o triplicará esa capacidad, sino que introducirá un estándar tecnológico comparable al de las potencias ferroviarias del mundo.