
Mantener las aplicaciones actualizadas se ha vuelto una necesidad básica para garantizar la seguridad, el buen funcionamiento del celular y el acceso a nuevas funciones. En ese contexto, los teléfonos Android ofrecen desde hace años la posibilidad de activar las actualizaciones automáticas, una herramienta pensada para que el usuario no tenga que revisar manualmente cada app.
Sin embargo, esta opción también plantea dudas sobre el consumo de datos, la batería y el control sobre los cambios que se instalan en el dispositivo. La función de actualizaciones automáticas permite que el sistema descargue e instale nuevas versiones de las aplicaciones en segundo plano, siguiendo las preferencias definidas por el usuario.
De esta manera, las apps reciben parches de seguridad, correcciones de errores y mejoras de rendimiento sin necesidad de intervención constante. Para muchos usuarios, se trata de una solución práctica que evita olvidos y reduce riesgos asociados a versiones desactualizadas.

Desde el punto de vista de la seguridad digital, este mecanismo cumple un rol clave. Los desarrolladores suelen lanzar actualizaciones para corregir vulnerabilidades que podrían ser explotadas por ciberdelincuentes.
Retrasar estas instalaciones puede dejar expuestos datos personales, credenciales bancarias o información sensible almacenada en el teléfono. Además, las apps que no se actualizan con frecuencia pueden presentar problemas de compatibilidad con nuevas versiones del sistema operativo.
Cómo funcionan las actualizaciones automáticas
Cuando la opción está activada, el celular se encarga de buscar nuevas versiones de las aplicaciones de forma periódica. Si encuentra una actualización disponible, la descarga e instala automáticamente, respetando las condiciones de red que el usuario haya configurado. Todo este proceso ocurre en segundo plano y, en la mayoría de los casos, no interrumpe el uso normal del dispositivo.

En Android, la gestión principal de las aplicaciones se realiza desde la Google Play Store. Allí es posible definir si las apps deben actualizarse automáticamente en cualquier tipo de red o solo cuando el dispositivo esté conectado a una red WiFi. Esta decisión es especialmente relevante para quienes cuentan con planes de datos limitados.
Paso a paso para activar las actualizaciones automáticas
En un teléfono Android estándar, el procedimiento es sencillo:
- Abrir la Google Play Store.
- Pulsar la foto de perfil ubicada en la esquina superior derecha.
- Ingresar en “Configuración” y luego en “Preferencias de red”.
- Seleccionar “Actualizar apps automáticamente”.
- Elegir entre “En cualquier red” o “Solo por WiFi”.
En el caso de los dispositivos Samsung, es importante tener en cuenta que muchas aplicaciones se gestionan desde la Galaxy Store, por lo que conviene configurar también esa tienda:
- Abrir la Galaxy Store.
- Acceder al menú (ícono de tres líneas).
- Entrar en “Configuración”.
- Buscar la opción “Actualizar apps automáticamente”.
- Seleccionar “Solo WiFi” o “WiFi y redes móviles”.
Configurar ambas tiendas garantiza que todas las aplicaciones instaladas se mantengan actualizadas sin intervención manual.

WiFi o datos móviles: una decisión clave
Elegir entre actualizar solo con WiFi o permitir el uso de datos móviles marca una gran diferencia. Las actualizaciones pueden pesar desde unos pocos megabytes hasta varios cientos, y si se acumulan varias descargas, el consumo puede ser significativo. Por eso, la opción “Solo WiFi” suele ser la más recomendable para usuarios con planes limitados.
En cambio, quienes cuentan con datos ilimitados o pasan poco tiempo conectados a redes WiFi pueden optar por permitir actualizaciones en cualquier red. Aun así, es importante considerar que algunas operadoras reducen la velocidad una vez superado cierto consumo mensual, lo que puede afectar el rendimiento general.
Ventajas y desventajas de activar esta función
Entre los principales beneficios se encuentra la mejora constante de la seguridad, la comodidad de no tener que revisar manualmente cada app y la garantía de compatibilidad con el sistema operativo. Sin embargo, también existen aspectos a considerar.

El consumo de datos y batería puede aumentar, especialmente si las actualizaciones se descargan en segundo plano con frecuencia. Además, algunas actualizaciones introducen cambios en la interfaz o eliminan funciones que los usuarios utilizaban habitualmente. En ciertos casos, las nuevas versiones pueden presentar errores o fallar en dispositivos más antiguos.
Cómo limitar o desactivar actualizaciones específicas
Android permite desactivar las actualizaciones automáticas de forma individual. En la Google Play Store, basta con buscar la aplicación, ingresar a su ficha y desmarcar la opción de actualización automática desde el menú. El mismo procedimiento puede realizarse en la Galaxy Store.
Esta alternativa resulta útil para aplicaciones críticas, como las bancarias o de trabajo, donde algunos usuarios prefieren revisar primero los cambios antes de instalarlos. De este modo, es posible combinar comodidad y control, adaptando las actualizaciones a las necesidades de cada persona.
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