La IA dispara el consumo eléctrico: quiénes asumirán esos costos, empresas o usuarios

El auge de los centros de datos podría generar hasta un aumento del 25% en las facturas en Estados Unidos

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La expansión de centros de
La expansión de centros de datos de Amazon, Google y Microsoft podría triplicar el consumo eléctrico nacional en tres años. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El auge de la inteligencia artificial está transformando el panorama energético de Estados Unidos, impulsado por la expansión de gigantes tecnológicos como Amazon, Google y Microsoft, generando muchas dudas frente a la situación: cómo será el control, qué pasará en el corto plazo y quiénes asumirán esos costos.

Según advierte The New York Times, la proliferación de centros de datos dedicados a IA está generando una demanda eléctrica sin precedentes, lo que podría traducirse en aumentos considerables en las tarifas eléctricas para hogares y pequeños negocios en los próximos años.

El crecimiento de estos centros de datos, grandes edificios repletos de servidores, ya representa más del 4% del consumo eléctrico nacional, una cifra que, de acuerdo con estimaciones gubernamentales citadas por el medio estadounidense, podría triplicarse hasta alcanzar el 12% en solo tres años.

Esta aceleración responde a que los sistemas de IA requieren mucha más energía que las aplicaciones tradicionales, como el streaming de video. Andy Jassy, director ejecutivo de Amazon, reconoció ante inversores que la principal limitación para el crecimiento de la compañía es la disponibilidad de energía: “La mayor limitación es la energía”.

Proyecciones indican que las facturas
Proyecciones indican que las facturas eléctricas podrían aumentar hasta un 25% en algunos estados para 2030. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son las proyecciones del consumo y aumento de tarifas eléctricas por culpa de la IA

El impacto de esta demanda ya se refleja en las facturas eléctricas. Desde 2020, el precio promedio de la electricidad residencial en Estados Unidos ha subido más de un 30%, impulsado por factores como el mantenimiento diferido de las redes y la adaptación a fenómenos meteorológicos extremos.

Sin embargo, el auge de los centros de datos amenaza con acelerar aún más estos incrementos. Un análisis de la Universidad Carnegie Mellon y la Universidad Estatal de Carolina del Norte proyecta que, para 2030, las facturas eléctricas podrían aumentar un 8% en promedio a nivel nacional y hasta un 25% en estados como Virginia debido a la influencia de los centros de datos.

En Ohio, el efecto ya es tangible: desde junio, la factura mensual de electricidad de un hogar típico aumentó al menos $15, según datos de una importante empresa local y de un monitor independiente de la red eléctrica que abarca 13 estados y el Distrito de Columbia. Este incremento se atribuye directamente a la demanda de los centros de datos.

Quiénes asumirán los costos del aumento de consumo eléctrico

El debate sobre quién debe asumir los costos de las mejoras necesarias en la red eléctrica ha generado tensiones entre las tecnológicas, las empresas eléctricas y los reguladores estatales. Las compañías tecnológicas insisten en que están dispuestas a pagar por la energía que consumen y por parte de la infraestructura necesaria.

El debate sobre quién debe
El debate sobre quién debe asumir los costos de la infraestructura enfrenta a tecnológicas, eléctricas y reguladores. (Bloomberg)

“No queremos que otros clientes asuman el costo de nuestro crecimiento”, afirmó Bobby Hollis, responsable de adquisición de energía en Microsoft, en declaraciones recogidas por The New York Times.

Sin embargo, la determinación de cuánto deben pagar estos grandes usuarios no es sencilla, y las empresas eléctricas suelen financiar los proyectos de red a largo plazo, repartiéndolos entre todos los clientes mediante aumentos de tarifas.

El caso de Ohio ilustra la complejidad de este conflicto. En diciembre, representantes legales de Amazon, Google y Microsoft se enfrentaron a la empresa eléctrica American Electric Power (AEP) en una audiencia regulatoria.

AEP, que atiende a 5,6 millones de clientes en 11 estados, advirtió que, si no se adoptaba su propuesta, los residentes y pequeños negocios cargarían con la mayor parte de los costos derivados de la demanda de las tecnológicas.

Las grandes tecnológicas defienden pagar
Las grandes tecnológicas defienden pagar solo parte de la infraestructura eléctrica, mientras eléctricas buscan repartir los costos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La empresa propuso crear una nueva categoría tarifaria para los centros de datos, obligándolos a pagar al menos el 85% de la electricidad solicitada, incluso si no la consumen. Las tecnológicas, por su parte, defendieron un compromiso menor, del 75%, y pidieron que se aplicaran las mismas reglas a todas las grandes empresas, incluidas las fábricas.

Durante la audiencia, la tensión se hizo evidente. Un abogado de Amazon intentó que un directivo de AEP admitiera haber celebrado la llegada de los centros de datos por su impacto económico, mientras que el directivo expresó su preocupación por la presión que estas instalaciones ejercen sobre la red y los consumidores. Finalmente, tras meses de deliberaciones, la Comisión de Servicios Públicos de Ohio falló por unanimidad en contra de la propuesta de las tecnológicas.

“La orden de hoy representa un paquete equilibrado que protege a los clientes que no son centros de datos”, declaró Jenifer French, presidenta de la comisión, en un comunicado recogido por The New York Times. Las empresas tecnológicas solicitaron la reconsideración del fallo, calificándolo de “ilegal e irrazonable”.

El aumento de tarifas ha generado malestar entre los consumidores. Benjamin Yoder, residente de Blacklick, expresó en una audiencia pública: “Es una injusticia cargar más tarifas a los ciudadanos”. Otro cliente anónimo de Upper Sandusky escribió: “Nuestros bolsillos no pueden soportar más. Que paguen sus propias facturas como nosotros”.