
La inteligencia artificial (IA) está transformando varios sectores y uno de ellos es la educación. Las nuevas herramientas digitales, impulsadas por algoritmos de aprendizaje automático, son capaces de ejecutar tareas repetitivas, procesar datos a gran velocidad y de operar durante las 24 horas del día sin interrupciones ni desgaste.
Ante este escenario, muchas funciones tradicionalmente humanas han comenzado a ser asumidas por sistemas automatizados, lo que ha generado preocupación sobre el rol de los maestros en las aulas de clase.
Frente a esta nueva realidad, los educadores se ven obligados a redefinir su rol para no ser desplazados por tecnologías que, aunque son eficientes, carecen de criterio, empatía y juicio contextual. Según Segundo Píriz Durán, rector de UNIE Universidad, “la máquina puede sustituir procesos automáticos, pero no puede sustituir el análisis crítico que el profesor hace en una tutoría”.
En qué se diferencia la clase de un maestro humano a la de un robot

Los docentes humanos deben enfocarse en desarrollar aquellas habilidades que ninguna máquina puede replicar: la capacidad de establecer vínculos personales con los estudiantes, interpretar sus necesidades emocionales y adaptar el proceso educativo a contextos cambiantes.
Según Píriz Durán, “hay muchas cosas que hay que mejorar en cualquier universidad del mundo y una de ellas es el tiempo que dedica el profesor o la profesora a los estudiantes”.
Esta diferenciación se convierte en una ventaja comparativa que permite sostener el valor del rol docente en una era dominada por algoritmos. Más allá de lo puramente instructivo, lo que define al buen educador es su capacidad de interpretar, contextualizar y acompañar al estudiante.
Qué nuevas áreas deben potenciar los maestros ante la llegada de la IA

El uso de sistemas de IA en la docencia no solo libera tiempo para una mayor interacción con los estudiantes, sino que puede fortalecer la dimensión investigadora del profesorado.
Al eliminar tareas mecánicas, los académicos tienen la oportunidad de profundizar en líneas de investigación que aporten conocimiento nuevo. Según Píriz Durán, “si la máquina te ayuda a realizar una tarea rutinaria o repetitiva, dedicando el mismo esfuerzo, puedes hacer mejor tu trabajo siendo mejor docente y mejor investigador”.
La consolidación del perfil docente-investigador emerge como una estrategia sólida frente a la automatización. La capacidad de generar conocimiento propio, reflexionar sobre los procesos pedagógicos y contribuir al desarrollo disciplinar es una función irremplazable por sistemas artificiales.
Qué valor de los humanos es irremplazable por la inteligencia artificial

Las plataformas inteligentes pueden generar respuestas rápidas y precisas, pero no poseen la capacidad de interpretar contextos humanos complejos. El acompañamiento pedagógico implica interpretar silencios, percibir frustraciones, motivar en momentos de desánimo y ofrecer estrategias ante dificultades particulares.
Ningún modelo matemático puede reconstruir ese tipo de vínculo, profundamente humano y situado. Píriz Durán enfatiza esta distinción al afirmar que “el profesor no solo seguirá siendo clave, sino que, en mi opinión, será más importante que nunca”.
El desafío es abandonar el paradigma del docente como transmisor de contenidos para asumir un rol más integral: facilitador, mentor y guía. De esta forma, la relevancia de su función se profundiza, en lugar de desdibujarse.
Cuál área del conocimiento hay que reforzar en los estudiantes

La inteligencia artificial ejecuta comandos predefinidos, pero no razón fuera del marco de sus datos de entrenamiento. El pensamiento crítico, por su parte, implica cuestionar supuestos, analizar argumentos y construir perspectivas.
Los expertos en educación destacan que más allá de corregir un examen o brindar una explicación técnica, el docente tiene la responsabilidad de enseñar a pensar, a dudar, a problematizar. Es esa función, intransferible a cualquier sistema, la que garantiza su permanencia en el proceso educativo.
La formación de ciudadanos autónomos y responsables sigue dependiendo, en última instancia, de un juicio humano capaz de orientar con sensibilidad ética y sentido social.
ultimas
¿Es posible transportar y utilizar cigarrillos electrónicos o vapes en los aviones?
Aunque los vapes no producen humo como los cigarrillos tradicionales, los sistemas electrónicos pueden interferir con los mecanismos de seguridad de la aeronave

Cómo eliminar grasa y polvo de tus pantallas sin arruinarlas
Una mezcla segura, cero productos agresivos y el momento justo pueden garantizar una higiene eficaz sin comprometer el funcionamiento de tu smartphone, tableta, ordenador o televisor

La inteligencia artificial podría consumir el 5% de la electricidad en América Latina para 2035
Según la Olade, los 455 centros de datos de IA en la región están generando una demanda eléctrica que podría superar la capacidad de suministro en los próximos años

Cuál es el truco poco conocido en Android para bloquear WhatsApp con tu huella dactilar
A diferencia de las contraseñas o los patrones de desbloqueo, la huella dactilar no se pueden adivinar o copiar fácilmente

La promesa de la inteligencia artificial en la salud mental, ¿un avance verdadero o una ilusión tecnológica?
Aunque los resultados de Therabot muestran hitos importantes, la creciente industria de los bots terapéuticos plantea serias dudas sobre su preparación ética y técnica para tratar a pacientes vulnerables
