Por qué la gente le tiene miedo a la inteligencia artificial: esta teoría científica podría explicarlo todo

Los robots humanoides impulsados por esta tecnología pueden generar desconfianza o incomodidad en las personas debido a su apariencia

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La IA aplicada al campo
La IA aplicada al campo de robótica humanoide puede generar temor o desconfianza para algunas personas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La inteligencia artificial puede generar miedo, temor o desconfianza en algunas personas, especialmente cuando se aplica en el campo de los robots humanoides.

Esta reacción podría estar relacionada con una teoría científica propuesta por Masahiro Mori, un robotista japonés reconocido por su trabajo pionero en robótica y automatización, quien desarrolló el concepto del “valle inquietante”.

En un ensayo, Mori sugirió que los robots se vuelven más agradables a medida que adquieren características similares a las humanas. Sin embargo, cuando estos robots se asemejan demasiado a los seres humanos (es decir, cuando se adentran en el “valle”), se perciben como inquietantes o aterradores.

Por último, cuando los robots se vuelven casi indistinguibles de los humanos, retoman una apariencia simpática y agradable.

Aria tiene apariencia humanoide, simula
Aria tiene apariencia humanoide, simula ser una mujer rubia y cuenta con la capacidad de ofrecer compañía. (Realbotix)

Esta propuesta teórica fue recogida por el especialista en robótica Karl MacDorman, decano asociado de la Escuela de Informática y Computación de la Universidad de Indiana, y traductor del ensayo de Masahiro Mori de 1970, según informó National Geographic.

En un estudio reciente, MacDorman y el psicólogo cognitivo Alex Diel propusieron que las reacciones que genera el “valle inquietante” se deben a nuestra sensibilidad hacia los rasgos faciales humanos.

Debido a esto, introdujeron una teoría relacionada denominada desajuste perceptivo, que sugiere que sentimos incomodidad cuando percibimos características del robot que no coinciden entre sí, como, por ejemplo, unos ojos muy realistas, pero una piel que parece artificial.

Este fenómeno se reflejaría en el robot humanoide Aria, desarrollado por Realbotix. Dicho dispositivo presenta una apariencia femenina, delgada, con cabello rubio, ojos claros y delineados, pestañas largas, labios pintados, cejas definidas, pómulos marcados, una nariz respingada y un rostro que algunos podrían considerar atractivo. Pero sus movimientos no resultan tan fluidos para algunos.

Este robot es impulsado por
Este robot es impulsado por un sistema de inteligencia artificial. (YouTube: Realbotix)

En el canal de YouTube de Realbotix, usuarios han comparado a Aria con los antiguos robots animatrónicos de la cadena de restaurantes Chuck E. Cheese.

Un comentario en particular indica: “Sé que es más avanzado, pero me recuerda un poco a esos extraños robots móviles que solían tener en Chuck E. Cheese. Con esos ojos muertos, me asustaban cuando era niño. Estas cosas también me parecen un poco espeluznantes”.

Este tipo de reacciones refleja cómo, a pesar de los avances en la robótica, los robots que se acercan demasiado a la apariencia humana pueden generar una sensación de incomodidad.

Las personas empiezan a ser más optimistas ante la IA

Las personas están empezando a adoptar una postura más optimista frente a la inteligencia artificial, aunque sigue siendo un tema relativamente nuevo para algunos. Según un estudio titulado Our Life with AI, realizado por Google e Ipsos, los datos muestran que cada vez más personas en todo el mundo están utilizando la IA.

Las personas han comenzado a
Las personas han comenzado a enfocarse en la importancia de asegurar un desarrollo responsable de la IA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso de esta tecnología ha aumentado en todas las regiones encuestadas desde el año 2024, destacando un notable crecimiento en los mercados emergentes, que experimentaron un incremento de 11 puntos en comparación con 2024.

Por su parte, la región de Asia-Pacífico ha registrado un crecimiento de dos dígitos, con un aumento de 10 puntos, mientras que Europa y Estados Unidos experimentaron incrementos de 8 y 9 puntos, respectivamente.

A pesar de este optimismo, las personas han comenzado a centrar sus preocupaciones en la necesidad de garantizar el desarrollo responsable de la IA. Existe un creciente deseo de que los líderes trabajen para asegurar que la sociedad pueda beneficiarse de los avances que la inteligencia artificial puede aportar.

La encuesta, realizada entre el 17 de septiembre y el 8 de octubre de 2024 en nombre de Google, entrevistó en línea a aproximadamente 21.043 adultos mayores de 18 años en 21 países. La muestra incluyó alrededor de 1.000 adultos de cada uno de los siguientes países: Canadá, Bélgica, Francia, Alemania, Países Bajos, Polonia, España, Italia, Reino Unido, entre otros.