28 cadáveres escondidos, un asesino sádico, un aprendiz de 17 años y la pregunta que detuvo la masacre: “¿No vas a hacer nada?”
Elmer Wayne Henley Jr le disparó seis veces a Dean Corll la madrugada del 8 de agosto de 1973. Después, llamó al 911 para avisar lo que acababa de hacer: matar a su jefe, asesinar a un asesino múltiple. La explicación de lo que ocurría entre la población joven de Houston, Estados Unidos, y que a nadie parecía interesarle: una historia de violaciones, torturas, abuso psicológico y el resabio de un cariño puro que interrumpió la matanza