Videla presidente, Congreso cerrado, Isabel Perón detenida y otras certezas que la embajada de EEUU tenía 25 días antes del golpe
El documento “Immediate 4675” que el embajador Robert Hill envió a Henry Kissinger, secretario de Estado de los Estados Unidos, el 28 de febrero de 1976 aventuraba una serie de medidas que el futuro gobierno militar impondría. Entre las ocho previsiones, solo una fue incorrecta. Lo que la sede diplomática sabía por las confesiones de políticos, gremialistas, civiles, militares y hasta sacerdotes
El juicio político que fracasó, el instinto de supervivencia de la CGT y la insinuación de un golpe “inminente e irreversible”
El 26 de febrero de 1976, el golpe de Estado estaba en marcha. Un informe secreto de la embajada de Estados Unidos interpretaba, para entonces, que la solución a la crisis no parecía tener resortes constitucionales. Una fuente anónima, sindical y peronista planeaba una estrategia de diálogo con la futura dictadura y ya avizoraba que el golpe sucedería entre el 3 y el 15 de marzo: se equivocó por poco
La noche que el Congreso debatió el futuro de Isabel Perón: la trama de un pedido que fracasó y podría haber evitado el golpe
Mientras los precios y la desocupación iban en aumento, mientras crujían las internas tras el lockout patronal del 16 de febrero, la noche del 25, en el Parlamento se tejieron alianzas y traiciones. Esa noche, la Cámara de Diputados abordó la solicitud de tratamiento sobre tablas del pedido de juicio a María Estela Martínez de Perón. La maniobra no prosperó, pero la suerte de la presidenta estaba echada
La cuenta regresiva al 24 de marzo: el lento devenir hacia un golpe anunciado y el ocaso de un país al borde del abismo
Argentina vivió su último mes de democracia, antes del alzamiento militar y el derrocamiento del gobierno de Isabel Perón, una gigantesca crisis económica e institucional. Sangre, fuego, desabastecimiento, inflación, divisiones en el peronismo, amenazas militares, conflictos gremiales y la atmósfera de un país en el que nadie -o casi nadie- podía sospechar lo que sucedería 28 días después