
En el atardecer del 29 de diciembre de 1877 moría, luego de días de agonía, Adolfo Alsina, ministro de Guerra de Nicolás Avellaneda. Los problemas en sus riñones, que llevaba años buscando solucionar, tanto en el país como en Europa, le provocaron una insuficiencia renal que terminó con la vida de este hombre de 51 años, alto, corpulento, de larga melena y tremendamente popular, especialmente entre las clases bajas.
Nunca pudo imaginar que a partir de su muerte comenzaría a tejerse un “extraño maleficio”, que muchos llaman “la maldición de Alsina”, una suerte de cruz que impide a un gobernador bonaerense llegar a la presidencia de la nación.
Alsina, como lo había sido su abuelo materno y su padre, fue gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1866 y 1868. Quiso ser candidato a presidente en 1868 pero, por el escaso apoyo que tuvo, terminó siendo vicepresidente de Domingo Faustino Sarmiento, con el que no se llevó bien. Nuevamente, el tejido de alianzas que realizó no le alcanzó para ser presidente en 1874 y debió conformarse con el ministerio de Guerra en la gestión de su amigo, Nicolás Avellaneda. Finalmente, en 1877 había comenzado a construir un pacto para alzarse con la presidencia cuando la muerte lo sorprendió.
Rivalidad Roca - Rocha
Para otros, no solo “la maldición de Alsina” es la culpable de no poder acceder a la Casa Rosada, sino una “brujería” ordenada por partidarios del entonces presidente Julio Argentino Roca para que su rival político, Dardo Rocha, por entonces gobernador, no pudiera ser primer mandatario.

El domingo 19 de noviembre de 1882 fue particularmente caluroso y muy ventoso. El gobernador bonaerense Dardo Rocha había planificado todo para tirar la provincia por la ventana, ya que ese día quedaba fundada la ciudad de La Plata. A pesar de que Roca había sido nombrado padrino de la ciudad, éste envió en su representación a Victorino de la Plaza, ministro de Relaciones Exteriores, ya que el vicepresidente, Francisco Madero estaba enfermo. Roca prefirió viajar a Córdoba a inaugurar una estatua.
Rocha, que había trabajado para la candidatura de Roca presidente, ahora tenía sus propias ambiciones, que era la de ser su sucesor. Pero entre los proyectos del tucumano estaba el de impedir la llegada de Rocha a la Casa Rosada.

Ese 19 de noviembre no todo salió según lo planeado. La carne, llevada desde Buenos Aires, terminó pudriéndose en el camino, se debió desechar y muchos se quedaron sin comer. El agua para refrescarse durante largas horas de plantón bajo el sol escaseó y, para colmo, cuando los invitados especiales tomaron el tren de regreso comprobaron que sus asientos ya estaban ocupados. Dicen que detrás de todo este descalabro estuvieron los propios partidarios de Roca, ansiosos por aguarle la fiesta al gobernador.
El rito de la noche de San Juan
Aun así, fueron a buscar a una “bruja”, que vivía en Tolosa -por eso era conocida como “la Tolosana”- y en una noche de San Juan (23 al 24 de junio), posiblemente de 1883, realizó un extraño rito que tenía como finalidad la de impedir que Rocha fuera presidente. Fue en la plaza Moreno, alrededor de la bóveda subterránea donde habían depositado diversos documentos, monedas, diarios y bebidas para ser abiertas cuando se cumpliese el centenario.
La Tolosana dio tres vueltas alrededor del cúmulo en el sentido contrario a las agujas del reloj, habría tomado vino que había sido guardado allí y hasta orinó, como parte de un maléfico ritual.

¿Qué ocurrió con los gobernadores con ansias presidenciales? La historia hablaría con hechos:
* Dardo Rocha vería frustradas sus aspiraciones por la imposición de la candidatura del cuñado del presidente, Miguel Juárez Celman;
* El mitrista Guillermo Udaondo (1894-1898) perdería contra Manuel Quintana;
* Bernardo de Irigoyen (1898-1902) sería derrotado en dos oportunidades;
* El conservador Marcelino Ugarte (1902-1906 y 1914-1917) perdería ante Manuel Quintana, Roque Sáenz Peña e Hipólito Yrigoyen, sucesivamente;
* José Camilo Crotto, gobernador entre 1918 y 1921 debió renunciar por sus conflictos con el radical Yrigoyen; era el candidato cantado para 1922;
* Manuel Fresco (1936-1940) no pudo serlo ni en 1938 ni en 1942;
* Rodolfo Moreno (1941-1943) sería el candidato a presidente, pero el golpe del 4 de junio de 1943 frustró sus esperanzas;
* Domingo Mercante, gobernador entre 1946 y 1952 fue anulado por Juan Domingo Perón al ver en él a un potencial rival;
* Oscar Alende, gobernador durante la gestión de Arturo Frondizi, no pudo ser presidente en 1963, 1973 y 1983;
* Antonio Cafiero (1987-1991) sería derrotado por Carlos Menem en las internas de 1988;
* Eduardo Duhalde (1991-1999) pretendió, sin suerte, serlo en 1999 y 2011.
* Daniel Scioli perdería con Mauricio Macri en 2015.
Derrotar la “maldición de los gobernadores”
En la campaña electoral de 1999, el candidato peronista Eduardo Duhalde en un acto convocó a la gente a “derrotar a la maldición de los gobernadores”. En los diarios de aquella época, informaban de un parapsicólogo, Manuel Salazar, había sido contratado para terminar con esta maldición.

En la noche de San Juan, en la que se hacen fogatas con la intención de darle más fuerza al Sol -ya que es una festividad en la que se celebra el inicio del solsticio de verano en el hemisferio norte- se recogieron las cenizas, cargadas de energía positiva, y se las esparcieron en Plaza Moreno, en el lugar donde habían depositado los testimonios fundacionales y donde la “Tolosana” había realizado el rito. Hasta caminaron tres vueltas, pero en el sentido a las agujas del reloj.
Los resultados de los comicios demostraron que el contra rito no había logrado el efecto deseado. Sin embargo, Duhalde finalmente llegó a ocupar el sillón de Rivadavia del 2 de enero de 2002 al 25 de mayo de 2003. No fue por el voto popular, sino por la proclamación de la Asamblea Legislativa luego de la renuncia de Fernando de la Rúa. Nadie cree que haya sido por el rito realizado en Plaza Moreno, ni mucho menos que el parapsicólogo haya ayudado a sentarlo en el sillón de Rivadavia... porque las brujas -obviamente- no existen. Por lo menos hasta las próximas elecciones.
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