
Val Kilmer, el actor estadounidense reconocido por su papel como “Iceman” en la película Top Gun, murió ayer a los 65 años. La causa de su fallecimiento fue una neumonía, según informó su hija, Mercedes Kilmer.
A lo largo de su carrera, el actor interpretó diversos roles en cine y teatro, y pasó ser una figura reconocida en la industria del entretenimiento. Sin embargo, su vida profesional y personal se vio marcada por un diagnóstico que cambió su rumbo.
En 2014, sus médicos le informaron que tenía cáncer de garganta y tuvo que someterse a tratamientos intensivos, como dos traqueotomías, quimioterapia y radioterapia.
Como efecto secundario de las traqueotomías, su voz y su capacidad para respirar fueron alteradas de manera permanente. Además, su hábito de fumar tabaco representó un factor de riesgo clave para su salud.

En diálogo con Infobae, Alejandro Videla, ex presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria y jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Universitario Austral, explicó que “las personas que han tenido tumores sólidos, como el cáncer de garganta, y neoplasias hematológicas, como las leucemias y los linfomas, tienen un riesgo aumentado de tener neumonía”.
Independientemente de la edad que tengan, las personas que son sobrevivientes de ese tipo de cánceres “son candidatas a vacunarse contra la gripe, el neumococo y el virus sincicial respiratorio”, agregó el experto.
Además, para bajar el riesgo de aspiración de partículas o gérmenes, “las personas que tuvieron cáncer de garganta pueden consultar a su profesional médico de cabecera. En algunos casos se puede indicar kinesiología, posición semisentada y alimentación por gastrostomía”, comentó.
¿Qué es la neumonía y cuáles son sus síntomas?

La neumonía es una infección que afecta uno o ambos pulmones. Esta condición ocurre cuando los alvéolos pulmonares, que normalmente contienen aire, se llenan de pus y líquido. Esto dificulta la respiración y afecta la capacidad del cuerpo para intercambiar oxígeno y dióxido de carbono.
Los tipos de neumonía varían según el agente patógeno que la cause. Puede ser bacteriana, viral o por hongos. En adultos, la gripe y la enfermedad COVID-19 pueden derivar en neumonía viral, mientras que en niños y personas con sistemas inmunológicos comprometidos, los hongos también pueden ser responsables.
En personas mayores de 65 años, la incidencia aumenta significativamente, alcanzando hasta 15,3 casos por cada 1.000 personas anualmente, según se informó en la Revista Chilena de Enfermedades Respiratorias.

Los síntomas de la neumonía incluyen:
- fiebre
- dolor en el pecho al respirar o toser
- dificultad para respirar
- escalofríos
- fatiga
- tos con mucosidad (que puede ser amarilla, verde o incluso sanguinolenta)
- pérdida de apetito
- confusión, especialmente en personas mayores de 65 años
- sudoración nocturna
- náuseas
- vómitos
¿Cuáles son los factores de riesgo de la neumonía?

Existen varios factores que aumentan las probabilidades de desarrollar neumonía. Las personas mayores de 60 años y los niños menores de 2 años son más vulnerables a esta infección.
Esto se debe a que, en los primeros años de vida, el sistema inmune no está completamente desarrollado, mientras que en la edad avanzada, las defensas del cuerpo disminuyen con el tiempo.
Las personas que viven en hospitales o en centros de atención a largo plazo también corren un riesgo elevado. La exposición a gérmenes en esos entornos aumenta la probabilidad de contraer neumonía.
Además, las condiciones de salud preexistentes, como enfermedades respiratorias crónicas o problemas cardíacos, pueden debilitar el sistema inmunológico y aumentar la susceptibilidad a infecciones graves.

La contaminación del aire es otro factor de riesgo importante. La exposición a partículas finas en el aire puede facilitar la entrada de patógenos en los pulmones y aumentar la probabilidad de desarrollar neumonía.
El tabaquismo es otro factor clave. Fumar o estar expuesto al humo de segunda mano daña las vías respiratorias y reduce la capacidad del cuerpo para defenderse de infecciones. Según el doctor Videla, “el tabaquismo y la exposición al humo de segunda mano son factores de riesgo clave para desarrollar neumonía”.
¿Cómo se puede prevenir la neumonía?

Para prevenir la neumonía, las vacunas juegan un papel esencial. Las vacunas contra la gripe, el neumococo Streptococcus pneumoniae, y el virus sincicial respiratorios reducen significativamente el riesgo de sufrir esta infección.
“En Argentina, desde el mes pasado, la autoridad regulatoria en medicamentos, la ANMAT, autorizó el uso de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio (VSR) en adultos mayores de 60 años”, detalló el doctor Videla. También esa vacuna está recomendada para embarazadas entre las semanas 32 y 36 de gestación.
Los niños también deben recibir vacunas como la Hib, que protege contra la bacteria Haemophilus influenzae tipo b, que puede dar lugar a neumonías.
El control de otras enfermedades, como el asma, la EPOC, la diabetes y las enfermedades cardíacas, es crucial. Estas condiciones pueden debilitar el sistema inmune, lo que aumenta la probabilidad de infecciones respiratorias graves. Al mantener esas enfermedades bajo control, se disminuye el riesgo de desarrollar neumonía.
Adoptar hábitos saludables también es fundamental. Evitar el consumo de tabaco y alcohol, seguir una dieta equilibrada y descansar adecuadamente contribuye a fortalecer el sistema inmune.
La higiene personal es otro aspecto importante en la prevención. Lavarse las manos frecuentemente o usar desinfectante de manos puede eliminar los gérmenes que causan neumonía. “Las personas que tienen factores de riesgo deberían utilizar barbijos cuando concurren a ambientes concurridos, como centros de salud y hospitales”, afirmó el especialista médico.
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