Los opioides durante la cirugía podrían causar un dolor peor a los pacientes

Healthday Spanish

Guardar

JUEVES, 27 de febrero de 2025 (HealthDay News) -- Los potentes opioides sintéticos están destinados a servir como analgésicos, pero una investigación reciente sugiere que su uso durante la cirugía en realidad podría provocar un dolor peor durante la recuperación de los pacientes.

El uso de dos tipos de opioides sintéticos durante la cirugía se vincula con que los pacientes tienen una mala "experiencia de dolor", una combinación de los aspectos emocionales, cognitivos y mentales del dolor, apuntaron los investigadores.

De hecho, el uso de remifentanilo y sufentanilo durante la cirugía aumentó 27 veces el riesgo de sufrimiento de un paciente mientras se recuperaba, reportaron los investigadores en la edición del 25 de febrero de la revista Regional Anesthesia & Pain Medicine.

Aunque los medicamentos opioides pueden ayudar a calmar el dolor tras la cirugía, "su administración intraoperatoria, sobre todo de agentes potentes como el remifentanilo y el sufentanilo, podría contribuir paradójicamente a un aumento del dolor postoperatorio", concluyó el equipo de investigación dirigido por el Dr. Axel Maurice Szamburski, profesor asociado de anestesiología del Centro Hospitalario Universitario del Hospital Pasteur de Niza, en Niza, Francia.

La mayoría de los pacientes experimentan un dolor de moderado a intenso tras la cirugía, señalaron los investigadores en las notas de respaldo. Esto no solo es desagradable para ellos, sino que puede dificultar su recuperación y aumentar el riesgo de complicaciones.

"Identificar los determinantes clave de una mala experiencia con el dolor podría ayudar a descubrir áreas de atención que, cuando se abordan, pueden mejorar la satisfacción del paciente y reducir los riesgos de dolor posquirúrgico agudo y crónico", escribieron los investigadores.

Para este estudio, los investigadores analizaron los datos recopilados de 971 pacientes como parte de un ensayo clínico destinado a evaluar la efectividad de los sedantes administrados antes de la cirugía.

Los pacientes, todos menores de 70 años, habían sido asignados al azar el día antes de la cirugía para recibir el sedante lorazepam, un placebo o nada en absoluto.

Sus cirugías se llevaron a cabo en cinco hospitales universitarios franceses. Alrededor del 37 por ciento de las cirugías fueron ortopédicas o de columna; el 29% afectó al oído, la nariz o la garganta; y un 15 por ciento digestivo, según el estudio.

De esos pacientes, 271 (28%) informaron una mala experiencia de dolor en su primer día después de la cirugía, según un cuestionario destinado a capturar todos los aspectos mentales y físicos del dolor.

El uso de opioides potentes mientras los pacientes estaban bajo anestesia general aumentó su riesgo de dolor durante la recuperación en unas 27 veces, encontraron los investigadores.

Esto es consistente con un fenómeno conocido llamado "hiperalgesia inducida por opioides, donde la exposición a una dosis alta de opioides puede conducir a una mayor sensibilidad a los estímulos dolorosos", escribieron los investigadores.

Los pacientes también tenían cinco veces más probabilidades de sufrir un dolor grave si tenían una enfermedad crónica grave, y ocho veces más probabilidades si se les administraban medicamentos tras una cirugía para tratar la ansiedad, muestran los resultados.

Las personas tenían un 51 por ciento menos de probabilidades de tener dolor si no se les administraban sedantes preoperatorios, y un 71 por ciento menos de probabilidades si se habían sometido a una cirugía ortopédica.

Más información

La Clínica Cleveland ofrece más información sobre el control del dolor después de la cirugía.

FUENTES: BMJ, comunicado de prensa, 25 de febrero de 2025; Regional Anesthesia & Pain Medicine, estudio, 25 de febrero de 2025