Alerta por “chicharrita”

Desde la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis advierten que el clima y el avance del maíz tardío favorecieron la presencia de la plaga por lo que “hay que monitorear más”

Guardar
Desde la Red Nacional de
Desde la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis alertan sobre la expansión de la chicharrita del maíz desde el norte del país (Apronor)

El 34º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, muestra una expansión de la chicharrita desde el norte del país, situación consistente con el avance de la temporada estival y el incremento de las siembras de maíz tardío.

No preocuparse, pero sí ocuparse

“Es un escenario no para preocuparse, pero sí para ocuparse. La detección oportuna en estas fases iniciales resulta determinante para reducir el riesgo sanitario y preservar la eficacia de las estrategias de manejo implementadas”, señalaron los técnicos de la Red. Esto particularmente en las zonas endémicas del NEA y NOA, donde está aumentando la siembra de maíz, “lo que podría incidir en la evolución de la dinámica poblacional del vector”.

En el NOA, con el 62% de las trampas instaladas sobre cultivos de maíz, se observó un incremento de la población de Dalbulus maidis: las localidades sin detecciones cayeron al 35% del total de la región, mientras que en un 59% se dieron capturas de entre 1 y 20 adultos por trampa.

El mapa indica la captura
El mapa indica la captura de adultos de D. maidis/trampa en la primera quincena de enero de 2026, en función de la escala establecida con tonalidad en la gama de azules (Maizar)

En el NEA, con el 72% de las trampas en lotes con el cultivo, el vector estuvo ausente en el 23% de las localidades monitoreadas, mientras que un 56% registró capturas de 1 a 20 adultos por trampa, y un 15% alcanzó valores de entre 21 y 50 adultos por trampa.

En tanto, en el Litoral, donde el 95% de las trampas se encuentra sobre cultivos de maíz, el 43% no detectó presencia del vector, aunque en localidades puntuales de Corrientes y Entre Ríos, con lotes del cultivo en estadios reproductivos avanzados (que ya no son susceptibles a Spiroplasma), volvieron a detectarse incrementos en la categoría alta.

En cuanto a la región Centro-Norte, que tiene el 94% de las trampas instaladas en lotes con maíz, las localidades sin detecciones de chicharrita se redujeron a 58%, mientras que un 29% presentó el nivel de capturas más bajo (1 a 4 adultos por trampa); mientras que en el Centro-Sur, con el 98% de las trampas en lotes de maíz, la dinámica poblacional se mantiene estable y en niveles mínimos: en el 92% de las localidades no registró detecciones del vector.

El cultivo de maíz presenta
El cultivo de maíz presenta el desafío de implementar un Manejo Integrado de Plagas (APRONOR)

Desde la Red Nacional de Monitoreo aseguran que “es fundamental sostener e intensificar el monitoreo de adultos de D. maidis durante todo el año como una herramienta clave para anticipar cambios en su dinámica poblacional, proceso que comienza a evidenciarse en el NOA, NEA, Litoral y Centro-Norte”, asociado a la implantación de maíz tardío y fines de ciclo de los tempranos en algunas de las regiones.

Agregan que el uso de trampas cromáticas debe acompañarse con inspecciones visuales en el cultivo implantado y con muestreos mediante red entomológica, dado que la combinación de estas herramientas no solo mejora la detección, sino que también permite caracterizar con mayor precisión la dinámica poblacional del vector a lo largo del año.

El cultivo de maíz presenta el desafío de implementar un Manejo Integrado de Plagas (MIP) más consciente, en el que el monitoreo se convierte en un elemento crítico y estratégico para la toma de decisiones. El Manejo Integrado de D. maidis implica la combinación de prácticas de monitoreo y medidas para su control diseñadas para minimizar el impacto de las enfermedades causadas por los patógenos que este vector que transmite al cultivo de maíz.