
La ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, volvió a defender el papel que cumplieron las distintas fuerzas en la marcha que se produjo el miércoles 12 de marzo y que terminó con graves incidentes, más de 114 detenidos y un fotógrafo, Pablo Grillo, herido en la cabeza y quien continúa internado en el hospital Ramos Mejía donde lucha por su vida. “Las reconstrucciones que están haciendo no cumplen con los protocolos que tienen las fuerzas de seguridad y los análisis que hacen no son rigurosos”, aseguró, además de insistir en que “el disparo no fue directo a la cabeza, eso no es verdad; ni siquiera podría haber sido por la distancia a la que estaba”.
Bullrich presentó en Casa Rosada el proyecto de ley que intentará agravar las penas contra los integrantes de las barras bravas en el fútbol y que ya fue enviado al Congreso con la firma del presidente Javier Milei. Pero las preguntas giraron mayoritariamente sobre los hechos que ocurrieron la semana pasada. En el oficialismo, tanto la ministra como varios integrantes del Gobierno, insistieron en los días posteriores a la protesta en considerar que se había tratado de “una especie de golpe de Estado”.
La funcionaria consideró que “circunscribir a un gendarme la destrucción cometida por aquellas personas que fueron a destruir al país” durante esa movilización a la que se convocó en respaldo de los jubilados aunque contó con la participación de varios sectores de la oposición “es querer dar la vuelta de la realidad”.
También dijo que desde su cartera se está haciendo la reconstrucción del hecho que involucró a Grillo. “Desde mañana en la línea 134 la gente va a poder aportar información sobre los violentos que participaron”, anticipó. En ningún momento esbozó la posibilidad de que a algunos integrantes de las fuerzas de seguridad se les abra un sumario interno.
En conferencia de prensa, acusó a esos sectores violentos de querer “volver a la situación anterior, donde tenían la calle ganada”. No quiso anticipar qué nuevas medidas se adoptarán el miércoles 19 cuando habrá una nueva marcha, a la que prometieron su asistencia algunos sindicatos, agrupaciones de estudiantes universitarios y organizaciones sociales que antes no se habían sumado.

“Me gustaría que hablen de la violencia de los manifestantes, parece que siempre le apuntan a las fuerzas de seguridad. Hay que entender que afrontaron momentos muy difíciles, muchos quedaron acorralados, les destruyeron sus autos, sus motos”, comentó. Luego se refirió a la posibilidad de que un juez, Martín Cormick, supervise el operativo en la nueva marcha. “Esta muy bien que el juez venga y acompañe a las fuerzas en acción. Así verá lo que viven las fuerzas”, agregó e insistió en que el gendarme que disparó la cápsula de gas lacrimógeno que terminó impactando en Grillo “rebotó una o dos veces en el piso y se desvió en esa barricada que habían armado”.
Precisó, a pesar de que le alcanzaron un par de fotos en el que se veía a un gendarme realizar su disparo rodilla en tierra que “el gendarme cumplió con el reglamento y el protocolo de lanzarla en forma oblicua. Hizo su trabajo de forma rigurosa”.
Según su visión, varios de los que arrojaron piedras y otros objetos en la manifestación “quisieron alterar el orden público y muchos fueron después a tirar piedras contra la Casa Rosada”.

Al comienzo de la ronda de preguntas la ministra expresó su solidaridad con la familia de Grillo aunque no se comunicó con ellos. Según trascendió, el ministerio se comunica diariamente con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que le pasa un parte médico.
El proyecto anti barras
Acompañada por Franco Berlin, Director Nacional de Seguridad en Eventos Deportivos, Bullrich anunció que ya se manó al Congreso el proyecto de Ley Antibarras, mediante el que se creará la figura de la asociación ilícita futbolística. De esta manera quieren ampliar la cantidad de delitos relacionados con los espectáculos deportivos.
“Vamos ir a fondo para que las barras no solamente no estén en los estadios, sino que se desarmen como organizaciones criminales”, señaló la titular de Seguridad. “(con esta ley) Castigamos los mecanismos que lo que hacen es generar un tipo de financiamiento en muchos casos avalados por las conducciones de los clubes”, amplió.
No dio mayores detalles del proyecto, pero anunció que los dirigentes que acompañen conductas delictivas de los barras también serán pasibles de castigos. “Muchas veces los dirigentes les alquilan micros, que permiten estas acciones violentas o que facilitan la entrada de elementos contundentes o armas a las canchas”.
“Prohibirle la entrada a la cancha permite acabar con negociados entre clubes y barras. El 2024 fue el año más importante en derecho de admisión, en gente que no pudo entrar a los estadios. Hay clubes que se han adaptado, canchas en las que no hay violencia. El Programa Tribuna Segura es muy bueno, pero le faltaba esto”, completó.
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