El error más común al acostar a tu bebé que podría costarle la vida: Minsa explica cómo reducir riesgo de asfixia

El sector salud alerta que prácticas cotidianas pueden desencadenar tragedias silenciosas durante la noche. Para evitar la muerte súbita, padres deben adaptar el entorno y hábitos de descanso del menor

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Padre le salva la vida
Padre le salva la vida a su hija al donarle parte de su hígado. (Foto: Referencial)

La llegada de un recién nacido marca el inicio de una etapa de cuidados intensivos en el hogar, especialmente durante las horas de descanso. En ese contexto, el Ministerio de Salud (Minsa) lanzó una alerta dirigida a padres y cuidadores sobre los riesgos de asfixia en bebés, una situación que puede presentarse de forma silenciosa mientras el menor duerme.

Según especialistas del sector, prácticas aparentemente inofensivas —como colocar al bebé en una posición incorrecta o rodearlo de objetos en la cuna— pueden aumentar el riesgo de muerte súbita del lactante, un evento inesperado que ocurre, en muchos casos, sin señales previas. Por ello, se han reforzado las recomendaciones para garantizar un sueño seguro en recién nacidos, una de las principales preocupaciones durante el primer año de vida.

¿Por qué es peligroso cómo duerme un bebé?

Un bebé prematuro extremo, nacido
Un bebé prematuro extremo, nacido con solo 24 semanas y 810 gramos, se recupera exitosamente tras soporte vital intensivo en el Hospital Nacional Cayetano Heredia del Ministerio de Salud en Perú. (Foto: Minsa)

Desde el Instituto Nacional Materno Perinatal, la especialista Carmen Dávila Aliaga explicó a la agencia Andina que la muerte súbita del lactante suele ocurrir mientras el bebé duerme, incluso si este aparenta estar sano. En ese sentido, uno de los factores más determinantes es la posición al dormir.

La indicación es clara: todos los bebés deben dormir boca arriba, nunca boca abajo ni de costado. Esta postura reduce significativamente el riesgo de que el menor sufra una obstrucción de las vías respiratorias o un episodio de asfixia accidental.

Además, el entorno donde duerme el bebé también influye. El Minsa advierte que elementos como almohadas, peluches, frazadas gruesas o ropa de cama suelta pueden cubrir el rostro del niño e impedir una correcta respiración. Por ello, se recomienda que la cuna esté libre de objetos y que el bebé utilice solo prendas ligeras que no representen un riesgo.

Otro punto clave es evitar el colecho en superficies inadecuadas. El bebé debe dormir en su propia cuna o moisés, ya que compartir cama con adultos puede derivar en accidentes por aplastamiento, especialmente durante la noche.

Entre las principales recomendaciones difundidas por el sector salud destacan:

  • Colocar siempre al bebé boca arriba al dormir.
  • Evitar objetos en la cuna como peluches, almohadas o juguetes.
  • No usar mantas pesadas ni ropa que pueda cubrir el rostro.
  • Mantener una temperatura adecuada en la habitación.
  • Utilizar una cuna segura en lugar de dormir con adultos.

¿Cómo prevenir la asfixia por aspiración en niños pequeños?

Hospital del Niño enlista los
Hospital del Niño enlista los objetos más comunes y peligrosos encontrados dentro de bebés e infantes. (Foto: Composición Infobae)

El riesgo de asfixia no solo está presente durante el sueño. También puede ocurrir mientras los niños comen o juegan, especialmente en menores de tres años. Esto se debe a que suelen llevarse objetos a la boca, tienen vías respiratorias más estrechas y aún no desarrollan completamente la capacidad de masticar.

Uno de los principales focos de peligro son los alimentos. Productos como uvas, salchichas, zanahorias crudas, frutos secos, caramelos duros o palomitas de maíz pueden obstruir las vías respiratorias si no se preparan adecuadamente. Por ello, se recomienda cortar los alimentos en trozos pequeños y evitar aquellos de textura dura o pegajosa.

También es importante fomentar hábitos seguros durante la alimentación. Los niños deben comer sentados, sin hablar ni reír mientras mastican, para reducir el riesgo de atragantamiento.

En el entorno del hogar, los objetos pequeños representan otro peligro frecuente. Monedas, pilas, globos desinflados o piezas diminutas de juguetes pueden ser fácilmente ingeridos por un menor. Por eso, los especialistas sugieren revisar constantemente el espacio donde el niño gatea o juega.

Asimismo, al momento de elegir juguetes, es fundamental verificar que sean adecuados para la edad del menor. Una forma práctica de comprobarlo es observar si el objeto cabe dentro del tubo de cartón del papel higiénico: si pasa con facilidad, existe riesgo de asfixia.

El Minsa recordó que la vigilancia constante es clave durante los primeros años de vida. Ante cualquier emergencia, los padres pueden comunicarse a la línea 113 o acudir al establecimiento de salud más cercano para recibir atención inmediata.