Jorge Salinas: de crecer entre las galerías de Gamarra a ser reconocido por Donatella Versace en los Latin American Fashion Awards

El diseñador peruano repasa su niñez en Gamarra, su vínculo con la confección, su salto a la moda internacional y cómo llegó al Milan Fashion Week.

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Jorge contó de dónde nace su pasión por la moda, cómo sus padres lo apoyaron y la lección que le dejan en su vida. (Video: Paula Elizalde)

El diseñador peruano Jorge Salinas de 53 años, el menor de tres hermanos, recuerda su niñez entre telas, boletas y rollos de jean en pleno Gamarra. Hoy, forma parte del calendario oficial del Milan Fashion Week y acaba de ganar el premio “Proyecto Artesanal del Año” en los Latin American Fashion Awards 2025.

El talentoso diseñador dio una entrevista a Infobae Perú y recordó las enseñanzas de sus padres de 91 años y el mundo textil que le permitieron levantar una carrera que hoy brilla en Europa.

“Mi pasión empieza por mi mamá, ella fue mi primera maestra”

¿Cómo empezó tu pasión por la moda?

Mi pasión empieza por mi madre. Ella se estableció en Gamarra y, desde niño, me enseñó indirectamente todo lo que hoy sé. Tenía su propio taller y yo crecí viendo cómo se confeccionaba una prenda desde cero. Sin proponérselo, me formó.

Cuéntame la historia de tus papás. ¿Cómo llegan a Gamarra?

Mis padres se conocieron en el mercado de Caquetá. Mi mamá tenía su tienda de ropa y mi papá iba a comprar. En esos años ya se escuchaba que Gamarra comenzaba a crecer como zona textil, así que decidieron mudarse y establecerse aquí. Mi mamá es de Andahuaylas y mi papá de Trujillo; ambos vinieron jóvenes, con ganas de trabajar.

Tu mamá aprendió de manera empírica, ¿no?

Sí. Vino por su hermano mayor, que también confeccionaba. Trabajó para él unos años y, a los 19, decidió independizarse. Ahí comenzó todo.

Diseñador Jorge Salinas, en su
Diseñador Jorge Salinas, en su taller ubicado en Gamarra. Foto: Paula Elizalde / Infobae Perú

“Gamarra fue mi escuela: ahí aprendí a trabajar como un adulto cuando era niño”

¿Qué recuerdos tienes de tu infancia en Gamarra? ¿Cómo ayudabas a tus padres?

Todo niño aquí aprende de todo: hacer una boleta, revisar telas, metrear, contar rollos. Yo hacía todo eso. Gamarra era distinto: muchas casas, pocos edificios. Esta galería de Los Jean’s donde estamos, en Gamarra 455, fue una de las primeras en edificarse en los años 70.

¿Qué significa para ti haber crecido en Gamarra y hoy llegar tan lejos?

Gamarra es una escuela. Te forma como emprendedor y como diseñador. Puedes haber crecido en cualquier parte del Perú, pero estar aquí te da una visión distinta: sabes de confección, telas, moldes... es un entrenamiento real.

¿Qué te enseñaron tus padres?

Creatividad y perseverancia. No necesitaban decírmelo, lo veía en su trabajo diario.

Diseñador Jorge Salinas, en su
Diseñador Jorge Salinas, en su taller ubicado en Gamarra. Foto: Paula Elizalde / Infobae Perú

“Estudié arquitectura un semestre y supe que no era mi camino”

Iniciaste estudiando arquitectura. ¿Cómo decides cambiarte a diseño de modas?

La arquitectura era demasiados números para mí. Hice un test vocacional y un profesor me dijo: “Lo tuyo son las telas, la ropa”. Mi mamá había sido diseñadora empírica, así que pensé: ¿por qué yo no?.

¿Dónde estudiaste finalmente?

Empecé arquitectura en West Palm Beach, pero luego me fui al Philadelphia College of Textiles and Science. Me recomendaron estudiar ahí porque era más tranquilo que Nueva York, pero igual estaba cerca de la movida.

¿Tus papás apoyaron el cambio?

Sí. Sentían que estudiar diseño me permitiría aportar a la familia desde el rubro textil. Tenían razón.

Tras crecer entre telas y
Tras crecer entre telas y talleres familiares, Jorge Salinas se ha convertido en una figura clave del diseño latinoamericano. Foto: Paula Elizalde / Infobae Perú

“Mi marca Emporium nació gracias a unas máquinas de coser que me regaló mi mamá”

¿Cómo nace Emporium, tu marca de jeans?

Mi mamá me regaló unas máquinas y me instalé en un local en esta misma galería. Luego, mis padres compraron más espacios y me los alquilaban para expandirme. Un día, una gerenta de Plaza San Miguel vio mi trabajo y me llevó al retail. Luego vino el Mall del Callao, más tiendas, más colecciones.

¿En qué te inspirabas para tus diseños?

En lo que pasaba en el momento: conciertos, artistas, tendencias. Cuando venía Shakira, por ejemplo, hacía colecciones inspiradas en sus tours.

¿Cuándo terminó Emporium y por qué?

Duró desde 1994 hasta 2015. Se cerró porque me mudé a Nueva York para un proyecto con Macy’s y para presentar en el New York Fashion Week. Ripley iba a alquilar la marca, pero al final no se concretó. Fue difícil dejarlo atrás, pero si seguía, no habría llegado a donde estoy hoy.

El creativo peruano revela cómo
El creativo peruano revela cómo nació Emporium, por qué dejó el país y cómo terminó esta marca. Foto: Paula Elizalde / Infobae Perú

“Milán cambió mi vida: nunca pensé estar dentro del calendario oficial”

¿Cómo llega tu primer Fashion Week?

Primero fue Nueva York en 2016. Luego vinieron dos desfiles dentro de la semana de la moda en Milán. Invitamos a personas clave y les gustó el trabajo; gracias a eso aplicamos al calendario oficial. Nos aprobaron. En marzo de 2026 será mi tercer desfile oficial.

¿Qué sentiste al enterarte de la aprobación?

Emoción pura. Milán es una de las capitales más importantes del mundo. Estar en ese calendario te abre la puerta al planeta. La industria te empieza a mirar distinto.

Tu trabajo destaca por los tejidos. ¿Cómo surge esa decisión?

Ana Lo Russo me dijo un día: “Vestidos hace cualquiera, pero tejido... nadie. Y en Perú se teje como en pocos lugares”. Ella vio algo en mí. Desde entonces, cada colección tiene más tejido, más identidad peruana.

El diseñador peruano sorprendió en la Semana de la Alta Costura con una colección inspirada en la danza de las tijeras y la participación de artesanas, fusionando cultura ancestral y moda internacional de manera única (Oh Lux Magazine)

Gamarra en pandemia: sobrevivir con creatividad

¿Qué pasó con tu carrera durante la pandemia?

Me dediqué a la agricultura: uvas para mi pisco Don Salinas y hectáreas de palta de exportación. Pero todo se frenó con el gobierno de Castillo. Luego, en 2023 volví a estudiar a Central Saint Martins, en Londres. Necesitaba renovarme.

¿Cómo viviste la pandemia desde Gamarra?

Fue durísimo. Dos meses cerrados completamente. Luego vendíamos por teléfono, hacíamos delivery. De a pocos se reactivó. La gente quería seguir comprando.

¿También apoyas el negocio familiar en las galerías?

Sí. Administro las galerías y hacemos proyectos conjuntos: yo diseño, ellos confeccionan y vendemos con ambas marcas. Solo lo hago con los inquilinos de aquí (Galería del Jeans) y de El Dorado.

Magaly Medina y Natalie Vértiz: amistades que lo acompañan

Tienes una amistad de años con Magaly Medina. ¿Cómo nace?

Desde que empecé a poner publicidad de Emporium en su revista. O sea, no tengo una amistad de irme a su casa a tomar un lonche ni ella a la mía tampoco, pero sí guardamos una amistad respetuosa.

Entonces, yo no tomo ventaja de ella porque no voy a su casa, pero si tenemos comunicaciones muy profesional y obviamente le gusta venir a Gamarra porque le encanta comprar, le gusta los denim y siempre me apoya. Es de las personas que siempre me apoyó desde un principio y le agradezco muchísimo.

Y con Natalie Vértiz, que es infaltable en tus desfiles…

Nos hicimos amigos en un viaje a Capri hace tres años. Con Yaco también. Desde entonces somos patas. Siempre conversamos, nos reímos, tenemos una buena amistad y ahí es como nace la idea de invitarla a los shows que hemos tenido.

Jorge contó de dónde nace su pasión por la moda, cómo sus padres lo apoyaron y la lección que le dejan en su vida. Video: Paula Elizalde

“Ganar el Latin American Fashion Award fue como ver mi vida pasar en segundos”

Ganaste el Proyecto Artesanal del Año. ¿Qué sentiste cuando mencionaron tu nombre?

Estaba contento. No esperaba que Donatella Versace estuviera ahí. Cuando escuché mi nombre pensé por unos segundos en todo lo que pasé: cómo empecé sin cortador, sin costurero, cómo armé todo desde cero.

¿Imaginaste que un diseñador de modas que empezó en Gamarra iba a llegar tan lejos?

Siempre soñé con un desfile en Milán, pero jamás pensé estar frente a Donatella (Versace) porque ella para mí es una de las personas históricas en el mundo de la moda que son vigentes. Cuando ve tu trabajo, pregunta por Gamarra y se interesa… te das cuenta de que lo imposible sí pasa.

Jorge Luis Salinas triunfa en los Latin American Fashion Awards 2025. IG

El encuentro con Donatella Versace

Sé que conversaste un poco con Donatella y su hija, ¿Qué te dijeron?

Sí, ella y su hija Alegra. Lo que pasa es que durante la premiación hay un pasadizo donde están exhibidas todas las colecciones de los finalistas. El jurado primero revisa cada rack, uno por uno, y nos hace preguntas mientras observan los acabados, los detalles, la construcción de la prenda. Pasan casi dos horas analizando cada propuesta.

Luego de esa revisión, entramos a un auditorio pequeño donde el jurado ya está sentado. Es ahí donde cada uno expone su proyecto, ya sea con video o explicándolo directamente. Y es en ese momento donde te hacen muchas preguntas y después deliberan para elegir al ganador.

¿Y qué te comentaron acerca de tu trabajo?

Que era un proyecto muy bonito. Les llamó mucho la atención que personas con talento en el tejido puedan crear obras de arte auténticas, que se sientan de lujo. Me dijeron que se notaba que detrás había un proceso de vida, de historia y de compromiso con un oficio.

¿Y de todo lo que te dijeron que es lo que más te impactó?

Que mis prendas eran de lujo y que, según ellas, “no existían prendas así en el mundo”. Eso viniendo de personas que ven todos los desfiles internacionales, todas las temporadas, y que conocen profundamente la moda… fue muy fuerte.

El diseñador contó que sintió al recibir el premio y que es lo que más le impacto de su encuentro con Donatella Versace y su hija. Video: Paula Elizalde.

¿Qué se viene ahora para Jorge Salinas?

Hacer el próximo desfile en Milán. La meta es empezar a vender en boutiques el próximo año y estar físicamente allá para avanzar con este proyecto. No quiero que se quede solamente en desfiles: quiero verlo en tiendas importantes, que la gente pueda adquirirlo, que circule. Ese es el siguiente paso.

Finalmente, Jorge, ¿qué le dirías a ese pequeño que acompañaba a sus papás a trabajar en Gamarra?

Que lo repetiría todo exactamente igual. Porque eso me enseñó a tener determinación y a convertirme en la persona que soy. Mis papás me dieron esa fortaleza de empresarios y emprendedores, ese ejemplo de constancia y amor por lo que uno hace.

Ellos tienen ya casi 91 años y siguen viniendo todos los días un rato al taller. Son lúcidos, activos, apasionados. Verlos a ellos mantener esa energía es lo que a mí también me mueve. Siempre digo que si el día tuviera cincuenta horas, yo estaría cuarenta y cinco aquí trabajando.

¿Tus papás vive contigo? ¿Los ves todos los días?

No, pero los veo todos los días. Los veo en la mañana aquí en el taller, y en la noche en su casa. Es un ritmo fuerte, pero lo hago con gusto, porque ellos también quieren estar conmigo. Distribuyo mis tiempos para estar con ellos en las tardes y noches, y trabajar temprano en el taller.

¿Tus hermanos también viven en Lima?

Sí, todos vivimos aquí. Cada uno tiene sus negocios. Con mi hermana me veo todos los días porque trabaja conmigo. Con mi hermano, mis sobrinos y toda la familia nos juntamos los domingos en la casa de mis papás. Almorzamos y la pasamos bonito.

Jorge Salinas y sus padres.
Jorge Salinas y sus padres. IG