¡El fin de una era! Rutas de Lima (RDL) confirmó que dejará de operar la concesión vial este 2 de diciembre de 2025, luego de que la empresa quedara imposibilitada de cobrar peajes desde el pasado 5 de noviembre. La falta de ingresos ha provocado el agotamiento acelerado de su caja operativa, situación que, según indicó, hace inviable continuar a cargo de las labores de mantenimiento y operación en las vías concesionadas.
En este contexto, el avance del desmontaje de las casetas de peaje se enmarca en el proceso de salida de la concesionaria y en las acciones que las autoridades deberán coordinar para asegurar la continuidad del servicio en las próximas semanas.

Rutas de Lima sin fondos
Desde la suspensión del cobro en las estaciones de Villa y Punta Negra, la empresa señala que ha perdido prácticamente la totalidad de sus ingresos. El comunicado del 26 de noviembre detalla que esta situación ha obligado a consumir rápidamente sus reservas de caja, afectando la sostenibilidad de las operaciones.
El pasado 11 de noviembre, RDL había anticipado que, sin ingresos de peaje, solo podría continuar operando durante tres semanas más. Ese plazo concluye el 2 de diciembre, fecha en la que —según lo anunciado— debe dejar de operar de forma definitiva.

Servicio requiere S/ 25 millones al mes
La empresa también explicó que la operación de la concesión requiere movilizar a un equipo de más de 600 empleados y asumir gastos de operación y mantenimiento que ascienden a aproximadamente S/ 25 millones mensuales. Para ello, la empresa ejecuta una serie de actividades esenciales para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de las vías.
Entre estas labores se encuentran:
- Recolección mensual de alrededor de 2 mil toneladas de basura y desmonte.
- Mantenimiento del pavimento, actualmente en curso.
- Atención de emergencias viales a lo largo de la concesión.
- Operación del Centro de Control de Operaciones.
- Operación del Centro de Control del Túnel Benavides.
- Mantenimiento de las barreras de seguridad instaladas en la vía.
- Operación de los semáforos en la Panamericana Norte.
- Implementación del Plan Verano en la Panamericana Sur.
- Riego y mantenimiento de áreas verdes, además de otros servicios vinculados a la gestión y seguridad vial.
En ese sentido, la empresa advierte que la paralización abrupta podría comprometer la continuidad de estos servicios esenciales para los miles de usuarios que circulan por la Panamericana Norte y Sur.

Reclaman falta de coordinación
Para asegurar un traspaso ordenado de la operación, Rutas de Lima afirma que ha convocado reiteradamente a la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) a reuniones técnicas. Sin embargo, señala que hasta la fecha no ha recibido respuesta, lo que —según la empresa— evidencia un riesgo para la gestión del cambio de operador.
La concesionaria advierte que la falta de estas coordinaciones podría generar afectaciones en la seguridad vial y en la prestación de los servicios que actualmente brinda. Por ello insistió públicamente en que es indispensable que la municipalidad participe activamente en los pasos previos a la transferencia.

RDL llama al MTC y la PCM
Ante la ausencia de una respuesta municipal, Rutas de Lima reiteró su pedido al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) para intervenir dentro de sus atribuciones y garantizar una entrega “ordenada y segura” de la concesión.
La empresa afirmó que la continuidad del servicio y la seguridad de los cientos de miles de usuarios dependen de que estas entidades faciliten el proceso de transición tras el cese de su operación. Finalmente, RDL informó que tanto la compañía como sus accionistas se reservan todos los derechos frente a los actos del Estado peruano relacionados con la situación actual de la concesión.



