
El riesgo vuelve a ocupar el centro del debate en la sierra de Pasco. En Chango, un centro poblado del distrito de Chacayán, la tranquilidad de sus habitantes convive con un escenario que se vuelve más complejo, según nuevas investigaciones técnicas. El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) difundió un reciente estudio que confirma un peligro alto y muy alto por movimientos en masa. La advertencia apunta a derrumbes, deslizamientos rotacionales y flujos de detritos, un conjunto de procesos que compromete viviendas, terrenos de cultivo e infraestructura esencial.
La población conoce desde hace décadas las señales del terreno. Las autoridades también cuentan con registros previos. Pero el nuevo informe ofrece una mirada detallada que coloca a Chango en la categoría de zona crítica ante peligros geológicos. El documento resalta que estos eventos se mantienen activos desde 1962 y que su recurrencia durante más de sesenta años “evidencia la alta susceptibilidad del área”, según el análisis del Ingemmet.
En este contexto, el diagnóstico vuelve a poner la urgencia frente a la gestión del riesgo en una jurisdicción donde los deslizamientos reactivados, las cárcavas y los huaicos transforman el paisaje urbano y rural. La información técnica transporta un mensaje claro para las autoridades regionales y locales: se requiere una decisión inmediata.
Evaluación y evidencias de campo

El Informe Técnico N° A7681 reúne observaciones directas y registros acumulados por el Ingemmet y otras entidades desde la década de 1960. El documento indica que los procesos identificados “no son recientes”, y recuerda que sus efectos impactaron de forma reiterada sobre viviendas, áreas agrícolas y servicios básicos. La persistencia de estos daños se considera determinante para clasificar a Chango como una zona con alta susceptibilidad.
Entre los hallazgos figura un deslizamiento rotacional reactivado que compromete edificaciones y estructuras cercanas. El estudio describe un movimiento que afecta una zona donde la población reside y desarrolla actividades cotidianas. A ello se suma la presencia de cárcavas con erosión que avanza de manera retrogresiva hacia el área urbana, lo que incrementa la presión sobre terrenos ya frágiles.
El equipo técnico también registró derrumbes activos y flujos de detritos recientes en la quebrada Shishing y en las márgenes del río Chaupihuataga. La dinámica de estos procesos eleva el nivel de riesgo. El informe especifica que los principales factores detonantes son las precipitaciones intensas y prolongadas que saturan el suelo y reducen la cohesión de los materiales, además de la sismicidad local que puede activar nuevos eventos.
Recomendaciones para la protección de la población

El Ingemmet recomienda adoptar medidas inmediatas de prevención y mitigación. La principal sugerencia es clara: “reubicar el centro poblado Chango para salvaguardar la vida de sus habitantes”. La institución plantea, además, acciones temporales orientadas a disminuir el impacto del riesgo actual. Entre ellas se incluyen obras de drenaje, control de escorrentía y estabilización de taludes, medidas que buscan reducir el nivel de exposición mientras se concreta una decisión más definitiva.
La información se encuentra reunida en el documento “Evaluación de peligros geológicos en el centro poblado Chango”, remitido a la Municipalidad Distrital de Chacayán, el Gobierno Regional de Pasco, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred). El estudio busca servir como base técnica para la planificación y la gestión preventiva del riesgo de desastres en la zona.



