
Juan Matías, asegurado de 70 años, estuvo al borde de perder la pierna izquierda debido a una grave complicación de pie diabético y una isquemia avanzada que eliminó la circulación en toda la extremidad inferior.
Tras más de veinte años conviviendo con una diabetes difícil de controlar, a inicios de este año enfrentó una obstrucción arterial severa, que interrumpió totalmente el flujo sanguíneo hacia su pierna. Ni siquiera un bypass quirúrgico, empleado como último recurso, logró mantener la arteria abierta, y la amputación parecía una consecuencia inevitable.
Frente a este panorama, especialistas del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen de Essalud convocaron a una junta médica multidisciplinaria. Se resolvió aplicar un innovador procedimiento: la revascularización endoluminal, que permite destapar arterias obstruidas y restaurar la circulación sanguínea.
Según indicó el doctor Miguel Ángel Bedriñana, del Servicio de Radiología Intervencionista, esta técnica se presenta como una esperanza para quienes afrontan el pie diabético con isquemia severa, una condición capaz de derivar en amputaciones mayores.

El primer procedimiento tuvo lugar el 28 de abril. En esta intervención se logró mejorar de forma parcial el flujo de sangre en la arteria femoral, situada en el muslo, y en la arteria poplítea, ubicada detrás de la rodilla.
Tras observar los avances y evaluar la evolución clínica de Juan, se determinó la necesidad de ampliar el tratamiento para alcanzar la región distal de la pierna, incluyendo el pie, de modo que la irrigación fuera completa.
El segundo abordaje se realizó el 9 de junio y resultó exitoso: la sangre recuperó su circulación desde el muslo hasta los dedos, lo que permitió evitar la amputación de toda la pierna. Únicamente fue necesario retirar el primer dedo del pie, una intervención menor comparada con el desenlace que se preveía. Así, Juan Matías conservó la posibilidad de caminar y su independencia.
En la actualidad, Juan puede desplazarse por sí mismo y no exhibe signos de infección. Visitó de nuevo el Hospital Almenara para expresar su gratitud al equipo médico, acompañado de su hijo y portando una carta de reconocimiento.

El Servicio de Radiología Intervencionista del Hospital Almenara lleva acumuladas 213 intervenciones similares en lo que va del año, consolidándose como un referente nacional para el tratamiento del pie diabético con isquemia severa.
Esta cifra subraya la trascendencia de contar con técnicas de alta complejidad y equipos expertos, capaces de preservar la funcionalidad y mejorar el pronóstico de pacientes que antes se enfrentaban a amputaciones incapacitantes.
El presidente ejecutivo de EsSalud, Segundo Acho Mego, resaltó la importancia del capital humano especializado y la tecnología en estos casos. Señaló: “Nuestro compromiso es agotar todos los recursos disponibles para preservar la calidad de vida de nuestros pacientes. Casos como este reflejan la capacidad y profesionalismo del personal de la Seguridad Social”.
Gracias a la revascularización endoluminal, el pronóstico de los pacientes con pie diabético y riesgo de amputación mayor mejora significativamente. El caso de Juan ilustra el impacto de la innovación médica y el trabajo interdisciplinario a favor de la salud y la independencia funcional de los asegurados.


