El ministro del Interior, Vicente Tiburcio, se pronunció este jueves sobre la fotografía que se viralizó en redes sociales, donde una agente policial apunta su arma directamente hacia manifestantes durante la protesta multitudinaria contra el Gobierno y el Congreso.
La imagen, captada en la intersección de las avenidas Tacna y Garcilaso por el fotoperiodista Aldair Mejía, ha sido replicada por colectivos feministas y organizaciones de derechos humanos, que denuncian un uso desproporcionado de la fuerza.
Durante una comparecencia ante el pleno del Congreso, Tiburcio reconoció el hecho y señaló que las acciones del personal femenino del Escuadrón Fénix están bajo investigación. “Se observa la utilización de sus armas porque son mujeres que tienen que defenderse. Eso no lo podemos negar”, declaró.
No obstante, precisó que las agentes no debieron encontrarse en esa zona, según el operativo establecido. “Ellas no estaban en la zona de acción de acuerdo a lo que se ha planificado. Han hecho disparos al aire, es evidente”, admitió.
Aseguró que la institución policial no encubrirá a ningún miembro. “Se ha dispuesto que inmediatamente se hagan las investigaciones. Acá no protegemos a nadie. Si hay responsabilidad de algún efectivo policial, se tomarán las responsabilidades del caso”.
El ministro justificó las acciones señalando que las agentes actuaron en defensa propia. “Eso es un hecho, que las policías se han defendido contra sus vidas. Es importante, señores congresistas, que tomen en cuenta que a nivel del mundo, cuando atacan a un policía, la policía es severa, pero aquí la policía es maltratada”, expresó.
Finalmente, defendió la actuación del Gobierno durante las manifestaciones. “Ha habido actos preparatorios. Aquí no ha sido nada improvisado. Nosotros en ningún momento hemos provocado, como muchos lo dicen”, afirmó.
“En todo el espacio de la avenida Abancay han tenido la libertad de poder llegar al Congreso y poder de repente incendiarlo. Cuando las cosas empezaron a ser algo mayor, tuvimos que aplicar las estrategias que lo habíamos planificado”, agregó.
Los jóvenes de la denominada ‘Generación Z’, junto a otros colectivos sociales, partidos y gremios laborales, llegaron en marcha hacia los exteriores del Parlamento, en el centro histórico de Lima, e intentaron tumbar las rejas de seguridad que había colocado la PNP para impedir el acceso a la sede del Legislativo.
Algunos manifestantes lanzaron botellas y objetos contundentes contra los agentes, y minutos después se encendieron algunos objetos en el frontis del Congreso, lo que generó el despliegue de la Policía para extinguir las llamas y retirar a los movilizados con el uso de gases lacrimógenos.
Cientos de policías congregados en el lugar rodearon a los manifestantes y los retiraron del frontis del Congreso hacia un puente, en dirección al distrito del Rímac, mientras que otro grupo más numeroso quedó detrás del cordón policial en la céntrica avenida Abancay.
Los enfrentamientos también se produjeron en la sureña ciudad de Arequipa, entre policías y manifestantes, que intentaban ingresar a la plaza principal de esa ciudad, que acoge el X Congreso Internacional de la Lengua Española con la participación del rey de España Felipe VI.


