Tras cinco días a la deriva, pescador piurano fue hallado con vida frente a Tumbes: una falla de batería lo dejó incomunicado

El pescador artesanal, conocido como “Ballenita”, resistió cinco días en altamar hasta que otra nave lo localizó frente a Tumbes

Guardar
El mar lo retuvo cinco días: rescatan con vida a pescador piurano que quedó a la deriva tras fallar la batería de su embarcación (TVPerú)

El silencio en altamar se convirtió en incertidumbre para una familia piurana. Durante cinco días, no hubo noticias de Melesio Teque Querevalú, pescador de 64 años, que había zarpado desde Talara con destino a Paita. Su ausencia encendió la alarma entre sus seres queridos, quienes no tardaron en movilizarse para exigir apoyo en la búsqueda. La angustia se transformó en clamor colectivo hasta que, finalmente, la noticia trajo alivio: el hombre fue encontrado con vida frente a las costas de Tumbes.

Conocido en su comunidad como “Ballenita”, el hombre de mar fue hallado en su embarcación Virgen de las Mercedes. La falla de una batería lo dejó incomunicado y a la deriva en medio del océano, sin posibilidad de usar GPS ni teléfonos satelitales. A pesar de las dificultades, su experiencia le permitió resistir hasta que otra nave lo localizó. “¡Ya estamos bien por acá, estamos bien por acá!”, fueron sus primeras palabras tras el rescate, según registraron familiares en un video que rápidamente circuló en redes sociales.

Su travesía, que comenzó como una faena rutinaria, se convirtió en una prueba inesperada. El viaje que debía concluir en pocas horas se extendió a jornadas enteras de incertidumbre, donde la espera se mezclaba con la esperanza. Para su familia, cada día sin respuesta aumentaba la desesperación. “Se le malogró su batería, y esa batería es indispensable para todo: celulares, GPS, navegador. No fue por combustible ni por motor, fue únicamente por la batería”, relató un sobrino.

El reencuentro devolvió la calma a una comunidad que vivió con intensidad cada minuto de la búsqueda. Aunque el desenlace fue favorable, el caso dejó en evidencia la vulnerabilidad de los pescadores artesanales que dependen de equipos básicos para mantenerse seguros en altamar.

Una travesía interrumpida

Tras cinco días a la
Tras cinco días a la deriva, pescador piurano fue hallado con vida frente a Tumbes: una falla de batería lo dejó incomunicado. (Captura de pantalla)

El 22 de agosto, Teque partió del puerto de Talara rumbo a Paita. Su llegada estaba prevista para el mismo día, pero nunca ocurrió. De inmediato, sus parientes notaron la ausencia de comunicación y dieron aviso a las autoridades. Sin embargo, el mar lo había arrastrado hacia otra dirección.

La embarcación fue encontrada frente al Castillo de Negritos, en Tumbes. “Lo rescató una lancha que salió a las redes en esa zona. Lo divisaron y acudieron a auxiliarlo. Está lúcido, como se ve en el video”, detalló un familiar. El alivio fue inmediato, y la noticia se expandió hasta llegar a Piura, donde vecinos y amigos celebraron que “Ballenita” regresara con vida.

Tras su rescate, Teque fue trasladado para una evaluación médica. Los especialistas confirmaron que se encuentra estable y pronto podrá volver a su hogar. En Piura, su familia prepara el recibimiento, conscientes de que la faena que casi se convierte en tragedia terminó en reencuentro.

El caso de Melesio Teque resuena como una historia de resistencia y también como un recordatorio de las dificultades que enfrentan los pescadores en su labor diaria, donde la confianza en el mar siempre convive con la incertidumbre.

¿Cuál es el efecto del agua de mar en la piel y el cabello?

El primer paso ante cualquier
El primer paso ante cualquier emergencia es asegurar que la escena no implique un riesgo. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

El agua del mar, aunque rica en minerales, tiene un efecto deshidratante en la piel debido a su alto contenido en sal. Al entrar en contacto con el agua salada, la epidermis pierde humedad y puede quedar seca, áspera y tirante. Este efecto se intensifica cuando la piel está expuesta simultáneamente al sol, ya que los rayos UV debilitan la barrera cutánea natural, aumentando la pérdida de agua y la sensibilidad.

Además, la contaminación marina añade un factor adicional de riesgo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el 100% de las playas del mundo contienen microplásticos, partículas tóxicas diminutas que pueden adherirse a la piel.

La contaminación del mar debe tenerse en cuenta, ya que el agua salada de nuestra costa desnutre la piel, mientras que el agua dulce produce el efecto contrario”, señaló la médica dermatóloga de la Asociación Argentina de Dermatología Graciela Ferraro.

Estos residuos no solo agravan la sequedad, sino que también pueden causar irritaciones o reacciones alérgicas en personas con piel sensible. En este contexto, es imprescindible una limpieza adecuada tras la exposición al agua salada para prevenir problemas a largo plazo.