La posibilidad de que la estación Desamparados, actual sede de la Casa de la Literatura Peruana, sea utilizada como terminal del futuro tren Lima–Chosica ha abierto un debate sobre los riesgos de adaptar un edificio patrimonial a las necesidades del transporte moderno.
Aunque, según indica el propio director de la Casa de la Literatura, Gary Marroquín, aún no existe una comunicación oficial por parte de la Municipalidad de Lima, desde la institución cultural ya se han solicitado reuniones con la comuna para aclarar el tema.
El plan impulsado por la gestión del alcalde Rafael López Aliaga contempla un servicio ferroviario que una Chosica con el centro de Lima en una primera etapa. El tren tendría como punto de llegada la estación Desamparados, en Cercado, ubicada junto a la Casa de la Literatura.
La asesora municipal que presentó el proyecto explicó que, por ser originalmente una estación, el recinto podría requerir modificaciones para adaptarse a la nueva demanda de pasajeros.

Una estación con más de un siglo de antigüedad
Gary Marroquín, recordó que Desamparados fue inaugurada en 1912 como parte del Ferrocarril Central del Perú, cuando la capital apenas superaba los 140 mil habitantes. “La gran pregunta que nos hacemos es: ¿será válido albergar a una Lima que hoy en día expresa más de 12 millones de personas?”, señaló.
El funcionario subrayó que la estación fue concebida como infraestructura ferroviaria de otra época, lo que obliga a reflexionar sobre si está en condiciones de responder a la magnitud de la demanda actual. Además, destacó que el edificio forma parte del patrimonio histórico del país, lo que implica que cualquier cambio de uso debe pasar por un proceso administrativo complejo para garantizar su protección.
Aunque Desamparados conserva su estructura ferroviaria, su actividad como estación es mínima. Actualmente, solo funciona como punto de partida en dos viajes turísticos al año hacia Huancayo, durante Semana Santa y Fiestas Patrias. Estos servicios, según Marroquín, no representan un flujo constante de pasajeros ni interfieren con la vida cultural de la Casa de la Literatura.

Sin embargo, convertirla en terminal del tren Lima–Chosica implicaría un rediseño de su función, con un nivel de tránsito de pasajeros muy superior al que maneja en la actualidad. Para la institución cultural, esto podría alterar significativamente sus operaciones.
Un patrimonio cultural
La Casa de la Literatura Peruana funciona desde 2009 en este espacio, que durante décadas había quedado en desuso tras el declive del ferrocarril. Hoy se ha consolidado como un centro cultural y museo que recibe a miles de visitantes al año, incluidos escolares y familias de distintas zonas de Lima y del interior del país.
Marroquín advirtió que la recuperación de la estación como espacio cultural tomó años y que no puede dejarse de lado su condición patrimonial. “Es patrimonio histórico, de manera que hay muchas rutas administrativas que habría que salvar”, explicó.

Próximos eventos de la Casa de la Literatura
Actualmente, la Casa de la Literatura mantiene un rol activo en la promoción cultural. Según cifras recientes, más de 12 mil estudiantes han visitado sus instalaciones en lo que va del año, principalmente de distritos periféricos de Lima. Además de su exposición permanente, el centro organiza programas como “bebetecas” para niños pequeños y “Abuelos cuentacuentos” para adultos mayores.
En paralelo, se preparan nuevas exhibiciones, entre ellas una dedicada a las vanguardias del sur, otra sobre Minerva y, para el próximo año, un homenaje a Mario Vargas Llosa.