La madrugada de este jueves, la tranquilidad de una calle en San Juan de Lurigancho se quebró tras la detonación de un artefacto explosivo colocado en la vivienda de una cantante folclórica. El objetivo, según denunció la víctima, fue amedrentarla y presionarla para pagar 80 mil soles a una banda criminal que se hace llamar 'Inkartel‘.
La artista, cuya identidad se reserva por seguridad, relató que vive en zozobra desde hace más de dos semanas, luego de recibir amenazas directas y un sobre que mencionaba su nombre y el de su promotor.
“Hace dos semanas me llegaron a mandar un sobre con dos balas (…) pidiéndome 80 mil soles que yo tengo que pagar. Si no pago ya corre riesgo mi vida o de uno de mis familiares”, explicó.

Semanas de amenazas y un recién nacido
La madrugada de este martes, la amenaza se materializó en un atentado que la obligó a permanecer en la calle desde las 2 de la mañana. “Desde la 1:58 am no ingreso todavía a mi casa, tengo miedo (…) Ya no sé qué hacer. Esto no es de ahora, hace 15 días ya me habían mandado ese sobre con balas y ahora han soltado este explosivo”, relató con la voz quebrada.
La cantante señaló que acudió a denunciar a la Dirincri en el Centro de Lima, desde donde fue derivada a la comisaría de La Huayrona. Allí le prometieron patrullaje preventivo, pero este no se cumplió. “Me dijeron que habrían patrulleros, pero han pasado solo por ese día. De ahí se olvidaron, ya no pasaban ni venían. Ahora, por lo que pasó hoy, recién aparecen los policías”, reclamó.
La situación se torna más crítica porque la artista acaba de convertirse en madre. “Mi bebé recién nació hace diecinueve días y no es fácil. Mi familia ya no puede ni salir a la calle, tiene que estar mirando para atrás. Pido ayuda a la ministra de la Mujer que me ayude. Ahorita ya no se sabe si salgo y vuelvo con vida”, expresó.

Sueños truncados
El hostigamiento también alcanza a su promotor, quien ha recibido amenazas directas. “Hasta mi promotor le están amenazando. Si sigue, le va a pasar lo mismo. Es algo triste lo que estoy pasando, todo mi sueño de ser cantante se ha quedado ahí porque ya no puedo ni salir”, lamentó.
Frente al incremento de las amenazas, decidió dejar de trabajar. “Desde que me llegó la carta dejé de trabajar porque primero es mi vida, tengo a mi hija que me espera en casa. ¿Qué tal si salgo y no regreso? Por eso dejé de cantar”, relató preocupada.
La víctima asegura que su vida y la de sus familiares están en riesgo, y que la falta de una respuesta efectiva de las autoridades la ha dejado desprotegida. “Solo digo, hay un Dios, en esta vida todo se paga. Lo que ellos me están haciendo pasar es bien triste”, concluyó.

Extorsionada por diferentes bandas criminales
La víctima relató que el hostigamiento no es reciente. El año pasado también fue extorsionada por otra organización criminal, aunque en esa ocasión accedió a pagar. “Hace un año igualito también me pasó, pero ahí sí llegué a pagar para poder estar tranquila. Me pidieron 10 mil soles. Ahora me piden 80 mil no tengo de dónde pagar”, señaló.
La artista enfatizó que recién se está abriendo camino en el mundo de la música y sus ingresos son limitados. “Es bien difícil la industria de la música y recién me estoy promocionando. No estoy cobrando todavía. Lo que piden para mí es un platal”, denunció.
La extorsión ha golpeado con fuerza al sector musical en el Perú. Episodios recientes como el asesinato del cantante de Armonía 10, Paul Flores, y el atentado a integrantes de Corazón Serrano evidencian que los músicos y promotores se han convertido en un blanco más de las organizaciones criminales que buscan ingresos mediante el miedo y la violencia.