Intervienen embarcación en Tumbes por realizar pesca ilegal a solo 3,5 millas de la costa

La Marina de Guerra del Perú detuvo a la embarcación “Mantaro” con casi 100 kilos de productos hidrobiológicos extraídos de manera ilegal en Punta Malpelo

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Marina de Guerra interviene embarcación.
Marina de Guerra interviene embarcación. (Foto: Andina)

La Marina de Guerra del Perú, a través de la embarcación marítima “Río Piura”, realizó un operativo de control en aguas cercanas a Punta Malpelo, en la región Tumbes. Durante el patrullaje, ejecutado a las 04:30 horas del martes, se detectó a la pesquera “Mantaro” practicando pesca de arrastre a solo 3.5 millas de la costa, zona restringida por normativas nacionales debido a su impacto en los ecosistemas marinos.

En la intervención se hallaron cerca de 100 kilos de recursos hidrobiológicos que habían sido capturados mediante esta modalidad prohibida. Los productos, junto con la tripulación de la embarcación, fueron puestos a disposición de las autoridades competentes: la Policía Nacional del Perú (PNP), la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental y el Ministerio de la Producción (Produce).

Este operativo forma parte de las acciones permanentes de control que realiza la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi), con el objetivo de combatir la pesca ilegal no declarada y no reglamentada (INDNR) en aguas jurisdiccionales del país.

Impacto de la pesca de arrastre en el ecosistema

Pesca ilegal. (Foto: Andina)
Pesca ilegal. (Foto: Andina)

La pesca de arrastre está considerada como una de las prácticas más nocivas para el mar peruano. Se trata de un método en el que grandes redes son arrastradas por embarcaciones, removiendo el fondo marino y capturando indiscriminadamente todo tipo de especies, sin distinguir su tamaño, madurez o función dentro de la cadena alimenticia.

De acuerdo con especialistas del sector pesquero, cuando esta práctica se realiza en zonas destinadas a la pesca artesanal, los efectos pueden ser devastadores:

  1. Destrucción de hábitats marinos: las redes pesadas arrasan con el lecho marino, alterando las áreas donde se reproducen y alimentan múltiples especies.
  2. Captura de fauna juvenil: en la intervención a la embarcación “Mantaro” se encontraron ejemplares jóvenes, cuya extracción temprana compromete la sostenibilidad de los recursos pesqueros.
  3. Alteración de la cadena alimenticia: la reducción de poblaciones juveniles afecta a otras especies que dependen de ellas para su subsistencia.
  4. Competencia desleal con la pesca artesanal: los pescadores artesanales, que utilizan métodos sostenibles, se ven directamente perjudicados porque la sobreexplotación reduce sus posibilidades de subsistencia.

En ese sentido, la Marina recordó que estas operaciones ilegales impactan no solo en la biodiversidad marina, sino también en las comunidades costeras que dependen de la pesca artesanal como principal fuente de ingresos y alimentación.

Acciones legales y sanciones

Marina de Guerra interviene embarcación.
Marina de Guerra interviene embarcación. (Foto: Andina)

Tras la intervención, los productos hidrobiológicos decomisados y la tripulación del “Mantaro” quedaron en manos de las instituciones correspondientes. La Fiscalía Especializada en Materia Ambiental evaluará las responsabilidades penales, mientras que el Ministerio de la Producción determinará las sanciones administrativas en el marco de la Ley General de Pesca.

Las sanciones para quienes realizan pesca de arrastre en zonas prohibidas pueden incluir:

  • Multas económicas significativas en función de la cantidad y tipo de recursos extraídos.
  • Inmovilización o confiscación de embarcaciones utilizadas en actividades ilegales.
  • Procesos judiciales en caso de reincidencia o de daño ambiental severo.

La Marina de Guerra reiteró que continuará con los operativos de fiscalización en alta mar y en zonas costeras, en coordinación con Produce y la Policía Nacional, con el objetivo de proteger los recursos marinos y promover la pesca responsable.

Contexto de la pesca ilegal

El Perú, país que posee una de las mayores riquezas hidrobiológicas del mundo, enfrenta de manera constante el desafío de la pesca ilegal. Según cifras del propio sector, esta actividad ilícita representa pérdidas millonarias cada año y compromete la seguridad alimentaria de millones de personas.

En regiones como Tumbes y Piura, la presión sobre el ecosistema marino se ha intensificado por el uso de métodos prohibidos, como el arrastre, y por el ingreso de embarcaciones extranjeras que operan sin permisos.