Una pareja fue asesinada a balazos la noche del último martes 26 de agosto en el asentamiento humano Carmen Alto, en el distrito limeño de Comas. Según testigos, dos sicarios llegaron hasta la vivienda de Jorge Luis Sence Guzmán (40) y Milagros María Agüero Atoche (43), y sin mediar palabra les dispararon más de doce veces frente a sus propios hijos.
En diálogo con América Noticias, los vecinos de la pareja señalaron que los atacantes se colocaron cerca de un poste de alumbrado público y abrieron fuego contra la pareja que se encontraba en la puerta de su casa. Tras la primera ráfaga, uno de los sicarios ingresó a la vivienda para rematar a sus víctimas, mientras el otro efectuaba disparos al aire para intimidar a los testigos y evitar que intervinieran.
“Comenzaron a tirar al aire para que nadie saliera. Nosotros nos tiramos al suelo por miedo, hasta mi hija que se asomó fue obligada a meterse rápido, porque los disparos eran continuos”, relató una vecina.

Jorge Luis recibió cuatro impactos de bala en el pecho, mientras que Milagros fue alcanzada por un disparo directo en la cabeza.
Intento fallido de auxilio
Familiares y vecinos desesperados trasladaron a la pareja en un vehículo particular rumbo a un hospital; sin embargo, la unidad se quedó sin combustible en la avenida Túpac Amaru, lo que obligó a buscar otra salida. Para ese momento, Milagros ya había fallecido, mientras que Jorge Luis fue llevado aún con vida al hospital de Collique, donde finalmente murió debido a la gravedad de sus heridas.
Los allegados describieron a la pareja como trabajadores informales dedicados a la venta ambulatoria: Milagros ofrecía caramelos y productos en los buses, mientras Jorge Luis vendía frutas y verduras en la zona. Según la Policía Nacional, no se descarta que el ataque esté vinculado a un ajuste de cuentas, aunque los familiares negaron que tuvieran problemas previos.
Cuatro hijos en la orfandad
La tragedia deja a cuatro menores de edad sin sus padres, lo que ha generado conmoción en el barrio. Los vecinos exigen mayor seguridad en Carmen Alto y claman justicia para que este doble crimen no quede impune.
Las investigaciones están a cargo de la División de Homicidios de la Dirincri, mientras que los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Lima para la necropsia de ley.
Ultimos asesinatos en Lima Metropolitana
En el Perú, la violencia no da tregua. Cada día se reportan asesinatos que engrosan las estadísticas de muertes violentas. Solo en Lima se contabilizaron 516 casos de los 1.440 registrados a nivel nacional hasta el 25 de agosto, de acuerdo con cifras del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef).
Según el recuento realizado por Infobae Perú, estos son los últimos asesinatos que han sacudido Lima Metropolitana en lo que va de la semana:
Ayer, martes 26 de agosto, además del doble crimen en Comas, se registró otro asesinato en el mercado Túpac, zona Campoy de San Juan de Lurigancho. Francesco Tapia Minaya (31) fue asesinado de al menos cuatro disparos mientras desayunaba. El sicario, vestido de polera negra y casco, ingresó al local y abrió fuego a quemarropa. Se conoció que la víctima tenía antecedentes por robo, homicidio y tenencia ilegal de armas por lo que la Policía tiene como primera hipótesis un posible ajuste de cuentas.
La noche del lunes 25 de agosto, Neil Kevin Rojas Lovera (25) fue interceptado por dos delincuentes en moto cuando regresaba de jugar fútbol en Santa María, SJL. Al intentar defenderse con una piedra, recibió un disparo en el pecho que acabó con su vida. Los criminales le arrebataron el celular y huyeron. Kevin trabajaba como taxista y electricista, siendo el principal sustento de su familia.
La tarde del domingo 24 de agosto, en el Parque Cuatro de Ancieta Alta, El Agustino, un hombre identificado preliminarmente como Renzo Alex Rodríguez (25) fue ejecutado de manera brutal con más de veinte disparos, varios en la cabeza y el rostro. Los sicarios, que llegaron en motocicleta, lo atacaron cuando salía de su vehículo, mientras otras tres personas que lo acompañaban resultaron ilesas. La PNP no descarta un ajuste de cuentas o la acción de extorsionadores.