
Dina Boluarte anunció importantes medidas para mejorar la conectividad y los servicios públicos en la zona fronteriza entre Perú y Colombia. Desde la Isla Chinería, ubicada en el distrito de Santa Rosa de Loreto, la mandataria destacó los esfuerzos del gobierno por impulsar el desarrollo económico y fortalecer la integración de esta región con el resto del país.
Entre las principales decisiones, se encuentra la ampliación de la frecuencia de vuelos entre Iquitos y Santa Rosa, que pasará de seis a 12 vuelos semanales. Esta iniciativa forma parte de un plan integral para mejorar el transporte aéreo, fluvial y portuario, así como optimizar los servicios en salud, educación y seguridad.
Expansión de vuelos y mejoras en infraestructura
Dina Boluarte señaló que esta medida de duplicar los vuelos contribuirá significativamente a la conectividad de la zona, lo que facilitará tanto la integración social como el desarrollo económico de Santa Rosa. “Es importante fortalecer la conectividad e integración fronteriza. Por eso ampliaremos de seis a doce viajes semanales en el tramo Iquitos–Santa Rosa”, afirmó la presidenta.
Además de la ampliación de la frecuencia aérea, la mandataria anunció la construcción de una torre de control en Caballococha y la implementación de un terminal portuario de carga en la zona. También se prevé la mejora de la conectividad digital, lo que permitirá a los residentes acceder a mejores servicios de comunicación.

Inversiones en infraestructura y servicios públicos
Boluarte también destacó el esfuerzo del gobierno por invertir en diversos sectores. Se llevarán a cabo trabajos de mantenimiento en centros de salud e instituciones educativas, además de la creación de un mercado de abastos flotante. La presidenta mencionó que la ejecución de estos proyectos busca mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la región.
Como parte de la estrategia de inclusión, se implementarán servicios como el Tambo Santa Rosa, una unidad de protección especial para menores, y el Centro Integral de Atención al Adulto Mayor. Además, el gobierno culminará el proceso de titulación de predios, asegurando respaldo legal a las familias locales mediante COFOPRI.
Reafirmación de la soberanía y llamado a la cooperación
En su discurso, Dina Boluarte reafirmó el compromiso del gobierno con la soberanía nacional, asegurando que “la soberanía del Perú no está en discusión” y que Santa Rosa de Loreto “es y seguirá siendo peruana”. La mandataria destacó la importancia de mantener las relaciones de paz y cooperación con Colombia, resaltando la posición firme de Perú sobre la zona fronteriza.
“Cada familia contará con los servicios necesarios para vivir con dignidad, seguridad y oportunidades. El Estado está presente y activo”, subrayó la presidenta, finalizando su intervención con un emotivo saludo a la isla Chinería, Santa Rosa y al Perú.

El problema fronterizo con Colombia
El conflicto fronterizo entre Perú y Colombia, centrado en la isla Santa Rosa, ha escalado en 2025 debido a disputas sobre soberanía territorial. Esta isla, ubicada en el río Amazonas, emergió en la década de 1970 como parte de la isla Chinería, y su estatus ha sido motivo de controversia entre ambos países. Colombia sostiene que la isla surgió después de los tratados limítrofes y que su soberanía debe ser acordada bilateralmente, mientras que Perú afirma que la isla forma parte de su territorio según acuerdos históricos.
La situación se intensificó cuando el presidente colombiano, Gustavo Petro, cuestionó públicamente la soberanía peruana sobre la isla y acusó a Perú de violar el Tratado de Río de Janeiro. En respuesta, la presidenta peruana, Dina Boluarte, reafirmó la soberanía de Perú sobre Santa Rosa y rechazó las declaraciones de Petro, calificándolas de infundadas.
Además, se registraron incidentes como el izado de una bandera colombiana en la isla por parte de un político colombiano y la incursión de efectivos policiales colombianos en territorio peruano, lo que agravó aún más las tensiones. Ambos gobiernos han convocado reuniones diplomáticas para abordar la disputa, pero las perspectivas de resolución siguen siendo inciertas.



