
En la actualidad, es muy común que personas de todas las edades, especialmente adolescentes y jóvenes adultos, pasen gran parte del día frente a una pantalla. Ya sea por trabajo, estudio, entretenimiento o comunicación, el uso del celular, la laptop o la tablet se ha convertido en una parte habitual de la rutina diaria.
Según cifras del Ministerio de Salud (Minsa) y del Seguro Social de Salud (EsSalud), en el Perú, el tiempo que los adolescentes pasan frente a pantallas ha aumentado considerablemente en los últimos años, llegando a superar las 6 horas diarias en muchos casos. Este fenómeno no solo está relacionado con una mayor dependencia digital, sino también con un creciente número de problemas físicos y mentales asociados al uso excesivo de dispositivos electrónicos.
Lo que comenzó como una herramienta útil, se ha convertido en una costumbre que muchas veces se asume como normal, pero puede tener consecuencias negativas para la salud, especialmente cuando el tiempo de uso no se regula.
El uso excesivo de pantallas puede causarte alguna de estas 10 enfermedades

Estas son 10 enfermedades o condiciones de salud que pueden estar relacionadas con el uso excesivo de pantallas:
- Síndrome del ojo seco: mirar pantallas por mucho tiempo reduce la frecuencia del parpadeo, lo que provoca irritación, sequedad y ardor ocular.
- Fatiga visual digital: se manifiesta como visión borrosa, dolor de ojos, sensibilidad a la luz y dolores de cabeza, especialmente después de largas jornadas frente a pantallas.
- Dolor cervical: la posición encorvada al mirar el celular puede generar tensión muscular y dolor crónico en el cuello, hombros y espalda alta.
- Síndrome del túnel carpiano: el uso repetitivo de las manos y muñecas, especialmente al escribir o deslizar en el celular, puede inflamar los nervios y causar entumecimiento o dolor.
- Insomnio o trastornos del sueño: la exposición a la luz azul de las pantallas antes de dormir altera la producción de melatonina, dificultando el inicio y la calidad del sueño.
- Obesidad y sedentarismo: el uso prolongado de dispositivos contribuye al sedentarismo, reduciendo la actividad física y aumentando el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares.
- Ansiedad y estrés: estar constantemente conectado a redes sociales, correos o mensajes genera una sobrecarga mental que puede llevar a trastornos de ansiedad.
- Depresión: diversos estudios relacionan el uso excesivo de redes sociales con sentimientos de comparación, baja autoestima y síntomas depresivos, especialmente en adolescentes.
- Pérdida de atención y memoria a corto plazo: el uso constante de dispositivos interrumpe la concentración, lo que puede afectar el rendimiento académico o laboral y deteriorar la memoria inmediata.
- Problemas auditivos: el uso prolongado de auriculares a volúmenes altos puede dañar el oído interno y causar pérdida auditiva gradual.
Cómo el uso excesivo de pantallas afecta el ritmo circadiano

Uno de los efectos más perjudiciales del uso desmedido de pantallas está relacionado con la alteración del ritmo circadiano, el cual regula nuestros ciclos naturales de sueño y vigilia. La luz azul que emiten celulares, tablets y computadoras inhibe la producción de melatonina, una hormona esencial para conciliar el sueño.
Cuando el ritmo circadiano se altera, no solo se ve afectado el descanso nocturno, sino también funciones importantes como la regulación del apetito, el estado de ánimo, la temperatura corporal y el sistema inmunológico.
Dormir mal, por culpa de una exposición tardía a pantallas, tiene un impacto acumulativo en la salud, aumentando el riesgo de enfermedades metabólicas, fatiga crónica y trastornos emocionales.
Cómo reducir el uso de pantallas en el día a día
Aunque vivimos en un mundo digital, es posible adoptar hábitos más saludables para reducir el tiempo frente a las pantallas sin dejar de cumplir con nuestras responsabilidades:
- Establece horarios de uso de dispositivos, tanto para trabajar como para entretenerte.
- Apaga las pantallas al menos una hora antes de dormir para proteger tu ciclo de sueño.
- Usa aplicaciones que controlen el tiempo de uso del celular o bloqueen apps durante ciertas horas.
- Haz pausas activas cada 30-40 minutos, levántate, estira el cuerpo o da una caminata breve.
- Fomenta actividades sin pantallas como la lectura, los juegos de mesa, salir al aire libre o practicar algún deporte.
- Ajusta el brillo de la pantalla y activa el modo nocturno para reducir la fatiga visual.
- Evita comer frente al celular o la televisión, ya que esto favorece el consumo inconsciente de alimentos.



