
La Sala de Apelaciones del Poder Judicial ratificó la anulación del juicio oral contra Keiko Fujimori en el conocido caso ‘Cócteles’. La decisión fue adoptada de manera unánime al desestimar los recursos presentados por el Ministerio Público y la Procuraduría especializada en delitos de lavado de activos. Con este fallo, el proceso judicial queda sin efecto y retorna a la etapa intermedia de investigación, marcando un giro significativo en uno de los casos más mediáticos de la política peruana.
Tras conocerse la resolución, la lideresa de Fuerza popular expresó su sentir tras casi diez años de investigaciones judiciales en su contra. Destacó que, a lo largo de este proceso, siempre optó por colaborar con la justicia, mientras la Fiscalía cometía “abusos sistemáticos”, los cuales incluyeron la pérdida de su libertad durante un periodo prolongado.
“Sé que nadie nos devolverá el tiempo sufrido, pero deseo con todo mi corazón que este caso sirva para que no se cometan más abusos en nombre de las ideologías y las venganzas políticas. Gracias a Dios por habernos ayudado a resistir, sobre todo en los momentos en que todo estaba en contra y aun así nadamos contra la corriente. Un beso hasta el cielo a mis padres, que estoy segura de que nos siguen cuidando”, agregó a través de su cuenta oficial en X.

Minutos antes, su abogada, Giulliana Loza, también expresó su postura a través de la misma red social e indicó que esta decisión no solo respalda la lucha de su defendida, sino que también establece un precedente en la defensa de los derechos fundamentales. “Aquí no hubo una investigación legítima, sino una persecución política sistemática, un proceso diseñado para condenar a Keiko Fujimori sin pruebas y sin garantías”, escribió.
El caso ‘Cócteles’ está relacionado con presuntos delitos de lavado de activos en el marco de las campañas presidenciales de Fuerza Popular. Según las investigaciones iniciales, se habrían realizado eventos de recaudación de fondos que contenían fuentes ilícitas. La decisión del Tribunal Constitucional de retroceder el proceso a una etapa intermedia responde a la necesidad de realizar un nuevo control de la acusación, lo que implica revisar nuevamente los elementos presentados por la fiscalía.
PJ había dejado al voto la decisión
La audiencia del pedido, llevada a cabo el jueves 27 de marzo tuvo una duración aproximada de tres horas, en las que ambas partes expusieron sus argumentos. El fiscal José Domingo Pérez, miembro del Equipo Especial Lava Jato, presentó la apelación con el objetivo de que el juicio oral contra Fujimori y los demás acusados continúe, argumentando que la decisión de anular el juicio afecta el avance del proceso y podría dilatar la resolución de un caso de alta relevancia; mientras que la defensa de Fujimori sostuvo que la acusación de la Fiscalía vulneró los derechos de los implicados.
Como se recuerda, inicialmente, el proceso judicial contra Fujimori y otros acusados había sido declarado nulo en enero de este año por el Tercer Juzgado Penal Colegiado Nacional, que extendió los efectos de una sentencia previa del Tribunal Constitucional. Esta decisión se basó en la existencia de “vicios insalvables, procesales y constitucionales” en el juicio oral, según lo señalado por la jueza Juana Caballero García, quien junto al juez Max Vengoa votó a favor de la nulidad.