
Las personas con discapacidad en Perú siguen enfrentando grandes desafíos para acceder a oportunidades laborales, a pesar de los avances en la legislación que promueven la inclusión. La falta de interés de las empresas en contratar a personas con discapacidad persiste, y esto limita su autonomía y desarrollo personal. Sin embargo, iniciativas como el CETPRO Alcides Salomón Zorrilla están trabajando activamente para cambiar esta realidad, ofreciendo formación técnica especializada a este sector de la población.
El CETPRO Alcides Salomón Zorrilla, parte del Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (Conadis), se ha convertido en un centro educativo esencial para las personas con discapacidad. Este centro, gestionado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, tiene como objetivo brindar una educación técnica inclusiva que prepare a sus estudiantes para acceder a un empleo digno. Como explica Carmen Vega, directora del CETPRO, “el centro se creó con el objetivo de brindar estudios inclusivos para personas con discapacidad, orientados al desarrollo de competencias laborales y empresariales”.
El CETPRO ofrece una variedad de programas educativos que cubren desde la informática hasta la confección de ropa, y busca capacitar a los estudiantes no solo para el empleo en empresas, sino también para el autoempleo y el emprendimiento. “Queremos que los estudiantes con discapacidad no solo se inserten en el mercado laboral, sino que también puedan generar sus propios proyectos y alcanzar una autonomía económica”, explicó Carmen Vega.

Programas de estudio y formación continua
Los programas académicos en el CETPRO son modulares y permiten a los estudiantes obtener un título de Auxiliar Técnico al completar 1056 horas académicas, distribuidas en dos módulos. Los programas incluyen especialidades como:

- Soporte Técnico y Operaciones de Centros de Cómputo: Incluye asesoría técnica y mantenimiento de equipos de cómputo.
- Panadería y Pastelería: Capacitación en la producción y presentación de productos de panadería.
- Peluquería y Barbería: Formación en corte de cabello, diseño de barba y tratamientos capilares.
- Corte y Ensamblaje de Prendas de Vestir: Confección de ropa, desde el corte hasta los acabados.
- Confección de Artículos de Cuero y Marroquinería: Capacitación en la costura y acabado de productos de cuero.
- Corte, Aparado y Armado de Calzado: Fabricación y ensamblaje de calzado.
- Técnicas de Cultivo Agrícola: Preparación de la tierra, siembra, riego y cosecha de productos agrícolas.

Estos programas están diseñados para equipar a los estudiantes con habilidades específicas, que les permiten integrarse al mundo laboral o, como señala la directora, “tener las herramientas necesarias para ser capaces de crear sus propios emprendimientos y no depender exclusivamente del empleo tradicional”.
Además, el CETPRO también ofrece cursos de formación continua en áreas como la informática y masajes, con una modalidad híbrida que combina clases presenciales y virtuales. Esta modalidad ha permitido llegar a más estudiantes en todo el país, especialmente a aquellos que tienen dificultades para asistir a clases de forma presencial.
La dificultad de encontrar trabajo
A pesar de los esfuerzos realizados por centros educativos como el CETPRO, las personas con discapacidad aún enfrentan barreras significativas a la hora de encontrar empleo. “Las empresas todavía muestran poco interés en contratar a personas con discapacidad, a pesar de que las políticas de inclusión han avanzado en los últimos años”, comentó Carmen Vega. “Lo que vemos es que, a pesar de contar con la capacitación y habilidades necesarias, las personas con discapacidad son aún percibidas por muchos empleadores como un riesgo o una carga”.

Esta realidad se ve reflejada en la escasa inclusión laboral que enfrentan, un fenómeno que se combina con la falta de conciencia en las empresas sobre los beneficios de contar con equipos de trabajo diversos. Afortunadamente, existen buenas prácticas en algunas empresas que ya han integrado a personas con discapacidad en sus equipos laborales. Según Vega, “estamos viendo cada vez más empresas que valoran el trabajo de las personas con discapacidad y están integrándolas a sus equipos. Estas experiencias demuestran que, cuando se les da la oportunidad, las personas con discapacidad pueden ser muy productivas y comprometidas”.
Un Centro que Fomenta la Autonomía y el Emprendimiento
El CETPRO Alcides Salomón Zorrilla tiene una clara misión: no solo formar a sus estudiantes para el empleo, sino también para el emprendimiento. “Nuestro enfoque es fomentar la independencia económica de los estudiantes, ayudándoles a desarrollar habilidades para iniciar sus propios negocios”, explicó Carmen Vega. “Esto no solo les permite generar ingresos, sino que también contribuye a su bienestar emocional y social”.
A través de la formación técnica en diversas áreas, el CETPRO prepara a las personas con discapacidad para ser autosuficientes. “Es fundamental que las personas con discapacidad no solo busquen trabajo, sino que también puedan crear sus propios proyectos sostenibles. De esta forma, pueden contribuir al desarrollo de la economía local y regional”, añadió Vega.