
El 30 de marzo de 2025, a tan solo cinco días del anuncio de la nueva herramienta de ChatGPT, la tendencia de generar fotos al estilo Studio Ghibli colapsó los servidores de la plataforma. Este inconveniente fue tan grave que Sam Altman, CEO de OpenAI, tuvo que recurrir a su cuenta de X para dirigirse a la opinión pública.
“¿Pueden, por favor, calmarse con la generación de imágenes? Esto es una locura, nuestro equipo necesita dormir”, reza la publicación. En ese momento, millones de personas de todo el mundo ya habían transformado sus fotos al estilo Studio Ghibli.
Este estudio japonés ha creado películas como El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro bajo la batuta de Hayao Miyazaki. Los personajes de estas obras ostentan ojos grandes y expresivos, capaces de transmitir emociones sutiles, así como también rostros suaves y redondeados, con líneas simples pero bien definidas.

Las características mencionadas contrastan con las de los personajes de animes como Dragon Ball y Mazinger Z. Si se intentara generar una imagen con el estilo de estas series, los contornos más marcados, las facciones más definidas y las expresiones simplificadas no se adaptarían fácilmente a una foto real sin comprometer su naturalidad.
Los rasgos de los personajes de Miyazaki habrían sido uno de los principales factores que motivaron a muchos usuarios de inteligencia artificial a transformar sus fotografías en imágenes al estilo del estudio japonés. Muchos quedaron satisfechos con el resultado, como lo demuestra el hecho de que compartieron sus fotos en sus redes sociales personales.
Otros, en cambio, utilizaron la inteligencia artificial para transformar imágenes grupales. Fue el caso de artistas peruanos que no dudaron en unirse a esta tendencia, publicando en las páginas de sus agrupaciones musicales las imágenes generadas por ChatGPT. Esta acción generó polémica en las redes sociales, donde se abordó el respeto a los derechos de autor.

Un estilo en medio de la polémica sobre los derechos de autor
En medio del furor por la tendencia de generar imágenes al estilo Studio Ghibli, surge naturalmente la siguiente pregunta: ¿Existe algún problema al utilizar una imagen creada por ChatGPT en las redes sociales de una marca. Para responder a esta inquietud, Infobae Perú conversó con Abel Revoredo, abogado y experto certificado en Protección de Datos.
“En un caso extremo, si tomo una imagen que no me pertenece, la utilizo en mi página web y logro obtener beneficios comerciales, podría ser denunciado penalmente”, afirmó.
Hasta ahora, ninguna agrupación musical peruana ha utilizado una imagen al estilo Studio Ghibli para promocionar un concierto. Sin embargo, han compartido las fotos animadas en las redes sociales de sus grupos sin otorgar crédito al autor.
Pero, ¿a quién pertenece una foto generada a través de ChatGPT? Según el especialista Revoredo, el dueño de la obra, ya sea de texto, audio, imagen o cualquier otro contenido creado por ChatGPT, es OpenAI. Esto aplica únicamente a las cuentas gratuitas.

Otra polémica que surgió en las redes sociales está relacionada con la falta de respeto hacia el trabajo de Miyazaki. Como se sabe, la creación de los personajes en las películas de Studio Ghibli requiere un proceso altamente detallado y laborioso, que incluye animación tradicional a mano. Cada fotograma de las películas de Ghibli es meticulosamente dibujado y pintado a mano. Con la llegada de la nueva herramienta de ChatGPT, todo este trabajo se simplificó a un simple prompt.
Ahora bien, ¿OpenAI y los millones de usuarios han infringido los derechos de autor de Studio Ghibli? En principio, lo que hizo la compañía y las personas de distintas partes del mundo no viola los derechos de autor, ya que la legislación protege las obras, pero no el estilo.
Sobre este tema, el especialista Revoredo señaló lo siguiente: “No es posible registrar el estilo como derechos de autor. Lo que sí he observado es que se puede registrar el look and feel de una página web, es decir, el entorno gráfico del sitio. Sin embargo, no he visto que el estilo artístico se haya registrado, y no creo que sea posible hacerlo”.

Este medio de comunicación también conversó con Erick Iriarte, abogado especializado en Derecho Digital, quien aclaró si existe una vulneración de los derechos de autor al utilizar el estilo Studio Ghibli.
“Según la jurisprudencia, no. Se considera que el resultado generado por una inteligencia artificial no tiene derechos de autor, ya que fue creado por una máquina. Nadie puede atribuirse el derecho de autor sobre una imagen de ChatGPT, dado que fue hecha por una inteligencia artificial y no por un ser humano. El derecho de autor es un derecho humano, no de empresas, computadoras ni sistemas”, explicó.
A primera vista, no parecería haber problemas en usar imágenes generadas por ChatGPT en las redes sociales. No obstante, el abogado Abel Revoredo anticipa posibles inconvenientes. “Podría presentarse un juicio por parte de Studio Ghibli o cualquier otra entidad que se sienta afectada, alegando que esto constituye una violación a sus derechos de autor. Eso obligaría a los jueces a tomar una decisión, y esa resolución podría cambiar la forma en que los derechos de autor están regulados hoy en día”, indicó.
Más allá del aspecto legal, las acciones de millones de personas están bajo el escrutinio ético, que regula nuestras decisiones y comportamientos. “Si alguien hubiera dibujado a mano basándose en este estilo, ¿habría una vulneración ética? ¿Cuáles son los límites a los que nos enfrentamos? Por lo pronto, la inteligencia artificial no genera derechos de autor”, afirmó el abogado Iriarte.

Los riesgos que enfrentan los peruanos al convertir sus fotos en estilo Ghibli
Un sector de la población peruana cree que al compartir fotos personales en plataformas como ChatGPT u otras herramientas de inteligencia artificial, está interactuando de manera privada y sin mayores riesgos. Sin embargo, el desconocimiento sobre cómo se gestionan los datos personales en estas plataformas puede generar riesgos.
Tales como la exposición de información sensible debido a fallos en la seguridad, el uso no autorizado de fotos para entrenar modelos o fines comerciales, y la pérdida de control sobre los datos personales.
Ragi Burhum, científico en Computación y emprendedor en serie de startups en Silicon Valley, conversó con Infobae Perú sobre el tema que ha captado la atención de los peruanos, luego de que se popularizara la tendencia de las fotos al estilo Studio Ghibli.
“En las políticas de privacidad, OpenAI indica que la compañía puede utilizar el contenido cargado por los usuarios, como imágenes, texto, entre otros, para mejorar y entrenar sus modelos de inteligencia artificial, a menos que el usuario haya solicitado explícitamente que sus datos no sean utilizados para este fin”, indicó.

Para un uso responsable de ChatGPT, el especialista recomendó ir a settings, luego a control de datos y, finalmente, desactivar la opción ‘mejorar el modelo para todos’. “En general, esa opción está activada. Y si está activada, significa que los datos que cargues pueden ser utilizados para entrenar y mejorar sus modelos. Debes desactivarla”, aconsejó.
Es importante señalar que la gestión de estos datos está regulada por la normativa vigente en la Unión Europea, el Reino Unido y Suiza, con el fin de garantizar la privacidad de los usuarios. Sin embargo, esta normativa puede verse afectada por las acciones de las personas.
Al respecto, el científico Burhum comentó lo siguiente: “Si OpenAI está monetizando tus datos faciales, me sorprendería mucho. Ellos tienen otros modelos de monetización completamente distintos. Y en cuanto al caso hipotético de que empleados vendan tus datos, no creo que sea así. Ese tipo de situaciones son más comunes en Latinoamérica”, sostuvo.

Todavía existe desconocimiento sobre la política de OpenAI al crear la nueva herramienta de ChatGPT. Por lo pronto, muchos usuarios quedaron satisfechos con su foto animada, pero en algún momento la preocupación los invadió al no saber a dónde irían a parar sus instantáneas.
“La preocupación de una parte de la población que ha utilizado la herramienta es comprensible. En cambio, la preocupación del resto de la población, que no la ha utilizado, es más teórica”, expresó Erick Iriarte.
Aunque OpenAI implementa medidas de seguridad, es importante reconocer que ningún sistema es completamente infalible. En caso de una brecha de seguridad, existe el riesgo de que los archivos personales sean expuestos.

ChatGPT no solo genera preocupación en los usuarios. El especialista Burhum dijo que le "preocuparía más cómo se utilizan las políticas de privacidad y los términos de usuario de TikTok que los de ChatGPT, debido al volumen de datos y metadatos”. La cantidad de información que se carga en TikTok es mucho mayor.
El 25 de marzo de 2025, Sam Altman, CEO de OpenAI, anunció a través de su cuenta de X una nueva característica de ChatGPT: la generación de imágenes con inteligencia artificial. En poco tiempo, las redes sociales se inundaron de imágenes al estilo Studio Ghibli, mientras la polémica comenzaba a atizarse en los hilos de comentarios.