
El pasado fin de semana, una comerciante de ropa en San Martín de Porres denunció haber sido víctima de una estafa por parte de su casera, quien utilizó un falso pago a través de Yape para llevarse prendas por un valor total de 250 soles. La mujer, identificada únicamente como ‘Natividad’, aprovechó la confianza que la víctima había depositado en ella durante más de cinco años, utilizando a su bebé en brazos para distraer a la vendedora mientras consumaba el engaño.
La estafa y la distracción con el bebé
Según la denunciante, el incidente ocurrió en su tienda, donde ‘Natividad’ llegó con su bebé en brazos, como era habitual en sus visitas. En ese momento, la mujer hizo una compra de ropa y le mostró a la vendedora un recibo de Yape que aparentemente confirmaba la transacción. La comerciante, confiando en la validez del pago, entregó las prendas seleccionadas por un total de 250 soles. No fue hasta después que se percató de que la transacción había sido falsa.
Las cámaras de seguridad del local grabaron el momento en que la mujer entraba al establecimiento con su bebé, mostrando una actitud tranquila y familiar. Durante la transacción, ‘Natividad’ se mantuvo cerca de la vendedora, simulando un pago legítimo mientras su bebé servía como un elemento distractor. Esta estrategia, según expertos, es cada vez más común entre los delincuentes que buscan manipular a las víctimas usando a niños pequeños.
Una relación de confianza rota
En una entrevista con ATV+, la víctima explicó que conocía a la estafadora desde hace más de cuatro años. ‘Natividad’ había sido una cliente habitual de la tienda, y en varias ocasiones había pagado en efectivo o incluso a crédito por prendas. La comerciante nunca sospechó que alguien con quien había mantenido una relación cordial durante tanto tiempo fuera capaz de llevar a cabo un fraude de este tipo. “Siempre viene con sus bebés y viene a revisar la tienda. Nunca desconfiaría de alguien que conozco”, comentó la vendedora, visiblemente afectada.

Este engaño ha dejado a la comerciante no solo con una pérdida económica significativa, sino también con un profundo sentimiento de traición. “No pensé que me iba a hacer esto. La señora se llamaría Natividad, no sé si es su nombre real”, añadió la víctima, quien no pudo evitar mostrar su desconcierto ante la acción de alguien a quien consideraba una conocida de confianza.
Intento fallido de contacto y bloqueo en WhatsApp
Después de darse cuenta de que el pago realizado por Yape no había sido legítimo, la comerciante intentó contactar a ‘Natividad’ para resolver la situación. Sin embargo, al intentar llamarla por WhatsApp, se dio cuenta de que la mujer la había bloqueado. “Yo tenía un contacto con ella por celular. Ella me ofrecía empanadas y yo la apoyaba comprándolas. Pero luego de la estafa, le hablé por WhatsApp y vi que ya no servía. Me ha bloqueado”, relató la afectada.
La vendedora, incapaz de contactar a la mujer y con las prendas aún en posesión de esta, decidió presentar la denuncia ante las autoridades. En su declaración, la comerciante expresó su frustración por haber sido víctima de una estafa por parte de alguien en quien confiaba, y subrayó que su intención es que la delincuente no siga cometiendo este tipo de crímenes. “Esto es maldad. Se ha llevado 7 prendas. Yo siempre la he atendido bien y me hace daño a mí y a mi negocio. Trabajo todos los días y no es justo que me hagas esto”, concluyó.

Preocupación entre los comerciantes de SMP
Este tipo de estafa, en la que se utilizan a niños como herramienta de distracción, ha comenzado a generar preocupación entre los comerciantes de San Martín de Porres. En un contexto donde la confianza en los clientes es clave para el funcionamiento de pequeños negocios, el fraude ha dejado a muchos empresarios en alerta, temerosos de que puedan ser víctimas de situaciones similares. Las autoridades ya han comenzado a investigar el caso, mientras que los comerciantes han solicitado mayor vigilancia en las calles y medidas preventivas para evitar este tipo de engaños.
Canales de ayuda
Ante la creciente preocupación por estos delitos, las autoridades recuerdan a los ciudadanos que en caso de una emergencia o delito, pueden comunicarse con los números de emergencia de la Policía Nacional del Perú, al 105, o con los bomberos al 116.
Este incidente subraya la importancia de estar alerta ante posibles fraudes, incluso cuando se trata de personas con las que se ha establecido una relación de confianza. La comerciante, que nunca pensó que algo así podría sucederle, ha dejado en claro que su objetivo es prevenir que otros comerciantes sufran el mismo destino.