
El suero fisiológico es uno de los productos más utilizados en el ámbito de la atención médica, tanto en hospitales como en clínicas y en el hogar. Su versatilidad lo convierte en un elemento esencial para tratar diversas afecciones y procedimientos médicos.
A menudo, se encuentra en casi todos los botiquines de primeros auxilios y es comúnmente administrado a los pacientes para rehidratar, limpiar o estabilizar condiciones específicas. Su simplicidad y efectividad lo han convertido en una herramienta fundamental para profesionales de la salud y personas que requieren cuidados médicos básicos.
Sin embargo, en los últimos días este producto es el protagonista de las noticias en Perú, debido a que un suero fisiológico defectuoso del laboratorio Medifarma causó la muerte de al menos tres personas en el país, según confirmó el ministro de Salud, César Vásquez, el jueves 27 de marzo de 2025. Las víctimas incluyen dos pacientes en Trujillo y uno en Cusco.
El Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), reportó un total de diez casos sospechosos de reacciones adversas relacionadas con este lote específico de suero fisiológico en diversas regiones del país. Por ello, se emitió una alerta sanitaria para advertir a los establecimientos de salud, tanto públicos como privados, sobre los riesgos vinculados del producto cloruro de sodio 0,9 %.
¿Qué es el suero fisiológico?

El suero fisiológico es una solución salina estéril compuesta por agua y cloruro de sodio (sal común) en una concentración específica de 0.9%. Esta solución tiene una concentración de sal que coincide con la de los líquidos corporales, lo que la hace ideal para ser utilizada sin causar daño a los tejidos del cuerpo. El término “fisiológico” hace referencia a que esta solución tiene la misma composición que los fluidos del cuerpo humano, lo que la convierte en un producto completamente compatible con los procesos biológicos del organismo.
El suero fisiológico es una de las soluciones más empleadas en la medicina, disponible en diferentes presentaciones como frascos, ampollas y bolsas intravenosas. Es utilizado en diversas situaciones clínicas, desde el tratamiento de heridas hasta la administración intravenosa en situaciones de emergencia. Su uso no se limita a los hospitales; es frecuente en el hogar, en especial para el cuidado de recién nacidos o personas con enfermedades respiratorias, como el resfriado o la sinusitis.
¿Para qué sirve el suero fisiológico?

El suero fisiológico tiene una amplia variedad de usos en la medicina, desde la rehidratación hasta la limpieza de heridas. A continuación se detallan algunos de sus principales usos:
- Hidratación y rehidratación: uno de los usos más comunes del suero fisiológico es la reposición de líquidos en el cuerpo. En situaciones donde una persona ha sufrido deshidratación debido a fiebre, vómitos, diarrea o deshidratación por calor, el suero fisiológico es administrado para restablecer el equilibrio de líquidos y electrolitos en el cuerpo. Esto es especialmente útil en casos de emergencia, ya que la solución es administrada de forma intravenosa.
- Limpieza de heridas y ojos: el suero fisiológico se utiliza con frecuencia para limpiar heridas, quemaduras y otros tipos de lesiones menores. Debido a su naturaleza estéril, es adecuado para eliminar suciedad o contaminantes sin causar irritación adicional. Asimismo, se usa para limpiar los ojos en casos de irritaciones o para eliminar cuerpos extraños, como polvo o químicos que puedan haber ingresado al ojo.
- Hidratación nasal: las personas que padecen de congestión nasal, rinitis alérgica o resfriados pueden utilizar el suero fisiológico para aliviar la obstrucción de las vías respiratorias. El suero fisiológico se utiliza en aerosoles o gotas nasales para humidificar y descongestionar las fosas nasales, ayudando a la eliminación de mucosidades y promoviendo una respiración más fácil.
- Administración intravenosa: en situaciones más graves, el suero fisiológico se utiliza intravenosamente para restablecer los niveles de líquidos y electrolitos en pacientes que han sufrido una gran pérdida de fluidos o para estabilizar la presión arterial. En pacientes con problemas graves de salud, este tipo de administración es común, especialmente en unidades de cuidados intensivos.
- Tratamiento de deshidratación infantil: en el caso de los bebés y niños pequeños, el suero fisiológico es utilizado para corregir la deshidratación causada por diarreas o vómitos. Se administran pequeñas cantidades de esta solución para evitar complicaciones graves y restaurar el equilibrio hídrico en el cuerpo.