
Al menos 200 niños y niñas, estudiantes de los niveles de inicial y primaria se han visto obligados a iniciar el año escolar en condiciones precarias debido a las malas condiciones de su colegio, cuya infraestructura fue construida hace aproximadamente 10 años por los padres de los estudiantes del asentamiento humano Los Libertadores, en el distrito de Castilla, región Piura.
La institución educativa N° 1365 tiene paredes y techos edificados con triplay y calaminas, por lo que la directora del colegio, Angelita Bizueta Lozada; pide la intervención de las autoridades locales y del gobierno central para que se pueda iniciar la construcción de una escuela como corresponde y que permita a los estudiantes desarrollar sus actividades con la infraestructura adecuada, según indicó a RPP.
Bizueta también indicó al medio radial que el acceso a los servicios básicos también es un problema, no cuentan con agua ni luz en el colegio. Esto impacta directamente en los servicios higiénicos de la institución, que se encuentran en una situación precaria.

En lo que respecta a la seguridad de los alumnos y alumnas, la infraestructura actual no cumple con protegerlos de la exposición a las altas temperaturas que son usuales en la zona. Los techos de calamina intensifican el calor, además que no cuentan con un patio techado para recreo y clases de educación física. De hecho, la institución se encuentra en medio de un arenal.
Precariedad en otras regiones: Techo de colegio cae sobre alumnos
Luego del inicio del año escolar 2025 el pasado 17 de marzo, profesores y el director de la Institución Educativa Pública (I.E.P.) José Abelardo Quiñones Socos, ubicada en el distrito de Socos, denunció que parte del techo del colegio cayó sobre unos estudiantes dejando a varios heridos y al menos uno con la cabeza rota.
Lo más preocupante del incidente es que la institución educativa había sido declarada como “no habitable” hace ya dos años por especialistas de Defensa Civil. A pesar de esta advertencia, las autoridades educativas locales, como la UGEL Huamanga y la Dirección Regional de Educación de Ayacucho, no tomaron medidas efectivas para solucionar el problema.
Tras el incidente, los estudiantes heridos fueron evacuados rápidamente a un centro de salud de la comunidad, donde recibieron atención médica inmediata. Uno de los jóvenes sufrió una fractura en la cabeza, pero se encuentra fuera de peligro tras ser atendido por los médicos.
Luego del incidente, el director de la institución, Ranulfo Aróstegui, reveló que la situación precaria en la que se encuentra la institución educativa era conocida tanto por el ministro de Educación, Morgan Quero; como por el gobernador regional, Wilfredo Oscorima, quienes pese a la advertencia no tomaron las medidas necesarias para evitar la desgracia.

Aróstegui solicitó a la oficina de Defensa Civil de la Municipalidad de Socos evaluar la seguridad de la infraestructura. Tras la inspección, el colegio fue declarado en “alto riesgo” y se recomendó la instalación de tres módulos provisionales para continuar con las clases de manera segura.
Las lluvias en la región también ocasionaron el deterioro de la infraestructura del colegio. El agua se filtró en el cielo raso del techo, y aunque se intentó realizar un mantenimiento, el presupuesto para estos trabajos no fue el suficiente para solucionar el problema.



