
No hay día que pase sin que desde un colegio particular en Lima Metropolitana se denuncie un nuevo caso de extorsión por parte de organizaciones criminales. Esta situación ya desbordó los límites imaginables, ya que recientemente se conoció que delincuentes ingresaron a las clases virtuales de una institución educativa —que optó por esta modalidad ante atentados por el cobro de cupos— para amenazar a los docentes de manera remota.
De acuerdo al presidente de la Asociación Nacional de Colegios Privados del Perú (Anacopri), Guido Quintanilla, más de 500 instituciones educativas en la capital se han visto afectadas por esta ola delictiva.
Sin embargo, en una reciente actividad oficial, el titular del Ministerio de Educación (Minedu), Morgan Quero, manifestó que son “pocos” las instituciones que se encuentran amenazadas.
“Le daremos seguridad especial a esos colegios, pero también garantizamos la seguridad de los promotores de estos colegios. A través de distintos acuerdos, incorporamos el servicio de inteligencia del Ministerio del Interior y la Dirección Nacional de Inteligencia”, indicó ante las consultas de 24 horas, noticiero de Panamericana Televisión.
“Estamos en la mejor disposición para trabajar y de que la mejor manera podamos retornar a la presencialidad. Quiero decir que son pocos esos colegios (los que sufren extorsiones), no quiero minimizar nada”, agregó.
Esta no es la primera vez que el titular del Minedu se refiere a las extorsiones denunciadas por parte de los colegios privados. Antes se pronunció al respecto cuando el Año Escolar 2025 estaba a punto de iniciar y los casos de esta índole habían comenzado a aumentar.
“La solución no es el cierre de colegios, sino una respuesta firme y articulada del Estado y la sociedad contra la criminalidad”, dijo Quero la vez que prometió que más de 3 mil miembros de la Policía Nacional del Perú (PNP) resguardarían los centros educativos de Lima Metropolitana, sin embargo, varios locales se encuentran abandonados por las autoridades.

Distritos más afectados
Anacopri informó que los distritos más afectados por las extorsiones son San Martín de Porres (SMP), Comas, Villa El Salvador (VES), Villa María del Triunfo (VMT) y San Juan de Lurigancho (SJL).
Estas zonas, que ya se enfrentan a problemas de seguridad, ahora también son el centro de una crisis que pone en peligro la educación, así como la seguridad de las familias y los profesores. Quintanilla enfatizó que, a pesar de reunirse con el Ministerio del Interior (Mininter), las medidas de seguridad prometidas no se han implementado eficazmente.
“La Policía Nacional (PNP) y el Ejército deberían estar desplegados en los colegios que han sufrido extorsiones”, agregó el presidente de Anacopri, subrayando la necesidad urgente de protección para las instituciones educativas afectadas.
No denuncian extorsiones
El miedo a que la información se filtre desde las comisarías impide que muchos colegios presenten denuncias formales, según Quintanilla. Muchas instituciones optan por no reportar los casos de extorsión, ya que esto podría exponer aún más a las escuelas y sus comunidades. Este clima de desconfianza hacia las autoridades agrava la situación y deja a muchos colegios sin la protección adecuada.
“Los colegios no presentan denuncias porque temen que la información se filtre, lo que pone en peligro aún más a las instituciones y sus comunidades”, señaló. Esta falta de denuncias oficiales contribuye a que el problema siga sin solución, afectando a más instituciones cada día.
“Al momento ya son más de 500 colegios que han sido extorsionados a nivel de todo Lima. Ya estamos entrando a la virtualidad en más de 20 colegios a pedido de los padres de familia, porque lo que se está viendo hoy en día son estas extorsiones que no bajan y el Gobierno en realidad no está poniendo cartas en el asunto”, expresó Quintanilla en una entrevista con RPP.