La tecnología como aliado para lograr una educación universitaria inclusiva en el Perú

En Perú, el número de estudiantes en carreras a distancia sigue siendo bajo en comparación con otros países como Brasil y Colombia

Guardar
circuitos, hibirdación entre la humanidad
circuitos, hibirdación entre la humanidad y la inteligencia artificial, educación, mujer cyborg - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recuerdo que por el año 2018 visité una comunidad cerca la ciudad de Cuzco y pude ver la brecha tecnológica que afecta a las comunidades rurales del Perú. Un colegio con computadoras antiguas, con conexión a internet satelital a través de una antena parabólica de los años 80’s que no se utiliza, y sin conexión celular. Los jóvenes que tenían aspiraciones de hacer estudios universitarios tenían que migrar a las ciudades para buscar estas oportunidades. En otras palabras, era una comunidad que muy difícilmente podría revertir su situación. En el Perú, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), solo el 18.1% de los hogares rurales cuentan con conexión a internet y solo el 9.3% de los hogares rurales cuentan con al menos una computadora.

En el año 2000, mientras estudiaba en Japón, me sorprendió mucho que en las madrugadas a través de la televisión de señal abierta se transmitían clases de nivel universitario. Y me pareció una forma genial de poder llevar educación a cualquier lugar de forma gratuita. Averigüe sobre estas clases y me sorprendió aún más saber que son clases de una universidad y que otorga grados académicos. Ahora, esta universidad transmite sus clases por televisión (digital satelital), radio (satelital) e internet y complementa las clases con materiales didácticos (impresos y virtuales) y con acceso a su biblioteca digital con más de 78,000 libros. El impacto de esta universidad ha sido replicado en varios países del Asia. La tecnología en estos 25 años ha cambiado enormemente y países como Japón han podido aprovecharla y adaptarla para poder llevar educación universitaria a la mayor cantidad de jóvenes.

En el Perú, actualmente, el costo de adquisición del hardware para la conexión a internet satelital (antena y enrutador) y para su uso (computadora o tablet) ha disminuido considerablemente en la última década. Por lo cual, el problema tecnológico, en cierta medida, ya puede ser superado. Las universidades ya ofrecen programas totalmente virtuales buscando reducir la brecha educativa y dar mayor oportunidad a personas que no pueden acceder a educación superior por no contar con una universidad cerca. Sin embargo, en el Perú, el número de estudiantes en carreras a distancia sigue siendo bajo en comparación con otros países como Brasil y Colombia, donde la matrícula en esta modalidad aumentó en un 26% y 11% respectivamente durante 2021, según un estudio del Observatorio Iberoamericano de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad.

Personalmente, considero que hay dos factores importantes que están afectando a la educación a distancia en el Perú. El primero es la pésima experiencia que se tuvo en la educación a distancia de emergencia durante la pandemia del Covid-19 y que ha generado una mala imagen en aquellos que la experimentaron. Y la segunda es la falta de competencias digitales de las personas que toman decisiones para impulsar el desarrollo de sus pueblos o comunidades.

Los programas universitarios a distancia son programas cuidadosamente diseñados para poder llevar la experiencia académica a personas que se encuentran alejadas de los campus o que requieren flexibilidad horaria. Y finalmente, para poder generar el desarrollo de los pueblos o comunidades rurales, se requiere capacitar a las personas que toman las decisiones para que conozcan de primera mano la forma como la tecnología se vuelve un aliado en el desarrollo de su comunidad a través de la educación a distancia.