Lodo volcánico desciende en Moquegua desde el volcán Ubinas: IGP alerta sobre posible daño en zonas cercanas

El fenómeno, registrado el 26 de febrero, se originó por la combinación de lluvias y sedimentos volcánicos inestables. Autoridades recomiendan evitar zonas de peligro

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La combinación de lluvias y
La combinación de lluvias y materiales volcánicos inestables generó un flujo de lodo y escombros. (Composición: Infobae)

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó sobre la ocurrencia de un lahar en la quebrada Volcanmayo, ubicada en el flanco sureste del volcán Ubinas, en el departamento de Moquegua. El evento, registrado a las 17:27 horas del 26 de febrero de 2025, consiste en un flujo de agua mezclada con sedimentos volcánicos, como cenizas y bloques, que se desplaza hacia el río Ubinas. Este fenómeno representa un riesgo para los distritos de Ubinas, Matalaque y diversas localidades cercanas.

El volcán Ubinas, considerado el más activo del Perú, ha presentado 28 episodios eruptivos de baja a moderada magnitud en los últimos 500 años. Su actividad es monitoreada por el Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL), que opera una red geofísica en 12 volcanes activos del país. En la actualidad, la vigilancia sobre el Ubinas incluye seis estaciones sísmicas permanentes, dos cámaras científicas, dos estaciones GNSS, tres inclinómetros, una estación total y tres estaciones miniDOAS, lo que permite evaluar la evolución de su actividad en tiempo real.

Según el IGP, “en nuestro país, durante la temporada de lluvias, las quebradas que nacen en edificios volcánicos y a lo largo de la cordillera pueden experimentar el descenso de flujos de lodo de distintos volúmenes. Si estos flujos contiene material volcánico, se llama lahares, mientras que si estan compuestos por materiales clásticos (como gravas y arcillas), se denominan huaicos”.

Flujo volcánico y áreas de riesgo

El 26 de febrero de
El 26 de febrero de 2025, a las 17:27 h, el IGP registró un lahar en la quebrada Volcanmayo, en el flanco sureste del volcán Ubinas. (COEN - INDECI)

El lahar registrado en la quebrada Volcanmayo es una corriente de lodo y escombros volcánicos generada por la combinación de precipitaciones y materiales inestables en las laderas del volcán. Este tipo de flujo puede afectar infraestructuras, cultivos y caminos, además de representar un peligro para la población local. El material transportado por el lahar discurre hacia el río Ubinas, incrementando el riesgo de desbordes y daños en las zonas aledañas.

Los distritos de Ubinas y Matalaque, así como otros centros poblados cercanos, se encuentran dentro del área de posible afectación. Ante esta situación, el IGP recomienda a la población mantenerse alejada de la quebrada y evitar transitar por la carretera Querapi-Ubinas-Huarina, donde el flujo de lodo podría interrumpir el paso y comprometer la seguridad de los viajeros.

Recomendaciones para la población y autoridades

El volcán Ubinas, el más
El volcán Ubinas, el más activo del Perú, registró un lahar la noche del sábado 25 de enero de 2025, descendiendo por la quebrada Volcanmayo. (Composición: Infobae)

El Instituto Geofísico del Perú emitió una serie de recomendaciones para reducir los riesgos asociados al lahar. A la población, se le insta a evitar acercarse a las quebradas y torrenteras cercanas al volcán, así como a no transitar por las vías de acceso que cruzan estas zonas. También se aconseja no realizar fotografías en las inmediaciones de la actividad volcánica, debido a la posibilidad de eventos súbitos que pongan en peligro la integridad de los ciudadanos.

Las autoridades locales deben evaluar el impacto del flujo en las comunidades y en la infraestructura, incluyendo carreteras y sistemas de riego. Se recomienda revisar el estado de reservorios y canales de agua para prevenir daños adicionales y garantizar el abastecimiento a las localidades afectadas. Asimismo, se sugiere activar planes de emergencia y reforzar las medidas de prevención en las zonas expuestas.

El volcán Ubinas mantiene su proceso eruptivo, aunque con una disminución en sus principales parámetros de actividad, como la sismicidad y las emisiones de cenizas y gases. Actualmente, el nivel de alerta se encuentra en amarillo, lo que indica que el monitoreo debe continuar de manera constante para detectar cualquier cambio en su comportamiento.

El IGP enfatiza la importancia de mantenerse informado sobre la evolución de la actividad volcánica y seguir las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo. La vigilancia geofísica es clave para comprender el comportamiento del volcán y tomar decisiones oportunas que protejan a la población y su entorno.