Día contra el acoso sexual laboral: una de cada tres mujeres ha sufrido hostigamiento en Lima y regiones en el último año

Un reciente estudio reveló, además, que una de cada dos mujeres en el sur del país ha sufrido este tipo de violencia en el mismo periodo. La cultura machista y la falta de regulación efectiva son algunos de los factores que perpetúan esta problemática

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Así van los casos de
Así van los casos de hostigamiento sexual laboral en nuestro país.

El hostigamiento sexual en el entorno laboral es un problema que afecta a miles de mujeres en el Perú, especialmente en el sur del país. Un estudio realizado por la Universidad de San Martín de Porres (USMP), encargado por la Cámara de Comercio de Lima (CCL), indicó que una de cada dos mujeres en esta región ha sido víctima de más de 15 episodios de hostigamiento sexual en el último año. En Lima y el norte, la cifra también es preocupante: una de cada tres mujeres ha experimentado entre seis y siete incidentes en sus centros de trabajo.

Así, el estudio analizó las causas detrás de esta situación y señala que los factores culturales tienen un impacto significativo. En varias regiones, el acoso y la minimización de las capacidades de las mujeres en el entorno laboral continúan siendo prácticas normalizadas. Este escenario se agrava con el incumplimiento de normativas laborales, lo que deja a muchas trabajadoras en una posición vulnerable ante situaciones de abuso.

La precariedad laboral también juega un papel clave en la incidencia del hostigamiento. Según el informe, compartido por RPP, en empresas donde no se cumplen con las normativas laborales, los casos de hostigamiento son más frecuentes. La falta de estabilidad en el empleo limita las posibilidades de las trabajadoras de denunciar estos actos por temor a represalias o pérdida del trabajo.

Costos ocultos y falta de denuncias

Hostigamiento sexual laboral es una
Hostigamiento sexual laboral es una lacra que se debe desterrar.

El impacto del hostigamiento sexual laboral no se limita solo a la víctima, sino que también genera consecuencias económicas y operativas para las empresas. El informe de la USMP detalló que estas prácticas están asociadas con un aumento del ausentismo, tardanzas y rotación de personal, además de una disminución en la productividad.

En promedio, el ausentismo en las empresas afectó hasta en un 40,6 % las jornadas laborales, con picos de hasta 46,2 % en la región norte. Asimismo, las tardanzas se incrementan hasta un 135,4 % en el sur, mientras que los incidentes críticos en el entorno laboral pueden aumentar hasta un 178,1 % en el norte. Estos datos reflejan el impacto que tiene el hostigamiento sexual no solo en la vida de las trabajadoras, sino también en el desempeño organizacional y en la rentabilidad de las empresas.

A pesar de la magnitud del problema, la mayoría de los casos no son denunciados. El informe reveló que solo un 1,4 % de las víctimas en Lima y un 4,4 % en el sur han reportado estos incidentes a las autoridades de sus empresas. La falta de confianza en el sistema y el miedo a represalias son los principales motivos detrás del silencio de las trabajadoras.

Acoso sexual en el trabajo.
Acoso sexual en el trabajo. - crédito Shutterstock y Canva

Un aspecto relevante del estudio es la identificación de los principales perpetradores del hostigamiento. Si bien se suele asociar este problema con figuras de autoridad dentro de las empresas, los datos demostraron que la mayoría de los casos son cometidos por compañeros de trabajo con cierto nivel de influencia en el entorno laboral.

Este fenómeno, definido como “poder tácito”, hace que los agresores no necesariamente ocupen cargos jerárquicos, sino que se aprovechen de su posición dentro de la dinámica organizacional para ejercer presión sobre sus colegas.

¿Qué hacen las empresas?

El informe también destacó que las empresas que implementan políticas de gestión equitativa y promueven un entorno de respeto logran reducir significativamente la incidencia de hostigamiento sexual laboral. Las organizaciones que establecen sanciones claras y fomentan una cultura de denuncia disminuyen la cantidad de casos reportados, al tiempo que mejoran sus indicadores de productividad y compromiso laboral.

En un contexto donde el hostigamiento sexual laboral sigue siendo una realidad cotidiana para miles de mujeres en el Perú, los esfuerzos por erradicarlo requieren la colaboración de todos los sectores involucrados.