La tarde del último miércoles, miembros de la comunidad nativa asháninka de Pampa Michi se enfrentaron a agentes de la Policía Nacional (PNP) y representantes del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y de la Fiscalía, luego de que estos intentaran incautar animales silvestres que están bajo su cuidado.
De acuerdo a la información dada por medios locales como Radio Ayavi, los funcionarios público llegaron hasta la comuna ubicada en el distrito de Chanchamayo, región Junín, para llevarse dos cabezas de cocodrilo disecados y otros animales que mantienen como mascotas. No obstante, la comunidad reaccionó defendiendo su autonomía y costumbres.
“Nosotros organizamos cómo hacer las cosas. Ustedes han abusado de nuestra selva. ¿Piensa que va a educarnos porque es fiscal? Corrupta eres como Dina”, se le oye decir en un video a Fredy Ucayali, exjefe de la comunidad, a una representante del Ministerio Público.
La comunidad reclamó el motivo de la intervención de las autoridades sobre los animales silvestres que, por costumbres y tradiciones, conviven con ellos, señalando que ni siquiera se ha entablado una conversación apropiada para el ingreso a su territorio. Esto generó malestar entre los pobladores, quienes consideran que las comunidades nativas son autónomas y se rigen por sus propios estatutos y costumbres.
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Los pobladores de Pampa Michi enfatizaron que la selva es su hogar y que han protegido sus recursos durante generaciones, mucho antes de que el Estado intentara regularlos sin consulta. Exigieron que las autoridades reconozcan su autonomía y que cualquier intervención se haga con diálogo y respeto.
La llegada de los funcionarios públicos al pueblo de Pampa Michi se llevó a cabo para incautar ejemplares silvestres, ya que el principal objetivo de Serfor es rescatar y proteger estos animales, sobre todo monos, tortugas y loros los cuales son usualmente rescatados del tráfico ilegal. No obstante, la comunidad asháninka cuestionó la no intervención a un mariposario de la zona el cual mantiene a varios animales enjaulados.
Los representantes de las instituciones estatales se vieron obligados a retirarse del lugar después de que el exjefe de la comunidad advirtiera que aplicarían el castigo popular si volvían a intervenir en el territorio para incautar las especies nativas.
Sobre la comunidad asháninka de Pampa Michi
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La comunidad asháninka de Pampa Michi, ubicada en el distrito de Chanchamayo, en el departamento de Junín, está conformada por un grupo de 754 habitantes que mantienen vivas sus tradiciones ancestrales. Esta comunidad, que forma parte de la etnia asháninka, se destaca por su conexión profunda con la naturaleza y su cultura, lo que se refleja en su modo de vida, sus costumbres y su organización social.
Históricamente, Pampa Michi fue reconocida oficialmente en 1964, aunque ya estaba establecida mucho antes de esa fecha, organizándose en torno a su identidad y prácticas culturales. El nombre de la comunidad proviene de tres colonizadores norteamericanos: Michael, Wayle y Silva, quienes llegaron a la zona en sus primeros años de asentamiento. A pesar de los cambios en la región, la comunidad ha mantenido su identidad intacta y continúa transmitiendo su sabiduría y valores a las generaciones actuales.
En términos económicos, la comunidad se sostiene principalmente a través del turismo y la agricultura. Desde 1999, el turismo ha sido una fuente clave de ingresos, ya que los visitantes pueden participar en actividades culturales, como danzas tradicionales, y adquirir productos artesanales hechos a mano por los miembros de la comunidad. Entre los productos más comunes se encuentran collares, chaquiras (brazaletes y collares), cushmas (vestimentas tradicionales), coronas, arcos y flechas, todos elaborados con materiales locales y mucha dedicación.
Además, la agricultura juega un papel importante en su economía. Los asháninkas de Pampa Michi cultivan tangerinas, naranjas, cacao y tangelo, productos que venden tanto localmente como en la ciudad de Chanchamayo. Esta combinación de actividades les ha permitido mejorar sus condiciones de vida y acceder a mejores recursos para el desarrollo de la comunidad.
Las costumbres de los habitantes de Pampa Michi están profundamente arraigadas en su cosmovisión ancestral. La danza y la música son elementos esenciales de sus celebraciones, y sus festividades están llenas de color y significado. Además, mantienen prácticas de medicina tradicional, utilizando hierbas medicinales locales para el tratamiento de enfermedades, prefiriendo estos remedios a los tratamientos médicos convencionales.