
¿Existe movilidad social ascendente en Perú y en la región? ¿Las jóvenes generaciones superan a la de sus padres? En definitiva, ¿cuánto influye el origen socioeconómico y familiar en las posibilidades de progreso de las nuevas generaciones?
Hagamos una foto del escenario actual como punto de partida para imaginar su futuro.
Perú es uno de los países más desiguales (WID 2022), ya que el 1% más rico gana entre el 25 y el 30% de los ingresos totales del país. En este sentido, la primera Encuesta Nacional de Percepción de Desigualdades (ENADES 2022) profundiza acerca de lo que piensan y sienten los peruanos sobre esta realidad. Los datos son duros: a nivel nacional, el 72% cree que la desigualdad entre ricos y pobres es muy grave. Consideran, por ejemplo, que el acceso a servicios esenciales es muy desigual: a la salud (70%), a la educación (59%) y al trabajo (59%).
Según el informe “Desigualdades heredadas: el rol de las habilidades, el empleo y la riqueza en las oportunidades de las nuevas generaciones” (CAF, 2022), “al igual que el resto de la región, en Perú la persistencia ocupacional entre padres e hijos es muy alta. El 30% de los latinoamericanos (y el 35% en Perú) comparte la misma categoría ocupacional que su padre”. Esta cifra describe el poco movimiento social marcado por un estancamiento en el acceso a mejor educación y mejor empleo entre padres e hijos.
Una primera respuesta a la pregunta inicial es que la mayor herencia que dejan padres a hijos e hijas es la desigualdad en el acceso a oportunidades.
Sin embargo, existen dos caminos muy importantes para contribuir a niveles más altos de movilidad social y disminuir la influencia del contexto socioeconómico de las familias en el futuro de los y las jóvenes.
- Desarrollo de habilidades socioemocionales. Gran parte de la desigualdad que se transmite entre generaciones está vinculada al bajo acceso a la educación y a la falta de estímulos para desarrollar habilidades socioemocionales. Es crucial para el ingreso al mundo laboral desarrollar este tipo de habilidades.
- Mejora de oportunidades laborales. El nivel socioeconómico de las familias de origen condiciona fuertemente la participación laboral. El acceso a empleos de calidad suele estar vinculado a la red de relaciones con las que cuentan las personas. Implementar programas que amplíen el capital social y permitan tener una primera buena experiencia laboral es clave para que muchos jóvenes comiencen un camino de superación personal, familiar y social.
Desarrollar iniciativas que apunten a disminuir la desigualdad de oportunidades relacionadas con la transmisión generacional es urgente para construir un futuro mejor para los y las jóvenes de Latinoamérica. Necesitamos, para el desarrollo de nuestros países, que esta película tengo un mejor final.
