
Los que convivimos con animales que son nuestra compañía los amamos profundamente pero, en general, pretendemos recibir a cambio un sentimiento recíproco. ¿Cómo percibimos que nuestro gato siente por nosotros el mismo amor y la misma devoción, que sentimos por él?
Si bien hacemos todo lo posible para que vivan felices y con sus necesidades físicas y emocionales cubiertas, es inevitable preguntarse: “Me quiere o simplemente me tolera porque vivimos juntos y le doy de comer?”.
El concepto del amor que tenemos entre los seres humanos es diferente para los animales, ya que su manera de demostrar cariño difiere de la nuestra. A su vez, a la luz del conocimiento actual, sabemos que sí sienten pero no cómo lo hacen en profundidad.
Si quisiéramos aproximarnos a conocer sus sentimientos, deberíamos tratar de entender su código y, en el caso del gato, hay algunas demostraciones muy claras. Se sabe que estos felinos sienten afecto y necesidad de estar junto a sus compañeros humanos, y es conocido que pueden entender y reaccionar frente a las emociones humanas como la felicidad, la tristeza o la ira.

El comportamiento de un gato depende del cómo se lo trate. Ellos tienen claras señales demostrativas de afecto y buen vínculo. La primera señal, la más conocida, es el ronroneo.
Los gatos suelen ronronear en muchísimas ocasiones, como por ejemplo, cuando están estresados, enfermos o moribundos, pero siempre lo hacen cuando están a gusto. Los momentos de felicidad los remiten a cuando eran bebes y ronroneaban al tomar la leche de su mamá; por eso repiten la conducta.
Otras señales son propinar pequeños mordiscos de cariño. Cuando están a gusto, muchas veces empiezan a acicalarse y mientras tanto, lanzan un mordisco al humano conviviente. Aunque no lo parezca, esa es una forma genuina de demostrar su amor. Los mordiscos de agresividad son más fuertes y lo más probable es que el gato se vaya después de morder.
Otro signo de cariño es que el animal se frote con el ser humano con el que convive. Los gatos identifican a los miembros de su grupo frotándose con ellos. Así, marcan y llenan de feromonas dejando su olor y se llevan el de los otros.

El amasado es otra señal inequívoca de amor. Los gatos han aprendido ese comportamiento cuando eran pequeños, estimulando, con este movimiento, la bajada de la leche materna. Cuando un gato hace esto de adulto y sobre un ser humano, es que no tiene nada que temer y se siente feliz de estar allí y con esa compañía.
Un signo no tan conocido pero muy frecuente con el que los gatos demuestran cariño es entrecerrando los ojos, como si hicieran “ojitos”. Es una expresión de estar a gusto y de clara empatía. Este gesto se puede devolver y lo entienden como un mensaje recíproco.
Si un gato duerme al lado tuyo es una gran muestra de afecto, ya que cuando descansan son completamente vulnerables y pueden ser víctimas de cualquier depredador. Si se acuesta en la cama confía en que no le vas a hacer daño y se siente protegido de cualquier peligro. Si, además, cuando duerme te muestra la panza, te está mostrando su parte más vulnerable y es un signo de absoluta confianza y entrega.

Finalmente, si un gato te trae alguna presa quiere decir que está intentando contribuir a la casa y es una forma de vinculo y casi de “agradecimiento” por la comida y el cobijo que obtiene.
Como vemos, la manera de mostrar amor de los felinos es muy especial y sabiendo identificarla podremos corresponderla.
*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
No solo perros: los pequeños animales domésticos también favorecen la salud mental infantil
Dos investigaciones europeas revelaron que la convivencia estable con hámsteres, conejos, tortugas o peces brinda beneficios emocionales a los niños

El peso corporal elevado en perros se asocia a mayor presión intraocular y riesgo visual
Un estudio de la Universidad Hebrea de Jerusalén identificó una conexión entre el índice de masa corporal y alteraciones en la presión dentro del ojo, lo que anticipa la necesidad de estrategias preventivas para preservar la visión en mascotas

Cómo los perros logran asociar palabras y nombres en el entorno familiar
Algunos canes demostraron habilidades comparables a las de un niño de 18 meses, según una investigación publicada en Science

Los perros y los gatos pueden ser portadores secretos de ADN en las escenas del crimen
Un equipo científico en Australia demostró cómo el material genético humano puede terminar en cualquier rincón gracias a los animales. Cómo el hallazgo impacta en las investigaciones policiales

La campaña que busca familias para socializar cachorros que serán futuros perros guía
La iniciativa ofrece la posibilidad de alojar y cuidarlos para desempeñar tareas de asistencia cuando crezcan. Los detalles




