
Las transmisiones en vivo de abuso y explotación sexual infantil tienen en la tecnología de la información y la comunicación un medio para impulsar y expandir este oscuro negocio, entre otras cosas, gracias a la falta de regulaciones, controles y, en algunas ocasiones, la mirada desaprensiva de las plataformas y la industria tecnológica.
El acoso online no se produce a través de un proceso lineal, sino por medio de un abordaje dinámico propiciado por la motivación y la capacidad del agresor para acceder, manipular, controlar y extorsionar a la víctima.
El objetivo final es explotar o abusar sexualmente de la persona afectada manejándola y coaccionándola para que genere imágenes o vídeos explícitos y luego los envíe al agresor, quien posteriormente lucrará con este contenido.
En los delitos de agresión sexual se registran conductas violentas motivadas por sentimientos de ira y la conducta premeditada y planificada que expresan un alto nivel de insatisfacción y falta de sentimientos de culpa, materializándose en violencia instrumental, en este caso digital.
PUBLICIDAD
Además, en este nuevo formato existe un factor determinante, un enorme negocio que mueve exorbitantes cifras de dinero, consumido por un mercado que crece y oculta su identidad gracias a recursos que el medio tecnológico facilita. Este material se produce, comercializa y distribuye por correo electrónico, mensajes de texto, WhatsApp, Telegram, Skype, salas de chat, redes de intercambio de archivos entre pares como, por ejemplo, eDonkey, BitTorrent y Gigatribe y cada vez más a través de redes sociales.
También se comercializa en sitios web protegidos con contraseñas y medidas de seguridad: blogs, anuncios y foros. Un caso testigo de ello fue “Dreamboard”, donde los usuarios que querían unirse a él debían subir una imagen de material de abuso sexual infantil junto con su pedido de admisión. Si la imagen se aceptaba como válida, se le otorgaba acceso limitado al contenido del sitio y la membresía solo podía mantenerse si el usuario continuaba subiendo material de este tipo al sitio. Si el usuario quería obtener un mayor acceso al contenido, debía aportar material incluso “que nunca se hubiera visto antes” o “exclusivo”.
PUBLICIDAD
La Darknet, un área de la Deep Web, conocida por las actividades ilícitas que ocurren dentro de ese espacio, ha sido utilizada históricamente para distribuir material de explotación y delitos contra menores y formas más extremas de este material. Sin embargo, hoy, mucho de este material está disponible en la web de superficie e incluso a través de Telegram.
Las transmisiones en vivo de actos sexuales protagonizados por menores constituyen situaciones de abuso y son posibles a partir de la transmisión en tiempo real dirigidas a espectadores en locaciones remotas distribuidas geográficamente en todo el globo. Esta nueva modalidad “en directo” no se menciona explícitamente en los marcos jurídicos internacionales, sin embargo, puede tipificarse como a partir de prohibirse la “participación de un niño en espectáculos pornográficos”.
PUBLICIDAD
En la gran mayoría de los casos los perpetradores son masculinos, pero en países como Reino Unido, Estados Unidos, Filipinas o Rumania, los casos de abuso sexual contra menores transmitidos en vivo han involucrado a mujeres que obligaban a los niños a realizar actos sexuales o los realizaban con ellos.
La Convención sobre los Derechos del Niño de 1989 y el Protocolo Facultativo relativo a la venta de menores, la prostitución infantil y la utilización de ellos en la pornografía del año 2000, enumeran y aclaran la obligación de los Estados de proteger a los infantes de la explotación y el abuso sexuales.
PUBLICIDAD
Lamentablemente la mayoría de estas transmisiones son grabadas y reutilizadas innumerables veces, alojadas en lo más profundo de internet con dificultad para determinar su alojamiento y autoría, eternizando el daño sobre las víctimas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Carta al pueblo argentino
En respuesta al artículo de opinión escrito por el presidente Javier Milei sobre la no regulación de la IA, Carrió llamó a defender la libertad auténtica, el libre albedrío, el derecho y la justicia

El Orgullo también es un acto político
En estos años hemos visto cómo el Congreso se consolidó como un espacio desde el cual se bloquearon avances fundamentales para las personas LGBTI y para otros grupos históricamente vulnerados
Cuál es el criterio presidencial para elegir jueces
Lobby: una legislación clave en todo gobierno liberal-económico
La iniciativa remitida al Congreso establece nuevas obligaciones para transparentar las reuniones y peticiones dirigidas a funcionarios, incorpora sanciones penales y plantea registros públicos para quienes intervengan en ese tipo de gestiones




