El dólar estadounidense cerró la jornada del 24 de febrero de 2026 en Colombia en un promedio de $3.703,16, lo que representó una subida de $5,8 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se ubicó en $3.697,36. Según informó la plataforma Set-FX, durante el día se negociaron más de USD1.305 millones en 1.957 transacciones, con un precio de apertura de $3.700,00, un mínimo de $3.690,00 y un máximo de $3.715,50.
Teniendo en cuenta la última semana, el dólar estadounidense registra un ascenso 0,74%; pese a ello, en términos interanuales todavía mantiene una bajada del 9,6%.
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Con respecto a jornadas previas, puso fin a dos sesiones consecutivas con tendencia negativa. En cuanto a la volatilidad de estos siete días es algo inferior a la cifra lograda para el último año (14,34%), de manera que en esta última fase está teniendo menos variaciones de lo que indica la tendencia general.
Dicho movimiento se dio ante la debilidad del yen japonés. La moneda asiática reaccionó a los mensajes de la primera ministra, Sanae Takaichi, sobre las reservas que mantiene frente a nuevas alzas de la tasa de interés.
Impuesto al patrimonio
A nivel local, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, reveló más detalles sobre los impuestos que se establecerían con la Emergencia Económica originada por la ola invernal. Ávila afirmó que las personas jurídicas enfrentarían un impuesto al patrimonio de 0,5% aplicado a bases iguales o superiores a 200.000 UVT, equivalentes a cerca de $10.454.000, mientras que el sector financiero y el sector minero-energético asumirían una tarifa de 1,6%.
La meta es recaudar $8 billones para la recuperación de infraestructuras y zonas dañadas. “Las circunstancias nos llevaron a plantear este nuevo esquema de medidas, donde el centro de la propuesta tiene que ver con el impuesto al patrimonio para personas jurídicas”, afirmó, el 24 de febrero, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, durante Consejo de Ministros en Cartagena.
Incertidumbre macroeconómica y política
El mercado cambiario colombiano inició la semana con señales claras de tensión. Con una TRM ubicada en $3.691 y una apertura de jornada en $3.718, el dólar mostró rápidamente una fuerte presión alcista, ya que se negoció por encima de sus niveles técnicos relevantes. El sesgo comprador responde a un entorno de alta incertidumbre macroeconómica y geopolítica global que reconfiguró las decisiones de protección patrimonial.
Así lo explicó el economista Iván Torroledo, cofundador de Littio, que hizo análisis sobre los detonantes de este movimiento y el impacto inminente en el bolsillo de los colombianos. Detalló lo siguiente:
- El choque externo: aranceles y desaceleración:
A nivel internacional, el índice DXY, que mide el dólar a nivel global, se mantiene fuerte en la zona de 97.8, impulsado por dos factores críticos: un PIB en Estados Unidos que creció apenas 1.4% frente al 2.8% esperado, lo que confirma una desaceleración, y el anuncio del presidente Donald Trump de imponer aranceles globales del 15% durante 150 días bajo la sección 122.
“La afectación más grande por este 15% de aranceles la sentirán los sectores exportadores, que tendrán que pagar este nuevo impuesto para negociar con nuestro principal socio comercial”, explicó Torroledo. Agregó que “esto se traducirá inevitablemente en una mayor presión inflacionaria local que, sumada a los ajustes del salario mínimo, probablemente obligará al Banco de la República a seguir aumentando las tasas para tratar de controlar el costo de vida”.

- El frente interno: prima de riesgo y elecciones:
En Colombia, el mercado de deuda refleja una mayor prima de riesgo: los TES a diez años superan la barrera del 13%, con lo que se ubican en niveles del 13,16 %. Señala el experto que esto obedece a una corrección del mercado ante la reciente emisión de deuda del Gobierno a tasas superiores a las vigentes.
La dinámica traerá consecuencias directas sobre la tasa de cambio: “En aproximadamente seis meses a un año, el Gobierno tendrá que salir a comprar dólares para pagar los intereses de la deuda que adquirió en el exterior, convirtiéndose en un comprador fuerte que presionará el precio de la divisa al alza”, advirtió.
A esto se suma la volatilidad del calendario político local. Según el análisis desde la Tesorería de Littio, cuando las encuestas electorales comiencen a publicarse entre abril y mayo, cualquier repunte sorpresivo hacia la izquierda detonará altos niveles de incertidumbre, lo que históricamente propicia un rally o salto abrupto en la cotización del dólar.
- La estrategia: activos refugio y la caja de recompensas
El comportamiento de los mercados confirma el nerviosismo global: mientras las acciones en EE. UU. corrigen a la espera del reporte de resultados de tecnológicas como Nvidia, el oro rompió su rango reciente, ubicándose cerca de los USD5.182 por onza, con proyecciones que podrían extenderlo hacia los USD5.400 o USD5.500. En dicho escenario, la diversificación en divisas deja de ser una reacción puntual y se convierte en un pilar de las finanzas personales.
La recomendación estratégica es clara: aprovechar los niveles actuales para resguardarse en una moneda fuerte antes de que se materialicen las presiones proyectadas hacia los $4.000.


