Tip de ortografía del día: wolframio, escritura y pronunciación

La forma en la que una persona escribe puede decir mucho de su personalidad y preparación

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Conoce las recomendaciones que hace
Conoce las recomendaciones que hace la Fundéu RAE para mejorar la escritura. (Infobae/Jovani Pérez)

En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener relevancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre será benéfico en todos los ámbitos.

En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que se poseen; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.

Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien escrito habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.

Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.

En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, a través de la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite en su página web y de manera constante diversas recomendaciones para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.

Uso correcto

El nombre habitual y recomendado del elemento químico es wolframio , que se pronuncia /bolfrámio/ , no /guolfrámio/.

Pueden encontrarse en los medios de comunicación distintas variantes del nombre de este metal, así como pronunciaciones inadecuadas: «A Veiga pone en valor la historia del volframio», «El tungsteno fue clave en los proyectiles antiblindaje de la Segunda Guerra Mundial» o «Wolfram, el “oro negro” de Ourense: qué es y para qué se utiliza».

Tal como se indica en el Diccionario panhispánico de dudas , el elemento químico de número atómico 74 puede llamarse wolframio , que es la denominación más frecuente y preferible , también de acuerdo con la Real Sociedad Española de Química, o tungsteno . No obstante, son válidas igualmente las formas volframio y wólfram , aunque esta última tiene muy poco uso y no se registra en ámbitos técnico-científicos.

Si se utiliza alguna de las grafías con w ( wolframio o wólfram ), las pronunciaciones apropiadas son /bolfrámio/ y /bólfram/, con el sonido /b/ , no /guolfrámio/ o /guólfram/. La Ortografía de la lengua española señala que, en nombres propios de origen visigodo y voces tomadas del alemán, así como en topónimos o antropónimos alemanes y en sus derivados, la w se pronuncia con el sonido /b/ : Wagner y wagneriano , Weimar , Westfalia

Así pues, aunque los ejemplos iniciales son válidos, habría sido más recomendable optar por wolframio , pronunciado /bolframio/: «A Veiga pone en valor la historia del wolframio», «El wolframio fue clave en los proyectiles antiblindaje de la Segunda Guerra Mundial» y «Wolframio, el “oro negro” de Ourense: qué es y para qué se utiliza». En el último caso, si se prefiere por alguna razón la forma poco usada, lo apropiado habría sido escribirla con tilde: «Wólfram, el “oro negro” de Ourense: qué es y para qué se utiliza».

Se recuerda que, como el resto de los nombres de los elementos químicos, se escribe con minúscula, wolframio , pero su símbolo es W, en mayúscula.

¿Para qué sirve la RAE?

La RAE vela por el
La RAE vela por el idioma español. (RAE)

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.

Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.

Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.

Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.

Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.

Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.

La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.