Cefalea en racimos: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Varias son las causas de este padecimiento, sin embargo, hay distintas opciones para su tratamiento

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También conoce la forma en
También conoce la forma en la que se diagnostica este padecimiento, cómo evitarla y cuáles son los factores de riesgo (Infobae/Jovani Pérez)

Las cefaleas en brotes, que ocurren en patrones cíclicos o períodos en brotes, son uno de los tipos más dolorosos de cefalea. Una cefalea en brotes comúnmente te despierta en medio de la noche con un dolor intenso en un ojo o alrededor de un ojo en uno de los lados de la cabeza.

Los episodios de ataques frecuentes, conocidos como períodos en brotes, pueden durar de semanas a meses y suelen estar seguidos de períodos de remisión cuando los dolores de cabeza cesan. Durante la remisión, no se presentan dolores de cabeza durante meses y a veces incluso años.

Afortunadamente, la cefalea en brotes es poco frecuente y no pone en peligro la vida. Con tratamiento, los ataques de cefalea en brotes pueden ser más cortos y menos intensos. Además, los medicamentos pueden reducir el número de cefaleas en brotes que tienes.

Síntomas

Signos y síntomas frecuentes

Una cefalea en brotes aparece rápidamente, por lo general sin previo aviso, aunque es posible que primero se presenten náuseas y aura similares a las de la migraña. Los signos y síntomas comunes durante un dolor de cabeza incluyen los siguientes:

Dolor atroz que generalmente se encuentra dentro, detrás o alrededor de un ojo, pero que puede irradiarse a otras áreas de la cara, la cabeza y el cuello

Dolor en un solo lado

Inquietud

Lagrimeo excesivo

Enrojecimiento del ojo en el lado afectado

Congestión o secreción nasal en el lado afectado

Sudoración facial o frontal en el lado afectado

Piel pálida (palidez) o rubor en la cara

Hinchazón alrededor del ojo en el lado afectado

Párpado caído en el lado afectado

Las personas con cefalea en brotes, a diferencia de las que tienen migraña, son propensas a caminar o a sentarse y mecerse de un lado a otro. Algunos síntomas similares a los de la migraña —incluida la sensibilidad a la luz y al sonido— pueden ocurrir con una cefalea en brotes, aunque generalmente en un lado.

Características del período de brotes

Los períodos de brotes suelen durar varias semanas o meses. La fecha de inicio y la duración de cada período de brotes pueden ser sistemáticos de un período a otro. Por ejemplo, los períodos de brotes pueden ocurrir estacionalmente, como cada primavera o cada otoño.

La mayoría de las personas tienen cefaleas en brotes ocasionales. En las cefaleas en brotes ocasionales, los dolores de cabeza pueden prolongarse desde una semana hasta un año, seguidos de un período de remisión sin dolor que puede durar 3 meses o más antes de que se presente otra cefalea en brotes.

Los períodos de brotes crónicos pueden continuar por más de un año, o los períodos sin dolor pueden durar menos de un mes.

Durante un período de brotes, ocurre lo siguiente:

Los dolores de cabeza generalmente ocurren todos los días, algunas veces varias veces al día.

Un solo ataque puede durar de 15 minutos a tres horas.

Los ataques a menudo ocurren a la misma hora todos los días.

La mayoría de los ataques ocurren por la noche, generalmente 1 o 2 horas después de acostarse.

El dolor generalmente termina tan repentinamente como comenzó, con una intensidad que disminuye rápidamente. Después de los ataques, la mayoría de las personas no sienten dolor, pero están exhaustas.

Cuándo debes consultar con un médico

Consulta al médico si recién comienzas a padecer cefaleas en brotes para descartar otros trastornos y para encontrar el tratamiento más efectivo.

El dolor de cabeza, incluso cuando es intenso, por lo general no es el resultado de una enfermedad de fondo. Sin embargo, los dolores de cabeza ocasionalmente pueden indicar una afección médica de fondo grave, como un tumor cerebral o la ruptura de un vaso sanguíneo debilitado (aneurisma).

Además, si tienes antecedentes de dolores de cabeza, acude al médico si el patrón cambia o si los dolores de cabeza repentinamente se sienten diferentes.

Busca atención de emergencia si tienes cualquiera de los siguientes signos y síntomas:

Un dolor de cabeza abrupto e intenso, a menudo como un trueno

Un dolor de cabeza con fiebre, náuseas o vómitos, rigidez en el cuello, confusión mental, convulsiones, entumecimiento o dificultades para hablar, lo cual puede indicar una serie de problemas, entre ellos, un accidente cerebrovascular, meningitis, encefalitis o un tumor cerebral

Un dolor de cabeza después de un traumatismo craneal, incluso si es una caída o protuberancia menor, especialmente si empeora

Un dolor de cabeza intenso y repentino que no se parece a ninguno de los que ha tenido

Un dolor de cabeza que empeora con el paso de los días y cambia de patrón

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Shutterstock)

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para las cefaleas en brotes incluyen los siguientes:

Sexo. Los hombres son más propensos a padecer cefaleas en brotes.

La edad. La mayoría de las personas que desarrollan cefaleas en brotes tienen entre 20 y 50 años, pero la afección puede aparecer a cualquier edad.

Tabaquismo. Muchas de las personas que sufren ataques de cefalea en brotes son fumadores. Sin embargo, dejar de fumar generalmente no tiene ningún efecto sobre los dolores de cabeza.

Consumo de alcohol. Si tienes cefaleas en brotes, beber alcohol durante un período de brote puede aumentar el riesgo de un ataque.

Antecedentes familiares. Tener un padre o hermano que haya sufrido cefalea en brotes puede aumentar el riesgo.

Diagnóstico

La cefalea en brotes tiene un tipo característico de dolor y un patrón de ataques. El diagnóstico depende de la descripción de los ataques, que incluye el dolor, la ubicación y la intensidad de los dolores de cabeza y los síntomas asociados.

La frecuencia y la duración de los dolores de cabeza también son factores importantes.

Es probable que el médico trate de determinar con precisión el tipo y la causa del dolor de cabeza usando ciertos métodos.

Examen neurológico

Un examen neurológico puede ayudar al médico a detectar signos físicos de un trastorno neurológico. El examen generalmente es normal en pacientes con cefaleas en brotes. El médico utilizará una serie de procedimientos para evaluar la función cerebral, que incluyen pruebas de los sentidos, los reflejos y los nervios.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Si tienes dolores de cabeza inusuales o complicados, o si un examen neurológico arroja resultados anormales, el médico puede recomendar otras pruebas para descartar otras causas graves de dolor de cabeza, como un tumor o un aneurisma. Las pruebas de diagnóstico por imágenes del cerebro comunes incluyen las siguientes:

Imágenes por resonancia magnética (RM). Se utiliza un potente campo magnético y ondas de radio para crear imágenes detalladas del cerebro y los vasos sanguíneos.

Tomografía computarizada. Se utiliza una serie de radiografías para crear imágenes transversales detalladas del cerebro.

 Cada enfermedad tiene una
Cada enfermedad tiene una o varias formas de diagnosticarla para así detectarla y luego combatirla (Getty Images)

Tratamiento

Las cefaleas en brotes por tienen cura. El objetivo del tratamiento es disminuir la intensidad del dolor, acortar el período del dolor de cabeza y prevenir las crisis.

Debido a que el dolor provocado por las cefaleas en brotes aparece repentinamente y puede disminuir en poco tiempo, las cefaleas en brotes pueden ser difíciles de evaluar y tratar, ya que se requieren medicamentos de rápida acción.

Algunos tipos de medicamentos agudos pueden aliviar rápidamente el dolor. Los siguientes tratamientos han demostrado ser eficaces como tratamiento agudo y preventivo de las cefaleas en brotes.

Tratamientos para casos agudos

Los tratamientos de acción rápida disponibles de tu médico incluyen:

Oxígeno. Inhalar brevemente oxígeno puro a través de una máscara proporciona un alivio considerable para la mayoría de las personas que la usan. Los efectos de este procedimiento seguro y económico se pueden sentir en 15 minutos. El oxígeno es generalmente seguro y no tiene efectos secundarios. El mayor inconveniente del oxígeno es la necesidad de llevar contigo un cilindro de oxígeno y un regulador, lo que puede hacer que el tratamiento sea incómodo e inaccesible a veces. Hay unidades pequeñas y portátiles disponibles, pero a algunas personas aun así les resultan poco prácticas.

Triptanes. La forma inyectable de sumatriptán (Imitrex), que se utiliza comúnmente para tratar la migraña, también es un tratamiento eficaz para la cefalea en brotes aguda. La primera inyección se puede administrar durante la observación médica. Algunas personas pueden beneficiarse del uso de sumatriptán en forma de aerosol nasal, pero para la mayoría de las personas esto no es tan eficaz como una inyección y puede tardar más tiempo en funcionar. No se recomienda sumatriptán si tienes presión arterial alta no controlada o enfermedad cardíaca. Otro medicamento de triptán, zolmitriptán (Zomig), se puede tomar en forma de aerosol nasal para aliviar la cefalea en brotes. Este medicamento puede ser una opción si no puedes tolerar otras formas de tratamientos de acción rápida. Los medicamentos orales son de acción relativamente lenta y a menudo no son útiles para el tratamiento agudo de las cefaleas en brotes.

Octreotida. La octreotida (Sandostatin), una versión sintética inyectable de la hormona cerebral somatostatina, es un tratamiento eficaz de la cefalea en brotes para algunas personas. Pero en general, es menos eficaz y actúa menos rápidamente para aliviar el dolor que los triptanos.

Anestesia local. El efecto anestésico de la anestesia local, como la lidocaína, puede ser eficaz contra la cefalea en brotes en algunas personas cuando se administra por vía nasal (intranasal).

Dihidroergotamina. La forma inyectable de dihidroergotamina (D.H.E. 45) puede ser un analgésico eficaz para algunas personas con cefalea en brotes. Este medicamento también está disponible en forma inhalada (intranasal), pero esta forma no ha demostrado ser eficaz para la cefalea en brotes.

Tratamientos preventivos

La terapia preventiva comienza al inicio del episodio en brotes con el objetivo de suprimir los ataques.

Determinar qué medicamento usar a menudo depende de la duración y la regularidad de los episodios. Con la orientación del médico, puedes ir reduciendo gradualmente el consumo de los medicamentos una vez que termine la duración esperada del episodio en brotes.

Bloqueadores de los canales de calcio. El agente bloqueador de los canales de calcio verapamilo (Calan SR, Verelan) suele ser la primera opción para prevenir la cefalea en brotes. El verapamilo puede usarse con otros medicamentos. En ocasiones, se necesita el uso a largo plazo para controlar la cefalea en brotes crónica. Los efectos secundarios pueden incluir estreñimiento, náuseas, fatiga, hinchazón de los tobillos y presión arterial baja.

Corticosteroides. Los medicamentos antiinflamatorios llamados corticosteroides, como la prednisona (Prednisona Intensol, Rayos), son medicamentos preventivos de acción rápida que pueden ser eficaces para muchas personas con cefaleas en brotes. El médico puede recetarte corticosteroides si la afección de la cefalea en brotes comenzó recientemente o si tienes un patrón de períodos en brotes breves y remisiones prolongadas. Aunque los corticosteroides podrían ser una buena opción para usar durante varios días, debido a efectos secundarios graves, como diabetes, hipertensión y cataratas, no son apropiados para usarlos a largo plazo.

Carbonato de litio. El carbonato de litio (Lithobid), que se utiliza para tratar el trastorno bipolar, puede ser eficaz para prevenir la cefalea en brotes crónica en caso de que se hayan usado otros medicamentos para ese fin sin éxito. Los efectos secundarios incluyen temblor, aumento de la sed y diarrea. El médico puede ajustar la dosis para minimizar los efectos secundarios. Mientras estés tomando este medicamento, se te harán análisis de sangre con regularidad para detectar efectos secundarios más graves, como daño renal.

Estimulación no invasiva del nervio vago. Utiliza un controlador de mano para suministrar estimulación eléctrica al nervio vago a través de la piel. Aunque se necesita más investigación, algunos estudios encontraron que la estimulación no invasiva del nervio vago ayudó a reducir la frecuencia de las cefaleas en brotes.

Bloqueo nervioso. La inyección de un agente adormecedor (anestésico) y corticosteroide en el área alrededor del nervio occipital, situado en la parte posterior de la cabeza, puede reducir las cefaleas en brotes crónicas. Un bloqueo del nervio occipital puede ser útil como alivio temporal hasta que los medicamentos preventivos a largo plazo surtan efecto. A menudo se usa en combinación con el verapamilo.

Otros medicamentos preventivos utilizados para la cefalea en brotes incluyen medicamentos anticonvulsivos, como el topiramato (Topamax, Qudexy XR).

Cirugía

En raras ocasiones, los médicos pueden recomendar la cirugía para personas con cefaleas en brotes crónicas que no encuentran alivio con un tratamiento intensivo o que no pueden tolerar los medicamentos o sus efectos secundarios.

La estimulación del ganglión esfenopalatino implica la cirugía para implantar un neuroestimulador que se opera mediante un controlador de mano. Algunas investigaciones mostraron un alivio rápido del dolor y una menor frecuencia de dolores de cabeza, pero se necesitan más estudios.

Varios estudios pequeños encontraron que la estimulación del nervio occipital en uno o ambos lados puede ser beneficiosa. Esto implica implantar un electrodo junto a uno de los nervios occipitales o ambos.

Mediante algunos procedimientos quirúrgicos para la cefalea en brotes, se intenta dañar las vías nerviosas que se cree que son responsables del dolor, más comúnmente el nervio trigémino que irriga el área detrás y alrededor del ojo.

Sin embargo, los beneficios a largo plazo de los procedimientos destructivos son motivo de disputa. Además, debido a las posibles complicaciones, como debilidad muscular en la mandíbula o pérdida de sensibilidad en ciertas áreas de la cara y la cabeza, rara vez se considera.

Posibles tratamientos futuros

Los investigadores están estudiando varios posibles tratamientos para la cefalea en brotes.

Estimulación del nervio occipital. En este procedimiento, el cirujano implanta electrodos en la parte posterior de la cabeza y los conecta a un pequeño dispositivo similar a un marcapasos (generador). Los electrodos envían impulsos para estimular la zona del nervio occipital, que puede bloquear o aliviar las señales de dolor. Varios estudios pequeños de estimulación del nervio occipital encontraron que el procedimiento redujo el dolor y la frecuencia de los dolores de cabeza en algunas personas con cefaleas en brotes crónicas.

Estimulación cerebral profunda. La estimulación cerebral profunda es un tratamiento prometedor pero aún no probado para las cefaleas en brotes que no responden a otros tratamientos. En este procedimiento, los médicos implantan un electrodo en el hipotálamo, el área del cerebro asociada con la sincronización de los períodos en brotes. El cirujano conecta el electrodo a un generador que cambia los impulsos eléctricos del cerebro y puede aliviar el dolor. Debido a que esto implica colocar un electrodo en lo profundo del cerebro, existen riesgos significativos, como una infección o hemorragia. La estimulación cerebral profunda del hipotálamo puede brindar alivio a las personas con cefaleas en brotes graves y crónicas que no han sido tratadas con éxito con medicamentos.