Cáncer de vejiga: factores de riesgo y las señales que no debemos ignorar

Quienes padecen este tipo de cáncer pueden necesitar seguimiento durante años aún y cuando la enfermedad haya desaparecido

Guardar
El de vejiga es uno
El de vejiga es uno de los cánceres con mayor incidencia en el mundo. (Europa Press)

El cáncer de vejiga es un tipo frecuente de cáncer que comienza en las células de la vejiga. La vejiga es un órgano muscular hueco en la parte inferior del abdomen que almacena la orina, de acuerdo con la definición de Mayo Clinic.

La enfermedad comienza con más frecuencia en las células (células uroteliales) que recubren el interior de la vejiga. Las células uroteliales también se encuentran en los riñones y en los tubos (uréteres) que conectan los riñones con la vejiga. El cáncer urotelial puede ocurrir en los riñones y los uréteres también, pero es mucho más común en la vejiga. La mayoría de los cánceres de vejiga se diagnostican en etapa inicial, cuando es altamente tratable.

“Pero, incluso, los cánceres de vejiga de etapa inicial pueden volver después de un tratamiento exitoso. Por esta razón, las personas con cáncer de vejiga suelen necesitar pruebas de seguimiento durante años después del tratamiento para detectar alguna posible reaparición”, destaca la institución de salud de Estados Unidos.

Algunos signos y síntomas pueden ser los siguientes: sangre en la orina (hematuria), que puede hacer que el líquido parezca de color rojo brillante o marrón, aunque a veces se ve normal y se detecta sangre en un análisis de laboratorio, micción frecuente, micción dolorosa y dolor de espalda.

Cuándo debes consultar a un médico

Al acudir al médico no
Al acudir al médico no olvides mencionar si en tu familia existen antecedentes de la enfermedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las señales que indican la hora de consultar a un médico son si notas que tu orina cambia de color y te preocupa que pueda contener sangre, pide una cita para que te haga análisis.

Los factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de vejiga incluyen: tabaquismo, edad avanzada, ser hombre, exposición a ciertas sustancias químicas, haber recibido algún tratamiento de radiación y antecedentes personales o familiares de cáncer

Las pruebas y los procedimientos utilizados para diagnosticar el cáncer de vejiga incluyen lo siguiente:

Usar un microscopio para examinar el interior de la vejiga (cistoscopia): para realizar la cistoscopia, el médico inserta un tubo pequeño y estrecho (cistoscopio) a través de la uretra El cistoscopio tiene una lente que permite al médico ver el interior de la uretra y la vejiga y examinar estas estructuras en busca de signos de enfermedad La cistoscopia puede hacerse en el consultorio del médico o en el hospital.

Extracción de una muestra de tejido para analizarla (biopsia): durante la cistoscopia, el médico puede insertar un instrumento especial a través del endoscopio y dentro de la vejiga para recoger una muestra de células (biopsia) para analizarla A veces, este procedimiento se denomina resección transuretral de tumor de vejiga La resección transuretral de un tumor de vejiga también se puede utilizar para tratar el cáncer de vejiga

Examinar una muestra de orina (citología de orina): se analiza una muestra de orina en un microscopio para determinar si hay células cancerosas en un procedimiento llamado citología de orina.

Pruebas por imágenes: las pruebas por imágenes, como el urograma de tomografía computarizada o el pielograma retrógrado, permiten que el médico examine las estructuras de las vías urinarias

Para determinar la magnitud del cáncer

Esta enfermedad afecta principalmente a
Esta enfermedad afecta principalmente a hombres mayores de 55 años. (Shutterstock.com)

Después de confirmar que tienes cáncer de vejiga, es posible que el médico te recomiende otras pruebas como una tomografía computarizada, imágenes por resonancia magnética, tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés), gammagrafía ósea y Rayos X del tórax.

Los cánceres de la vejiga se clasifican en función de cómo aparecen las células cancerosas cuando se observan a través de un microscopio. Esto se conoce como el grado y tu médico podría describir al cáncer de vejiga como de bajo o alto grado:

Cáncer de vejiga de bajo grado: tiene células que, en apariencia y organización, son más similares a las células normales (bien diferenciadas) Un tumor de bajo grado suele crecer más lentamente y es menos probable que invada la pared muscular de la vejiga que un tumor de alto grado

Cáncer de vejiga de alto grado: presenta células de aspecto anormal y que no se parecen en nada a los tejidos de apariencia normal (poco diferenciadas) Un tumor de alto grado tiende a crecer de forma más agresiva que un tumor de bajo grado y puede ser más probable que se extienda a la pared muscular de la vejiga y a otros tejidos y órganos

El cáncer de vejiga puede reaparecer, incluso después de un tratamiento exitoso. Debido a esto, los pacientes necesitan pruebas de seguimiento durante años después de un tratamiento exitoso.