La dermatomiositis es una enfermedad inflamatoria poco común que se caracteriza por la debilidad muscular y por un sarpullido cutáneo particular.
Puede afectar a adultos y niños. En los adultos, en general, se presenta entre los 45 y los 65 años. En los niños, suele aparecer entre los 5 y los 15 años. La dermatomiositis afecta más a las mujeres que a los hombres.
La dermatomiositis no tiene cura, pero puede haber períodos en los que mejoran los síntomas. El tratamiento puede eliminar el sarpullido en la piel y ayudarte a recuperar la fuerza y la función musculares.
Los signos y síntomas de la dermatomiositis pueden aparecer de repente o presentarse progresivamente. Entre los signos y síntomas más comunes, se incluyen los siguientes:
Cambios en la piel. Se desarrolla un sarpullido de color violeta o rojo oscuro que aparece con mayor frecuencia en el rostro y los párpados y en los nudillos, los codos, las rodillas, el pecho y la espalda. El sarpullido, que puede provocar comezón y dolor, suele ser el primer signo de dermatomiositis.
Debilidad muscular. La debilidad muscular progresiva afecta a los músculos más cercanos al tronco, como los de las caderas, los muslos, los hombros, la parte superior de los brazos y el cuello. La debilidad afecta tanto el lado izquierdo del cuerpo como el derecho y suele empeorar progresivamente.
Si tu médico sospecha que tienes dermatomiositis, podría recomendarte algunas de las siguientes pruebas:
Análisis de sangre. Un análisis de sangre le permitirá al médico saber si tienes niveles elevados de enzimas musculares, lo que puede indicar un daño muscular Mediante los análisis de sangre también se pueden detectar autoanticuerpos asociados con los diferentes síntomas de la dermatomiositis, lo cual puede ayudar a determinar el mejor medicamento y el mejor tratamiento
Radiografía de tórax. Con este estudio simple se pueden identificar indicios del tipo de daño pulmonar que a menudo ocurre con la dermatomiositis
Electromiografía. Un médico con capacitación especializada inserta un electrodo de aguja fina a través de la piel dentro del músculo que debe analizarse La actividad eléctrica se mide a medida que relajas o tensas el músculo y los cambios en el patrón de la actividad eléctrica pueden confirmar si existe una enfermedad muscular El médico puede determinar qué músculos están afectados
Imágenes por resonancia magnética. Un escáner crea imágenes transversales de los músculos del cuerpo a partir de los datos generados por un poderoso campo magnético y ondas de radio A diferencia de una biopsia del músculo, las imágenes por resonancia magnética pueden evaluar la inflamación en una zona más grande del músculo
Biopsia de la piel o del músculo. Se extrae un pequeño pedazo de piel o de músculo para realizar un análisis de laboratorio Una muestra de piel puede ayudar a confirmar el diagnóstico de dermatomiositis Una biopsia del músculo podría revelar la inflamación del tejido muscular u otros problemas, como daño o infección Si la biopsia de piel confirma el diagnóstico, tal vez, no sea necesario realizar la biopsia del músculo
La dermatomiositis no tiene cura, pero el tratamiento puede mejorar la piel, así como la fuerza y la función de los músculos.
Con información de Mayo Clinic
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