La ingeniería invisible de un evento: liderazgo y logística en acción

Fabián Solano Balderrama, director ejecutivo de un programa de conferencias y experiencias de liderazgo en barrio San Nicolás, analiza el rol del equipo, la mentoría y la planificación en cada evento

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Fabián Solano Balderrama es director
Fabián Solano Balderrama es director ejecutivo de un programa de conferencias y experiencias de liderazgo en barrio San Nicolás (Foto: Movant Connection)

En la producción de un evento de alto impacto nada queda librado al azar. Para Fabián, la clave está en confiar y ordenar procesos: “cada speaker es un proyecto”. Desde esa lógica, lidera una organización donde la logística atraviesa cada decisión.

¿Cómo es tu rol de líder dentro de la organización de conferencias?

Desde mi lugar me toca dirigir los proyectos, pero no desde el control absoluto sino desde la confianza. Estoy muy metido en lo ejecutivo, en la gestión general, en lo administrativo o técnico cuando hace falta. Pero al mismo tiempo hay muchos eventos que hoy ya producen los mismos chicos del equipo, y eso para mí es clave.

Creo mucho en confiar. Cada uno tiene su rol, su impronta, su forma de trabajar. Mi tarea es acompañar, estar disponible, resolver cuando surge algo y dar marco. Siempre digo que nuestra cultura es muy clara: trabajamos en equipo y “flasheamos” bien alto.

Eso implica animarnos a ir por speakers difíciles, apostar a lugares estratégicos, pensar proyectos ambiciosos. Pero eso solo se logra si hay confianza real. Yo trato de que cada uno pueda fluir en lo suyo, sabiendo que estoy para apoyar. Mi liderazgo pasa más por potenciar que por imponer.

¿Qué buscás en un speaker? ¿La persona, la temática o ambas cosas?

Depende del proyecto y del lema, pero nosotros tenemos un eje muy claro: somos los únicos en el mundo que tenemos foco en el ecosistema emprendedor, el sector corporativo y el liderazgo. Ese es nuestro hilo conductor.

A partir de ahí evaluamos perfiles. Lo trabajamos en equipo. Para mí es clave entender que cuando un speaker sube al escenario nos representa. Eso es fundamental. Entonces sí, analizamos mucho esa coherencia.

A veces llegan postulaciones y quedan uno o dos años esperando. Y finalmente ese llamado se da. Este año, por ejemplo, tenemos un par de casos así. Hay una cuestión estratégica en todo esto, no es algo improvisado.

Hablando de estrategia, ¿cuánta logística hay detrás de estas conferencias?

Un montón. Te diría que está en todo. En cada proyecto hay logística, pero también en cada speaker. Cada orador es un proyecto en sí mismo. Hay viajes, vuelos, agendas, tiempos. Si viene del exterior, hay que coordinar con su equipo en Argentina, organizar esos días, sus traslados, sus necesidades.

Para Fabián "es clave entender
Para Fabián "es clave entender que cuando un speaker sube al escenario nos representa" (Foto: Shutterstock)

Tenemos una encargada de logística y una ingeniera que son clave. Ayudan muchísimo a ordenar toda la producción. Siempre les digo a los chicos: más allá del proyecto general, cada speaker es un proyecto. Y cada proyecto tiene su logística.

Después está toda la estructura del evento: lo audiovisual, la producción, la escenografía. Tenemos un “rider” propio, pero si el speaker tiene su “rider”, también hay que adaptarse. Hay alguien de producción y logística chequeando todo eso. Así que sí, la logística está en todo.

¿Cómo vivís los minutos previos a cada evento?

Con mucha tranquilidad. Siempre decimos que trabajamos hasta el día anterior. El día del evento es para disfrutarlo. Obviamente surgen cuestiones para resolver, siempre pasa en una producción grande. Pero a esa altura ya está todo hecho.

Lo importante ahí es transmitir seguridad, tranquilidad al equipo, a los speakers, a todos los que están trabajando. Decir: todo va a salir bien. Si hiciste bien el trabajo antes, ese día solo acompañás. Igual, a esa altura ya está todo hecho.

Desde tu posición, ¿qué es lo que más te motiva?

Me motiva trabajar con un equipo de altísimo nivel. Y también la responsabilidad de cumplir sus expectativas y sueños, porque hay chicos que quieren producir su propio evento, con temáticas diferentes. También los speakers tienen su objetivo personal cuando suben al escenario.

Soy muy consciente de mi rol de liderazgo. A veces cuesta entenderlo o nombrarlo, pero está. Y me gusta porque me permite generar espacios de networking. No solo para el público, también para los speakers. Hay algunos que no se conocen y se conocen ahí. Después surgen proyectos, amistades, negocios. Eso es muy potente.

¿Qué temáticas sentís que hoy marcan tendencia en el ecosistema de las conferencias?

El rol del mentor. Sin dudas. En el ecosistema emprendedor, en el sector corporativo, en líderes jóvenes, es fundamental. Hace poco leí un libro sobre el paso a paso para emprender. El primer capítulo dice: primera solución, buscá un mentor. Y es verdad. Es muy importante encontrar tu mentor. Alguien que ya pasó por ese proceso, que pueda acompañarte.

En este proyecto yo muchas veces siento que mi rol es más mentor que otra cosa. Potenciar las habilidades que veo en los chicos, acompañarlos en la producción de un evento que es complejo, con todo lo que implica. Yo ya pasé por eso. Ellos quizás no. Entonces ahí aparece el rol del mentor.

Es un tema muy necesario. Los jóvenes que están empezando a emprender, o los que están asumiendo roles corporativos más altos, necesitan un mentor. Es clave.

¿Qué representa tu trabajo para vos?

Es un espacio donde puedo conjugar liderazgo, gestión, logística, estrategia y, sobre todo, equipo. Es una producción grande, con muchos stakeholders, con mucha responsabilidad. Pero también es un espacio donde se cumplen sueños, donde se generan conexiones y donde se trabaja en serio. Y todo eso, para mí, vale muchísimo.