
Al estilo Utopías de las Ciudad de México, el Congreso del Estado de México analiza la creación de readaptar predios para crear espacios dedicados a jóvenes.
La legisladora Maricela Beltrán presentó una iniciativa que propone crear espacios públicos destinados a actividades deportivas, culturales y de salud mental.
¿Qué dice la propuesta?
El Estado de México, que concentra la mayor población joven del país al reunir 13.6% de los 131.1 millones de habitantes registrados en 2023, fue el foco de una iniciativa presentada por el Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano (MC) en la LXII Legislatura local.
El objetivo de la propuesta es que los ayuntamientos impulsen la creación, habilitación y recuperación de espacios públicos juveniles enfocados en la cultura física, el deporte, la recreación y el desarrollo integral de los jóvenes mexiquenses.
De acuerdo a la legisladora, la prioridad para la creación de estos espacios son las comunidades rurales y colonias populares con altos niveles de marginación, rezago social o incidencia delictiva.
La iniciativa propone reformas a la Ley de la Juventud del Estado de México. El planteamiento establece que las administraciones municipales deberán identificar predios, públicos o privados, susceptibles de convertirse en espacios juveniles, garantizando su accesibilidad territorial.
El documento especifica que, tras la entrada en vigor del decreto, los ayuntamientos contarán con un plazo de 180 días naturales para realizar un diagnóstico e identificar los predios que podrían destinarse a la habilitación de estos espacios juveniles. Esta disposición busca acelerar el proceso de recuperación y transformación de terrenos subutilizados o en desuso en centros de vida comunitaria.
Durante la presentación del proyecto, la diputada Beltrán Sánchez subrayó la importancia de atender las necesidades de la juventud, señalando que la falta de espacios adecuados impacta directamente en el tejido social y genera entornos de riesgo.
La iniciativa también señala que la recuperación de predios y su conversión en espacios juveniles representa una herramienta táctica de seguridad pública y reconstrucción del tejido social, especialmente en municipios con altos índices de violencia o marginación.
El documento destaca que ofrecer a las y los jóvenes entornos seguros y actividades formativas contribuye a reducir factores de riesgo, como las adicciones y el aislamiento, y promueve alternativas de desarrollo comunitario, particularmente para mujeres y grupos vulnerables.


