“Empleadas domésticas”: por qué es incorrecto utilizar este término en México

Las personas que realizan labores de limpieza en las casas deberían contar con ciertos derechos legales

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(Ricardo Rubio / Europa Press)
(Ricardo Rubio / Europa Press)

La discusión sobre el lenguaje que se emplea para referirse a quienes se dedican al trabajo en los hogares mexicanos ha cobrado fuerza en los últimos años.

Diversas instituciones y especialistas destacan que el uso del término “empleadas domésticas” resulta incorrecto y discriminatorio en México.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) han subrayado en informes recientes que el término “doméstica” arrastra una carga histórica de subordinación y estigmatización.

 (Carlos Castro / Europa
(Carlos Castro / Europa Press)

Organizaciones sociales y activistas sostienen que el lenguaje influye directamente en la percepción y el trato hacia este sector, que suma más de 2,3 millones de personas, la mayoría mujeres, según cifras oficiales.

Según datos de la Ley Federal del Trabajo, el empleo en hogares particulares fue reconocido formalmente en México tras reformas recientes, y la denominación “trabajadora del hogar” quedó establecida como la más adecuada.

Cuál es la expresión correcta para las personas que realizan limpieza en un hogar

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) remarca que el uso de términos como “muchacha”, “sirvienta” o “empleada doméstica” perpetúa relaciones de desigualdad y una visión de servidumbre, mientras que “persona trabajadora del hogar” enfatiza la profesionalización y el reconocimiento de derechos laborales.

(Ministerio de Vivienda)
(Ministerio de Vivienda)

El Conapred, en su documento oficial sobre inclusión, detalla que el lenguaje es una herramienta central para combatir la discriminación estructural.

La guía de buenas prácticas para empleadoras, publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), coincide en que la denominación adecuada es un avance hacia la dignificación y la igualdad en el trabajo doméstico remunerado.

La recomendación institucional ya tiene impacto en la legislación y las campañas públicas.

La STPS, junto con organizaciones civiles, impulsa materiales educativos y comunicados oficiales que emplean exclusivamente el término “personas trabajadoras del hogar”.

De acuerdo con el Conapred, más de 90% de este sector no cuenta con acceso efectivo a la seguridad social, y el reconocimiento lingüístico es visto como un primer paso para garantizar mejores condiciones laborales.

¿Quiénes son trabajadoras del hogar?

 Crédito: Jesus Aviles/Infobae México
Crédito: Jesus Aviles/Infobae México

Las recientes reformas a la Ley Federal del Trabajo (LFT) en México han modificado de raíz el panorama para quienes ejercen el trabajo doméstico remunerado, estableciendo garantías que buscan terminar con años de informalidad y desprotección.

Ahora, la ley exige condiciones claras y derechos específicos para este sector, que por décadas quedó fuera de la regulación laboral formal.

Un punto central es la obligatoriedad de un contrato escrito, que debe detallar desde las condiciones laborales hasta la periodicidad de los pagos y los períodos de descanso.

La legislación establece que el documento debe incluir datos como el nombre de la empleadora y de la persona trabajadora, el domicilio donde se realiza el trabajo y el salario acordado.

En México, cualquier persona que realice tareas de cuidados, limpieza, asistencia o actividades similares en una casa ajena, bajo una relación laboral y sin que ello genere un beneficio económico directo para el empleador, entra en la categoría de trabajadora del hogar.

Así lo estipula el artículo 331 de la LFT, dejando claro que quedan excluidos quienes trabajan en hoteles, hospitales, restaurantes y quienes solo hacen labores domésticas de manera ocasional.